Enfermedades Perros y gatos
Otitis externa
También: Infección de oído · Infección del canal auditivo · Oído inflamado · Otitis del oído externo
Pronto: en los próximos días
La mayoría de los casos deben verse en pocos días para que la infección no avance. Sube a visita el mismo día si aparece dolor intenso, la oreja está muy caliente e hinchada, hay inclinación de cabeza, pérdida de equilibrio o el animal deja de comer: puede indicar que la infección ya llegó al oído medio o interno.
Qué se ve en casa
- Sacude la cabeza con más frecuencia de lo normal
- Se rasca la oreja o el lado de la cara, a veces hasta lastimarse
- Huele mal desde el oído (olor fuerte, desagradable)
- Sale secreción oscura, amarillenta o con aspecto de cera en exceso
- La oreja se ve roja, caliente o hinchada por dentro
- No deja que le toquen esa oreja porque le duele, o inclina la cabeza hacia ese lado
- Se frota la cabeza contra el piso, los muebles o el pasto
A quién le pasa más
Abisinio · Basset Hound · Beagle · Bulldog Francés · Bulldog Inglés · Golden Retriever · Labradoodle · Labrador Retriever · Persa · Pug · Shar Pei · West Highland White Terrier
Puede aparecer a cualquier edad · En perros el riesgo sube después del primer año de vida, no tanto en cachorros · En gatos jóvenes es frecuente por ácaros del oído (Otodectes) · En gatos mayores pesan más las causas relacionadas con crecimientos o masas dentro del canal
Qué es
Es la inflamación del canal auditivo externo, la parte del oído que va desde la entrada hasta el tímpano. No suele ser una enfermedad en sí misma, sino el resultado de algo que altera el equilibrio normal del canal —alergia, humedad, ácaros, forma de la oreja— y deja que bacterias o levaduras que normalmente viven ahí sin dar problemas crezcan de más. Es de los motivos más frecuentes de consulta veterinaria, sobre todo en perros, y puede afectar uno o los dos oídos.
Cómo se confirma
Se confirma con otoscopía —revisar el canal con un otoscopio— y con una citología: el veterinario toma una muestra de la secreción con un hisopo, la tiñe y la revisa al microscopio para saber si hay bacterias, levaduras (Malassezia) o ácaros, y así elegir el tratamiento correcto. En casos que no responden, son de un solo oído, o se sospechan resistentes, puede pedirse cultivo bacteriano con antibiograma, pruebas de alergia, o imagen (radiografía, tomografía o resonancia) si se sospecha que el problema ya llegó al oído medio.
Qué suele implicar el tratamiento
Tiene dos partes: resolver la infección actual y controlar la causa de fondo para que no vuelva. Para la infección se hace limpieza profesional del canal (a veces bajo sedación si duele mucho) y se aplican gotas óticas que combinan antibiótico, antimicótico y antiinflamatorio, elegidas según lo que muestre la citología; si hay dolor o inflamación marcada puede sumarse un antiinflamatorio oral por un periodo corto. Si la causa es alergia, se maneja aparte (dieta, control de la atopia); si son ácaros, se trata a todos los animales que conviven con el afectado. Los remedios caseros con vinagre, agua oxigenada o alcohol no sirven y pueden quemar o irritar más el canal, sobre todo si el tímpano está roto —por eso revisar con otoscopio antes de poner cualquier cosa es importante. En casos crónicos donde el canal ya quedó engrosado, cerrado o calcificado por infecciones repetidas, puede ser necesaria cirugía para abrirlo o, en los casos más avanzados, retirarlo.
Qué esperar
La mayoría de los casos agudos, tratados a tiempo y con la causa de fondo controlada, se resuelven en dos a cuatro semanas. El problema es la otitis crónica o recurrente: cada episodio mal resuelto deja el canal más dañado —engrosado, más cerrado, con cicatrices— lo que facilita el siguiente episodio y puede terminar necesitando manejo de por vida o cirugía. Por eso identificar y tratar la causa de fondo importa tanto como tratar la infección del momento.
Por qué pasa
- Alergias (atopia, alergia alimentaria) que inflaman la piel del canal y rompen su equilibrio normal
- Ácaros del oído (Otodectes cynotis), sobre todo en gatos y cachorros
- Humedad atrapada en el canal (baños, nado, clima húmedo) que favorece bacterias y levaduras
- Anatomía del oído: orejas caídas, canal muy peludo o estrecho que dificulta la ventilación y la limpieza natural del canal
- Cuerpos extraños, como espigas de pasto
- Enfermedades hormonales de fondo, como hipotiroidismo, que hacen la piel del canal más propensa a infectarse
Qué se puede prevenir
- Secar bien las orejas después del baño o de nadar, sobre todo en razas de orejas caídas
- Revisar y limpiar el oído con la frecuencia que indique el veterinario, sin exagerar (limpiar de más también irrita)
- Recortar el pelo alrededor y dentro del canal en razas muy peludas para mejorar la ventilación
- Controlar la causa de fondo (alergia, ácaros) en vez de solo tratar la infección cada vez que reaparece
- Evitar meter cotonetes profundo en el canal
Cuánto cuesta atenderlo en México
Una consulta general en México suele costar entre 200 y 800 pesos, y una citología ótica ronda los 150 pesos según clínicas consultadas; a eso se suman las gotas óticas recetadas y, si el caso lo requiere, sedación para limpieza profunda. Los casos crónicos que terminan necesitando cirugía del canal auditivo cuestan considerablemente más, pero no encontramos una cifra confiable en pesos mexicanos específica para esa cirugía, así que no la inventamos aquí: conviene pedir presupuesto directo a un hospital veterinario con cirujano de tejidos blandos.
Cuándo ir al veterinario
Agenda cita en los próximos días si notas sacudidas de cabeza, rascado, mal olor o secreción. Ve el mismo día si hay dolor intenso, la oreja está muy caliente e hinchada, el animal inclina la cabeza hacia un lado, pierde el equilibrio, mueve los ojos de un lado a otro (nistagmo) o deja de comer: son señales de que la infección pudo pasar al oído medio o interno.
¿Se cura la otitis externa?
Un episodio aislado sí se cura con tratamiento completo. Pero si la causa de fondo —alergia, anatomía del oído, ácaros— no se controla, es común que vuelva a aparecer una y otra vez.
¿Es dolorosa?
Sí, puede doler bastante cuando el canal está inflamado o hinchado; muchos animales no dejan que les toquen esa oreja.
¿Es contagiosa a otras mascotas?
Depende de la causa. Si es por ácaros del oído, sí se contagia con facilidad entre perros y gatos que conviven, y hay que tratar a todos juntos. Si es por alergia o anatomía, no se contagia.
¿Puedo tratarla solo con remedios caseros?
No se recomienda. El vinagre, el agua oxigenada o el alcohol pueden empeorar la inflamación y son peligrosos si el tímpano está roto, algo que solo se sabe revisando con otoscopio.
¿Por qué le vuelve a mi perro aunque lo trato cada vez?
Porque probablemente se está tratando la infección pero no la causa que la provoca —alergia, humedad, anatomía del oído. Sin controlar esa causa, el ciclo se repite.
¿Cuándo se necesita cirugía?
Solo en casos crónicos avanzados, cuando el canal ya quedó tan cerrado, engrosado o calcificado por infecciones repetidas que las gotas ya no pueden entrar ni hacer efecto.
Fuentes
- Otitis Externa in Animals — Merck Veterinary Manual (profesional)
- Ear Infections and Otitis Externa in Dogs — Merck Veterinary Manual (dueños)
- Otitis Externa in Cats — Merck Veterinary Manual (dueños)
- Frequency and predisposing factors for canine otitis externa in the UK — primary veterinary care epidemiological study (PMC)
- Chronic Otitis in Cats: Clinical management of primary, predisposing and perpetuating factors — Journal of Feline Medicine and Surgery