Enfermedades Perros

Enfermedad del disco intervertebral

También: Hernia de disco intervertebral (HDI) · Discopatía intervertebral · EDIV

Urgencia: hoy mismo

Si el perro deja de apoyar o arrastra las patas traseras, no puede pararse solo, o pierde el control de orina/heces, es una emergencia y hay que llevarlo el mismo día: entre más tiempo pase sin sensación de dolor profundo en las patas, peor es el pronóstico quirúrgico. Si solo hay dolor de espalda sin debilidad, sigue siendo urgente pero se puede resolver con una consulta en las próximas 24-48 horas.

Por Equipo Mascotería (Dimitry y Paola) Publicado el Actualizado el

Material informativo, escrito a partir de manuales veterinarios y literatura publicada. No sustituye el diagnóstico de un veterinario y no incluye dosis ni pautas de tratamiento a propósito: eso lo indica quien puede revisar a tu animal. Cómo escribimos los textos de salud

Qué se ve en casa

  • Se queda quieto, tiembla o encorva el lomo; evita que lo carguen o le toquen la espalda
  • Deja de querer subir escaleras, subirse al sillón o saltar al coche
  • Camina 'como borracho' de las patas traseras, tropieza o arrastra las uñas al caminar
  • Al mover el cuello se queja, se pone rígido o no quiere voltear la cabeza hacia un lado
  • Pierde el apetito o se pone irritable/gruñón si le tocan la espalda o el cuello
  • En casos graves deja de mover las patas traseras por completo, o hace pipí o popó sin darse cuenta

A quién le pasa más

Beagle · Bulldog Francés · Caniche · Cocker Spaniel Inglés · Dobermann · Lhasa Apso · Pastor Alemán · Pekinés · Shih Tzu · Teckel

En razas condrodistróficas (teckel, bulldog francés, shih tzu, lhasa apso, pekinés) puede aparecer desde 1-2 años, con el pico entre los 3 y los 6 años · En razas grandes no condrodistróficas (pastor alemán y similares) suele aparecer más tarde, típicamente después de los 5 años

Qué es

Los discos son los cojines de cartílago que separan las vértebras y absorben el impacto de la columna. Con la edad, o por una predisposición genética marcada en razas de patas cortas y espalda larga, el centro del disco se endurece o se rompe y puede empujar hacia el canal espinal, comprimiendo la médula. Eso es lo que se conoce como hernia de disco o enfermedad del disco intervertebral. Puede ir de solo dolor de espalda hasta la pérdida total de movimiento de las patas traseras.

Cómo se confirma

Empieza con una exploración neurológica para ubicar la zona afectada. Las radiografías simples sirven para descartar otras causas pero no muestran el disco directamente. El diagnóstico se confirma con una imagen avanzada —tomografía computarizada o, mejor, resonancia magnética, que es el estándar de oro porque muestra la médula y el disco con detalle. En algunos casos se toma una muestra de líquido cefalorraquídeo para descartar una infección o inflamación cuando la imagen no es clara.

Qué suele implicar el tratamiento

Depende de qué tan grave esté el perro. Cuando solo hay dolor y no hay debilidad importante en las patas, el manejo es conservador: reposo estricto en jaula o espacio reducido durante varias semanas, un antiinflamatorio o analgésico indicado por el veterinario (nunca ambos tipos combinados por cuenta propia), a veces un relajante muscular, y evitar saltos. Cuando ya hay debilidad marcada, parálisis o pérdida de la sensación de dolor en las patas, se recomienda cirugía de descompresión (hemilaminectomía u otra técnica según la zona) lo antes posible, seguida de rehabilitación física (hidroterapia, láser, ejercicios controlados). Lo que no sirve: esperar 'a que se le pase solo' cuando ya hay parálisis o pérdida de dolor profundo, porque cada hora que pasa reduce las probabilidades de que vuelva a caminar; sobar o masajear la espalda no resuelve una hernia.

Qué esperar

Con sensación de dolor profundo conservada y cirugía oportuna, alrededor de 9 de cada 10 perros recuperan la función de caminar. Sin esa sensación (pérdida completa de dolor profundo), la cirugía ayuda a poco más de la mitad, y el manejo médico solo a menos del 10%. Cerca de 1 de cada 4 perros que ya tuvo un episodio presenta otro en un disco distinto más adelante en su vida: no es algo que se 'cure' de una vez, se maneja con cuidados de espalda de por vida.

Por qué pasa

  • Conformación genética condrodistrófica (patas cortas, espalda larga) que hace que el disco se calcifique antes de tiempo
  • Envejecimiento y desgaste progresivo del disco en razas grandes
  • Exceso de peso, que añade carga extra a la columna
  • Un salto, golpe o caída que rompe de golpe un disco ya debilitado
  • Actividad de alto impacto repetida: saltar de camas, sillones o el coche, subir y bajar escaleras

Qué se puede prevenir

  • Mantener el peso ideal, sobre todo en teckels y razas de espalda larga
  • Evitar saltos repetidos desde sillones, camas o el coche; usar rampas o escalones
  • Usar arnés en vez de collar de cuello para no forzar la zona cervical
  • Existe una prueba genética (gen FGF4) que orienta a los criadores sobre el riesgo antes de cruzar perros condrodistróficos
  • Atender cualquier señal de dolor de espalda de inmediato: intervenir temprano evita que una hernia leve avance a parálisis

Cuánto cuesta atenderlo en México

Una resonancia magnética —el estudio que realmente localiza el disco afectado— cuesta en centros de neurología veterinaria y hospitales de la Ciudad de México entre 8,000 y 15,000 pesos aproximadamente. A eso se suma la cirugía de descompresión, la hospitalización y la rehabilitación, que fácilmente pueden sumar varias decenas de miles de pesos más; no encontramos una cifra confiable y específica en pesos mexicanos para la cirugía en sí, así que no la inventamos: pide cotización directa en un centro de neurología veterinaria. El manejo conservador (reposo, medicamento, consultas de seguimiento) cuesta bastante menos, pero no siempre es la opción clínicamente correcta.

Cuándo ir al veterinario

Cualquier señal de dolor de espalda o cuello, aunque el perro siga caminando, amerita una consulta en las próximas 24-48 horas. Si deja de apoyar las patas traseras, las arrastra, no puede pararse solo o pierde el control de orina o heces, es una emergencia: llévalo el mismo día.

¿Se cura la enfermedad del disco intervertebral?

El episodio se puede resolver bien con tratamiento oportuno, pero el disco dañado no vuelve a ser normal y el riesgo de otro episodio en un disco distinto queda de por vida, sobre todo en razas condrodistróficas.

¿Es hereditaria?

En las razas de patas cortas y espalda larga sí hay una base genética clara relacionada con un gen (FGF4) que hace que el disco se degenere antes de tiempo.

¿Puedo seguir criando a mi perro después de un episodio?

No se recomienda: la predisposición es genética y se transmite a las crías, así que un perro afectado no es buen candidato para reproducción.

¿Cuánto cuesta el tratamiento en México?

Solo la resonancia magnética ronda los 8,000-15,000 pesos; sumando cirugía, hospitalización y rehabilitación, el tratamiento completo suele costar varias decenas de miles de pesos. El manejo conservador es más barato pero no siempre es la opción correcta.

¿Es dolorosa?

Sí, mucho, incluso en los casos que no llegan a la parálisis: el dolor de espalda o cuello suele ser el primer signo.

¿Mi perro va a volver a caminar?

Depende sobre todo de si todavía siente dolor profundo en las patas al momento del diagnóstico: si lo conserva, las probabilidades de recuperación con cirugía son altas; si ya lo perdió, bajan bastante y el tiempo es crítico.

Fuentes