Enfermedades Perros

Hipotiroidismo canino

También: hipotiroidismo canino · baja de tiroides · tiroides lenta · tiroiditis linfocítica · insuficiencia tiroidea

En la próxima consulta

El hipotiroidismo se instala en meses y no pone en riesgo la vida a corto plazo, así que lo correcto es agendar consulta y estudios sin angustia. Cambia a atención el mismo día si el perro se pone muy débil o frío al tacto, se desorienta o no responde, si regurgita comida sin digerir varias veces al día, o si cambia la voz del ladrido y se ahoga al respirar: eso apunta a complicaciones (megaesófago, parálisis de laringe, coma por mixedema) que ya no esperan.

Por Equipo Mascotería (Dimitry y Paola) Publicado el Actualizado el

Material informativo, escrito a partir de manuales veterinarios y literatura publicada. No sustituye el diagnóstico de un veterinario y no incluye dosis ni pautas de tratamiento a propósito: eso lo indica quien puede revisar a tu animal. Cómo escribimos los textos de salud

Qué se ve en casa

  • Sube de peso aunque coma lo mismo o incluso menos que antes
  • Se queda dormido buena parte del día, ya no pide salir y en el paseo se cansa rápido
  • Busca el sol, la cobija o el lugar más caliente de la casa, como si siempre tuviera frío
  • Se le cae el pelo parejo de los dos lados —costados, muslos, cola— y casi nunca se rasca
  • El pelo que le rasuraron para una cirugía o una curación no vuelve a crecer en meses
  • La piel se ve opaca, grasosa o con caspa, y a veces cambia el olor del perro
  • La cara se ve hinchada o con gesto triste, con los párpados algo caídos

A quién le pasa más

Airedale Terrier · Beagle · Bóxer · Chow Chow · Cocker Spaniel Americano · Cocker Spaniel Inglés · Dobermann · Golden Retriever · Gran Danés · Husky Siberiano · Schnauzer Miniatura · Setter Irlandés · Teckel

la mayoría se diagnostica entre los 4 y los 10 años · en razas grandes y en las predispuestas puede empezar antes, cerca de los 2 o 3 años · los anticuerpos contra la tiroides suelen aparecer entre los 2 y los 5 años, es decir años antes de que se noten los signos · la forma congénita es rara y se ve en cachorros que no crecen bien y se ven lentos

Qué es

La tiroides es una glándula que está en el cuello y produce la hormona que marca el ritmo del cuerpo: qué tan rápido se quema la energía, cómo crece el pelo, qué tan despierto anda el perro. En el hipotiroidismo esa glándula se va destruyendo poco a poco y deja de producir suficiente hormona, así que todo el organismo baja de velocidad. Más de nueve de cada diez casos se deben a un daño en la glándula misma, casi siempre porque el propio sistema inmunitario la ataca durante años o porque el tejido se atrofia y se sustituye por grasa. No es una enfermedad dolorosa ni contagiosa, y es de las pocas que se controlan bien con una sola pastilla diaria de por vida.

Cómo se confirma

No se diagnostica con un solo número, y ese es el error más común. El veterinario parte de los signos y de un hemograma con química sanguínea, donde suele encontrarse colesterol y triglicéridos altos y una anemia leve. Sobre eso se pide el perfil tiroideo: T4 total como tamiz, T4 libre (idealmente por diálisis de equilibrio, que es más específica) y TSH canina. Los anticuerpos antitiroglobulina (TgAA) no miden qué tan enfermo está el perro, pero confirman que el origen es autoinmune y por eso importan mucho en perros de cría. Antes de concluir hay que descartar dos trampas: cualquier otra enfermedad de fondo baja las hormonas tiroideas sin que exista hipotiroidismo (el llamado síndrome del eutiroideo enfermo), y varios medicamentos —corticoides, fenobarbital, sulfonamidas— hacen lo mismo, así que conviene analizar al perro estable y sin esos fármacos. Cuando los resultados quedan en zona gris, se recurre al ultrasonido de tiroides, que en el perro hipotiroideo muestra una glándula pequeña y menos ecogénica, o a una prueba terapéutica vigilada: se trata, se ve si responde y se confirma que los signos regresan al suspender.

Qué suele implicar el tratamiento

El tratamiento es reemplazar la hormona que falta con levotiroxina sódica por vía oral, todos los días y de por vida. Se usa la presentación veterinaria, no una tableta humana partida a ojo, porque la cantidad exacta la calcula el veterinario según el peso magro del perro y solo él debe ajustarla. Importa la constancia más que la hora: darla siempre igual, con o sin comida pero del mismo modo cada día, porque la comida cambia cuánto se absorbe. El control se hace midiendo T4 total en una muestra tomada unas horas después de la toma de la mañana: la primera revisión a las pocas semanas de empezar o de cada ajuste, y luego una o dos veces al año de por vida. La energía y el ánimo mejoran en un par de semanas; el pelo y la piel tardan hasta tres meses, así que no hay que juzgar el tratamiento antes de tiempo. En perros con problemas de corazón o con otra falla hormonal, el inicio se hace más gradual y bajo vigilancia. Qué NO sirve: los suplementos de yodo, las algas, la tiroides desecada, los polvos «para la tiroides» y las dietas milagro no reemplazan la hormona y pueden falsear los análisis. Tampoco sirve medicar a un perro sano solo porque salió un T4 bajo aislado, ni suspender la pastilla cuando el perro «ya se ve bien»: se ve bien justamente porque la está tomando.

Qué esperar

Es de las mejores noticias que se pueden dar en una consulta de endocrinología: no se cura, pero se controla muy bien y el perro tratado tiene una expectativa de vida normal. La respuesta al tratamiento es la regla y la falla es poco común, casi siempre por cantidad mal ajustada, por darla de forma irregular o porque en realidad había otra enfermedad de fondo. Lo que hay que aceptar es el compromiso: pastilla diaria y análisis de control una o dos veces al año, para siempre. Dos matices honestos: los signos nerviosos que a veces acompañan al hipotiroidismo —megaesófago, parálisis de laringe, síndrome vestibular— pueden no revertir del todo aunque la hormona se normalice, y el coma por mixedema, que es la forma extrema y rara, sí es grave y requiere hospitalización.

Por qué pasa

  • Tiroiditis linfocítica: el sistema inmunitario del propio perro va infiltrando y destruyendo la glándula durante años. Tiene base hereditaria y es la causa más frecuente
  • Atrofia idiopática: el tejido tiroideo se pierde y se reemplaza por grasa, sin que se identifique una causa clara
  • Predisposición genética de raza y de línea familiar, que es lo que explica por qué aparece en ciertas camadas
  • Causas secundarias poco comunes, cuando el problema está en la hipófisis y no en la tiroides
  • Destrucción de la glándula por un tumor tiroideo, que es una causa infrecuente
  • Forma congénita: el cachorro nace con la glándula defectuosa; se ve enanismo desproporcionado y desarrollo mental lento

Qué se puede prevenir

  • No se previene en un perro que ya nació con la predisposición: la forma autoinmune es hereditaria y no hay dieta ni suplemento que la evite
  • La prevención real está en la cría. Antes de comprar un cachorro de raza predispuesta, pide los análisis de tiroides de los padres (T4 libre, TSH y anticuerpos antitiroglobulina) y no cries con animales positivos
  • Esas pruebas hay que repetirlas con los años: un perro puede salir negativo al año de edad y volverse positivo después, por eso se recomienda revisar cada año hasta los cuatro y luego cada dos
  • En razas predispuestas, incluir el perfil tiroideo en el chequeo anual a partir de la mediana edad detecta el problema antes de que se caiga el pelo
  • Mantener al perro en peso ideal no evita la enfermedad, pero impide que el sobrepeso enmascare o retrase el diagnóstico

Cuánto cuesta atenderlo en México

Hay datos mexicanos publicados y verificables para la parte de diagnóstico. El Laboratorio de Endocrinología de Patología Clínica de la FMVZ UNAM publica su catálogo con precios: T4 total canina $250, T4 libre canina $300 y TSH canina $350 por determinación individual. El perfil tiroideo completo (T4 total + T4 libre + TSH + colesterol), que es justamente el que ese catálogo recomienda para diagnosticar hipotiroidismo en perros, cuesta $900; el paquete «básico para hipotiroidismo», que suma bioquímica sérica y hemograma al T4 total, cuesta $450, y el «completo para hipotiroidismo» $800. Ojo con una confusión frecuente: el llamado «perfil tiroideo básico» de $500 (T4 total + T4 libre) está recomendado para hipertiroidismo en gatos, no para el perro. A eso hay que sumar la consulta, la toma de muestra y, en su caso, el ultrasonido de tiroides, cuyos precios no están publicados de forma homogénea y varían mucho entre clínica privada, hospital universitario y ciudad. Sobre el costo mensual de la levotiroxina no publicamos un rango porque depende del peso del perro y de la presentación comercial, y no encontramos un precio de referencia mexicano confiable; pídelo en tu farmacia veterinaria antes de empezar, ya sabiendo que será un gasto de por vida.

Cuándo ir al veterinario

Agenda consulta en las próximas semanas si el perro sube de peso sin comer más, si anda apagado, si busca calor todo el tiempo o si notas caída de pelo pareja en ambos costados sin comezón, sobre todo si es de una raza predispuesta y tiene entre 4 y 10 años. Ve en pocos días, sin esperar la cita programada, si aparecen la cara hinchada, tambaleo, cabeza torcida o debilidad marcada. Ve el mismo día si el perro está muy débil y frío al tacto, si se desorienta o no responde, si regurgita comida sin digerir de forma repetida o si cambió la voz del ladrido y se le dificulta respirar. Y si ya está en tratamiento, avisa a tu veterinario si el perro se pone inquieto, jadea mucho, baja de peso rápido o toma agua en exceso: eso suele significar que la cantidad de hormona necesita ajuste, no que la enfermedad empeoró.

¿Se cura?

No. La tiroides que se destruyó no se regenera, así que el perro necesita la hormona el resto de su vida. Lo que sí ocurre es que, con la dosis correcta, vuelve a ser el mismo de antes: recupera energía, baja el peso que sobraba y el pelo regresa. Suspender la pastilla porque «ya está bien» hace que todo vuelva en semanas o meses.

¿Es hereditaria? ¿Puedo criar con él?

La forma más común, la tiroiditis autoinmune, tiene base genética clara, y si el perro tiene anticuerpos antitiroglobulina lo más probable es que sea justamente esa forma heredable. La recomendación de los registros de salud es no criar con perros afectados ni con positivos a anticuerpos, aunque todavía se vean sanos. Un perro hipotiroideo tratado puede tener una vida estupenda; simplemente no debería reproducirse.

¿Va a bajar de peso solo con la pastilla?

Baja parte del peso, porque el metabolismo vuelve a su ritmo y se pierde la retención de líquido, pero la pastilla no es un tratamiento para la obesidad. Si el perro además come de más o se mueve poco, hay que trabajar la dieta y el ejercicio en paralelo. Si el peso no se mueve nada después de varios meses de tratamiento bien controlado, vale la pena revisar si el diagnóstico era el correcto.

¿Le puedo dar la levotiroxina que toma una persona de la casa?

No lo hagas por tu cuenta. Los perros metabolizan la levotiroxina mucho más rápido que las personas y las cantidades que necesitan no se parecen a las humanas, así que partir una tableta de humano «a ojo» termina en un perro sub o sobredosificado. Además, el sobrante de hormona provoca inquietud, jadeo y pérdida de peso. Qué producto y qué cantidad usar lo decide el veterinario que lo revisó.

Le salió el T4 bajo. ¿Ya es hipotiroidismo?

No necesariamente, y esta es la confusión más frecuente. Cualquier enfermedad ajena a la tiroides —una infección, un problema renal, hasta un periodo de estrés— baja el T4 sin que exista hipotiroidismo, y varios medicamentos comunes hacen lo mismo. Por eso se completa con T4 libre y TSH, se interpreta junto con los signos y, si hace falta, se repite cuando el perro esté estable.

¿Cuánto cuesta el diagnóstico en México?

El perfil tiroideo completo que se recomienda para perros cuesta $900 en el laboratorio de la FMVZ UNAM, y las determinaciones sueltas van de $250 a $350. A eso hay que sumarle la consulta, la biometría con química sanguínea y, si el caso queda dudoso, el ultrasonido de tiroides. En clínica privada los precios varían por ciudad, así que pide el desglose antes de autorizar.

Fuentes