Perros Común en México

Lhasa Apso

Un cachorro de Lhasa Apso cuesta 9,000 – 32,000 MXN en México, y mantenerlo sale en 850 – 1,900 MXN al mes. Ver desglose completo →

El lhasa apso es un perro pequeño con cabeza de perro grande. Mide unos 25 cm y pesa entre 6 y 7 kilos, pero fue criado durante siglos en monasterios y casas tibetanas como avisador: el que ladra cuando algo se mueve. El estándar FCI lo resume en tres rasgos —alegre, seguro de sí mismo y prudente hacia los extraños— y eso es exactamente lo que vas a tener en la sala. Te funciona si vives en departamento y quieres un perro chico que no necesite kilómetros: con media hora diaria está bien servido. Te funciona si quieres un perro con carácter propio, que no vive pendiente de tu aprobación y que aguanta ratos solo mejor que la mayoría de las razas de compañía. Te funciona si te gusta el pelo largo de verdad y aceptas lo que cuesta mantenerlo, o si prefieres la ruta honesta de llevarlo a corte cada 6 u 8 semanas. No es para ti si querías un perro cariñoso con todo el mundo. El lhasa no es un maltés: recibe a las visitas con reserva, avisa, y a algunas personas les toma días aceptarlas. No es para ti si en tu casa hay niños pequeños que van a cargarlo, jalarlo o despertarlo; el lhasa no tolera bien la manipulación brusca y responde con gruñido antes que con paciencia. Con niños mayores que respetan al perro, en cambio, funciona muy bien. No es para ti si el ladrido es un problema con tus vecinos: avisar es literalmente el trabajo para el que fue criado. Y no es para ti si vas a cepillarlo «cuando se pueda»: un manto largo abandonado se convierte en placas apretadas contra la piel, eso duele y termina en rasurada de emergencia. Un punto que en México se subestima: aunque sea chico, este perro viene de la meseta tibetana y trae capa externa dura con subpelo. En Mérida, Cancún o Hermosillo hay que mantenerlo con corte corto, bajo techo y con horarios de calle acotados. En el altiplano vive cómodo todo el año. Y algo a favor: es de las pocas razas de este catálogo fácil de conseguir en México, con criadores establecidos y también en anuncios —con la trampa habitual, que explicamos en el FAQ de precios—.

Tamaño Pequeño Grupo FCI 9
Altura23–25 cm
Peso6–7 kg
Vive12–14 años
Ejercicio30 min/día
Cómo educar a tu perro, paso a paso

Calor

Aunque es un perro chico, el manto del lhasa apso es de montaña: capa externa larga y dura con subpelo, hecha para el frío del Tíbet. En costa cálida y en el norte árido eso pesa. Mantenlo con corte de mantenimiento corto en temporada de calor —nunca rasurado a piel, porque el pelo también lo protege del sol—, sácalo antes de las 9 de la mañana y después de las 7 de la noche, y toca el asfalto con la mano antes de caminar sobre él. Señales de golpe de calor: jadeo que no cede, encías rojo intenso, saliva espesa, tambaleo, vómito; es urgencia veterinaria inmediata. No lo dejes en el coche ni con la ventana abierta. Y cuida el pelo mojado: si no seca bien, con la humedad de la costa aparece dermatitis en cuestión de días.

Cómo es en el día a día

  • Energía Tranquilo
  • Muda Suelta poco pelo, con temporadas de muda
  • Ladrido Ladra bastante
  • Adiestramiento Término medio
  • Departamento Puede vivir en departamento con ejercicio diario
  • Con niños Término medio
  • Con otras mascotas Convive bien
  • Solo en casa Aguanta bien la soledad
  • Tolerancia al calor Sufre con el calor

¿Cuánto cuesta un Lhasa Apso en México?

Un cachorro de Lhasa Apso cuesta 9,000 – 32,000 MXN en México, y mantenerlo sale en 850 – 1,900 MXN al mes.

Cachorro 9,000 – 32,000 MXN ≈ US$550–1,900 · €450–1,600
Al mes 850 – 1,900 MXN ≈ US$50–100 · €40–100
Primer año, sin la compra 16,000 – 35,000 MXN ≈ US$950–2,100 · €800–1,800

Cómo sale el primer año: 12 meses de gastos + vacunas iniciales + esterilización + equipo + microchip. No incluye el precio de compra del animal, que va arriba por separado. A partir del segundo año baja a 11,000 – 24,500 MXN anuales: 12 meses de gastos + refuerzos de vacunas, sin equipo ni esterilización.

De entrada, una sola vez

  • Precio del cachorro en criadero de la raza Criador registrado, con padres con pedigrí y garantías por escrito. 9,000 – 32,000 MXN≈ US$550–1,900 · €450–1,600
  • Precio del cachorro en anuncios de la raza Particulares y redes sociales. Más barato, sin garantías ni papeles: aquí es donde aparecen las camadas sin control veterinario. 3,000 – 14,000 MXN≈ US$200–800 · €150–700
  • Adopción en refugio Muchos refugios no cobran; los que cobran suelen entregar al animal ya esterilizado y vacunado, así que esa cuota se descuenta de los dos renglones de abajo. Ver refugios en el mapa → Gratis a 1,500 MXN≈ US$0–90 · €0–80
  • Vacunación del primer año Esquema completo (varias dosis) más antirrábica. Qué vacunas y cuándo → 2,500 – 4,500 MXN≈ US$150–250 · €150–250
  • Esterilización En clínica privada. Las campañas del gobierno y de asociaciones la hacen gratis o por unos cientos de pesos, con menos disponibilidad. 1,200 – 2,800 MXN≈ US$70–150 · €60–150
  • Equipo inicial Cama, platos, transportadora, collar, correa y juguetes. 1,800 – 4,000 MXN≈ US$100–250 · €90–200
  • Microchip y registro Obligatorio en varias entidades y lo único que devuelve a un animal perdido. 400 – 900 MXN≈ US$20–50 · €20–50

Cada mes

  • Alimento El extremo bajo es croqueta de supermercado; el alto, gama premium. Comparar alimentos → 450 – 1,000 MXN≈ US$30–60 · €20–50
  • Veterinario de rutina · promedio mensual Equivale a 2,400 – 5,000 MXN al año: revisión anual, desparasitación y antipulgas. No es el precio de una consulta —esa ronda los 300–800 MXN— ni incluye enfermarse, que no se puede presupuestar. Enfermedades frecuentes → 200 – 400 MXN≈ US$10–20 · €10–20
  • Estética y aseo Pelo largo: salón cada 6–8 semanas, es un gasto fijo real. 200 – 500 MXN≈ US$10–30 · €10–30
  • Total al mes 850 – 1,900 MXN ≈ US$50–100 · €40–100

¿Y un perro adulto?

Casi siempre sale mucho más barato, y a menudo gratis. Los criadores rara vez venden adultos; los que hay llegan por reubicación —alguien que se muda, una camada que no se vendió, un criador que retira a un animal de la cría— y ahí el precio lo pone la urgencia, no la raza. En refugios y protectoras hay adultos de raza más seguido de lo que la gente cree, ya esterilizados y vacunados, que es justo lo que más cuesta del primer año. Como referencia: un adulto por reubicación difícilmente pasa de la mitad de lo que pide un criadero por un cachorro.

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Papeles y pedigrí: qué cuestan y cuándo hacen falta

El pedigrí es un certificado de que los padres están registrados, no un certificado de salud ni de buen carácter. Sirve si vas a competir o a criar; para vivir con el animal en casa, no cambia nada.

En México lo emite la Federación Canófila Mexicana. El certificado ronda los 700 MXN, y el microchip que exige el trámite, unos 900 MXN más. Un criador serio entrega al cachorro con ese trámite hecho o iniciado, y eso ya está dentro del precio que cobra: si te ofrecen «con papeles» por un costo aparte al momento de la entrega, vale la pena preguntar qué papeles exactamente.

Qué preguntar antes de comprar un cachorro

El precio solo se puede juzgar sabiendo qué incluye. Estas son las preguntas que separan a un criador serio de quien vende camadas, y valen incluso más que regatear:

  • ¿Está registrado el criadero? Pide el número y compruébalo con la FCM, no te quedes con la captura de pantalla.
  • ¿Puedo conocer a la madre? Verla con la camada, en el lugar donde viven. Que no se pueda —«está en otra casa», «se entrega en un punto medio»— es la señal de alarma más confiable que existe.
  • ¿Tienen hechas las pruebas de los padres? Para esta raza importan: Prueba de ADN PRA4 (inserción LINE-1 en IMPG2) en ambos padres; Prueba de ADN para displasia renal donde esté disponible; en su defecto, química sanguínea y urianálisis al cachorro; Revisión oftalmológica anual con especialista (CAER/CERF), incluida prueba de Schirmer para ojo seco; Evaluación de rótulas por veterinario ortopedista. Pide el resultado por escrito, no la palabra.
  • ¿Con qué edad se entrega? Antes de las ocho semanas no debería irse de con su madre, y en varias entidades es ilegal.
  • ¿Qué trae incluido? Vacunas puestas, desparasitación, microchip, cartilla y pedigrí en trámite: son varios miles de pesos que o los pagó el criador, o los vas a pagar tú después.
  • ¿Hay contrato? Qué pasa si aparece un problema de salud hereditario, y qué se compromete a hacer el criador.
  • ¿Cuántas camadas al año tiene esa hembra? Más de una al año es señal de producción, no de cría.

Si la respuesta a varias de estas es evasiva, el precio deja de ser el problema. También puedes empezar por un refugio →

En México

Está cómoda en
altiplano, costa cálida
Criaderos FCM
Pelaje
Largo, abundante, recto y de textura dura —nunca lanoso ni sedoso— con una capa moderada de subpelo; barba y bigotes desarrollados y pelo que cae sobre los ojos
Colores
dorado, arena, miel, gris oscuro, pizarra, humo, multicolor, negro, blanco, pardo

Sí, y con más frecuencia de la que se supone. El lhasa apso se compra por bonito y se entrega cuando el manto se enreda, cuando ladra o cuando llega un bebé a la casa. En albergues y grupos de rescate mexicanos aparecen lhasas y sus cruzas con shih tzu con regularidad, casi siempre adultos, rasurados y con otitis por descuido. Un lhasa adulto rescatado te ahorra la etapa de cachorro y llega con el carácter ya visible, que en esta raza es una ventaja y no un riesgo.

Carácter

El lhasa apso es un perro seguro de sí mismo metido en un cuerpo de 6 kilos, y esa combinación explica casi todo. Con su familia es alegre, juguetón y sociable; con quien no conoce es cortésmente distante o directamente reservado, y no cambia de opinión rápido. No es miedoso: es selectivo. Ladra. Avisa del elevador, del cartero, del vecino y del gato de enfrente. Se puede modular desde cachorro enseñándole que revisar es tarea tuya, pero si compras un lhasa esperando un perro silencioso, compraste mal. Es independiente y algo terco. Aprende rápido cuando entiende qué gana y se planta cuando algo no le interesa; el adiestramiento en positivo con sesiones cortas rinde mucho más que la insistencia. Con otros perros suele llevarse bien, sobre todo si creció con ellos, y con gatos también. El punto delicado son los niños chicos. El lhasa tolera mal que lo carguen, lo despierten o le quiten cosas, y avisa con gruñido. Eso no lo hace un perro agresivo: lo hace un perro que pone límites, y en una casa con niños de tres años esos límites se cruzan diez veces al día. Con niños de primaria en adelante, que ya aprendieron a dejarlo en paz cuando está en su cama, la convivencia es buena. Tolera la soledad mejor que casi cualquier otro perro de compañía, lo cual no lo convierte en un perro para dejar solo diez horas diarias.

Cuidados

El pelo es el trabajo principal. En manto largo se cepilla todos los días —Purina lo dice sin rodeos: aseo diario— separando por capas hasta llegar a la piel, porque cepillar solo la superficie deja nudos abajo que terminan en placas. La alternativa razonable, y la que usa la mayoría de los dueños mexicanos, es corte de mantenimiento cada 6 u 8 semanas más cepillado dos o tres veces por semana. Ninguna de las dos opciones es «no hacer nada». La cara pide atención diaria: recortar o recoger el pelo que cae sobre los ojos, limpiar el lagrimeo y secar la barba después de comer y beber, o aparece dermatitis en el pliegue. Oídos: orejas colgantes con abundantes flecos; revisión y limpieza semanal, porque el pelo del conducto retiene humedad y produce otitis. Uñas cada 3 o 4 semanas. Dientes: las razas chicas acumulan sarro rápido, así que cepillado diario si se puede y tres veces por semana como mínimo, con revisión anual. Ejercicio: media hora al día basta, repartida en dos paseos cortos más juego en casa. No necesita correr, pero sí necesita salir a la calle, oler y ver gente; un lhasa que nunca sale se vuelve bastante más reactivo con los desconocidos. Cuidado con los saltos desde muebles altos y con las escaleras: es un perro de patas cortas y espalda larga, y esos impactos repetidos no le hacen ningún favor a los discos intervertebrales. Rampa al sillón y a la cama es una inversión barata.

Alimentación

Croqueta para raza pequeña, de grano fino: la mordida del lhasa es invertida —los incisivos superiores cierran justo por detrás de los inferiores, según el estándar— y una croqueta grande le cuesta trabajo. En México encuentras Royal Canin Mini, Hill's Science Diet Small Paws y Purina Pro Plan Small Breed en cualquier tienda. Un adulto de 6 o 7 kilos consume del orden de 100 a 140 gramos diarios repartidos en dos tomas, ajustando por condición corporal. El cachorro come tres veces al día hasta los 6 meses. El riesgo real aquí es la obesidad. Un kilo de más en un perro de 6 kilos equivale a unos 10 kilos en una persona de 60, y en una raza de espalda larga eso se paga en discos y en rodillas. Mide la ración con taza y no a ojo, y descuenta los premios del total del día. Después de comer y beber, seca la barba.

Salud

Nada de lo que sigue es un diagnóstico ni algo que debas asumir que tu perro tiene: es lo que aparece con más frecuencia en la raza y vale la pena revisarlo con tu veterinario. Displasia renal (nefropatía juvenil). Es el problema serio de la raza. El Manual Merck menciona expresamente al lhasa apso entre las razas donde se diagnostica y describe un riñón que se desarrolla mal antes del nacimiento: la uremia suele identificarse entre los 6 meses y los 2 años, con sed y orina excesivas, pérdida de peso, vómito y decaimiento. No tiene cura y el manejo es el de una enfermedad renal crónica. Un cachorro que toma agua de manera llamativa merece química sanguínea y urianálisis, no un «ya se le pasará». Atrofia progresiva de retina (PRA4). En 2020, BMC Genetics publicó la mutación responsable en esta raza: una inserción LINE-1 corriente arriba del gen IMPG2, de herencia autosómica recesiva. Sobre 911 perros analizados en 22 países la frecuencia del alelo fue de 0.1, con cerca de 18% de portadores; es decir, alrededor de 1 de cada 100 lhasas estaría afectado. Existe prueba de ADN y un criador serio la tiene hecha en los padres. Ojos y rodillas. Ojo seco (queratoconjuntivitis seca), úlcera corneal por el pelo y la posición del ojo, y luxación de rótula, habitual en razas chicas. Espalda. Es un perro de cuerpo largo y patas cortas y se le incluye entre las razas con mayor riesgo de enfermedad del disco intervertebral. Controla el peso y evita los saltos desde altura.

Historia

Viene del Tíbet, donde la altitud y el clima son severos. El propio estándar FCI explica que su pelo largo y duro con subpelo abundante funciona como aislante en invierno y que el pelo que le cae sobre los ojos lo protege del viento, el polvo y el resplandor. No era un perro de trabajo pesado: vivía dentro de monasterios y casas acomodadas y su función era avisar, no enfrentar. Los primeros ejemplares llegaron a Gran Bretaña a principios de 1920 y poco después se exhibieron en Londres, donde los confundían con otros perros orientales de pelo largo y a todos les decían «Lhasa Terriers». La diferenciación clara frente al terrier tibetano —que se piensa fue antecesor del apso— vino después, y en 1933 se formó en Gran Bretaña un club especialista de la raza. La FCI lo reconoció de forma definitiva el 19 de noviembre de 1960 y lo clasifica en el grupo 9, sección 5 (perros tibetanos), sin prueba de trabajo; el patrocinio de la raza es británico y el estándar vigente se publicó el 18 de marzo de 2015.

Problemas frecuentes en la raza

Pruebas recomendadas: Prueba de ADN PRA4 (inserción LINE 1 en IMPG2) en ambos padres, Prueba de ADN para displasia renal donde esté disponible; en su defecto, química sanguínea y urianálisis al cachorro, Revisión oftalmológica anual con especialista (CAER/CERF), incluida prueba de Schirmer para ojo seco, Evaluación de rótulas por veterinario ortopedista

Esto no es un diagnóstico ni sustituye la consulta veterinaria: son problemas que aparecen con más frecuencia en la raza, no cosas que tu perro vaya a tener.

¿Cuánto cuesta un lhasa apso en México?

Hay dos mercados y la diferencia es grande. En anuncios —Mercado Libre, Facebook, sitios de venta de cachorros— los precios van más o menos de 3,000 a 14,000 pesos; vimos un criadero ofreciendo cachorro en 7,500 con el pedigrí como extra opcional. Con criadores establecidos que entregan pedigrí de la FCM, tatuaje, microchip y garantía, sube bastante: un criadero de Guadalajara publica 28,000 sin pedigrí y 32,000 con pedigrí, más 4,000 de envío fuera de la ciudad. Esa brecha, de 3,000 a 32,000, no es capricho: refleja si detrás hay pruebas de salud de los padres o no las hay. Lo mínimo que debes exigir a cualquier precio es ver a la madre, ver el lugar donde nació la camada y recibir por escrito el resultado de la revisión oftalmológica.

¿Aguanta el calor?

Regular, y menos de lo que sugiere su tamaño. Trae capa larga y dura con subpelo, herencia de la meseta tibetana. En el altiplano vive cómodo todo el año. En Mérida, Cancún, Acapulco o Hermosillo es perfectamente viable, pero como perro de interior: corte de mantenimiento corto en temporada de calor, salidas temprano y de noche, y nada de dejarlo en patio o azotea. Nunca lo rapes a piel; el pelo también es barrera contra el sol y contra las quemaduras.

¿Sirve para departamento?

Sí, es de las razas de este catálogo que mejor funciona en departamento: pesa 6 o 7 kilos, con media hora diaria de ejercicio está bien y aguanta ratos solo mejor que casi cualquier perro de compañía. La única advertencia real es el ladrido. Fue criado para avisar y avisa: el elevador, el pasillo, el timbre. Se trabaja desde cachorro enseñándole que tú te haces cargo de revisar, pero si tus vecinos son sensibles al ruido, tenlo presente antes de decidir.

¿Es buen perro para primerizos y para niños?

Para primerizos sí, con dos condiciones: que asumas el cepillado o el corte cada 6 u 8 semanas, y que aceptes un perro independiente que no obedece por complacer. Con niños depende de la edad. De primaria en adelante, con niños que entienden que al perro no se le carga ni se le despierta, la convivencia es buena. Con niños de 2 a 5 años es mala combinación: el lhasa no tolera la manipulación brusca y avisa con gruñido, y ese gruñido, si se castiga en vez de escucharse, es el que después se convierte en mordida.

¿Lhasa apso o shih tzu?

Se parecen y se confunden todo el tiempo en México, incluso en anuncios que los venden como sinónimos. No lo son. El shih tzu tiene el hocico claramente más corto y la cara más plana, con todo lo que eso implica para respirar y para tolerar el calor; el lhasa tiene hocico de unos 4 cm, cerca de un tercio del largo total de la cabeza según el estándar, y respira mejor. En carácter, el shih tzu suele ser más abierto con los desconocidos, y el lhasa más reservado y más ladrador. Si te ofrecen un cachorro «lhasa shih tzu», eso es una cruza, no una raza, y el precio debería reflejarlo.

¿Se le puede rapar en verano?

Se le puede recortar; rapar a ras es otra cosa. El corte de mantenimiento a 2 o 3 centímetros baja muchísimo el trabajo de cepillado y ayuda en clima cálido: es lo que hace la mayoría de los dueños y no tiene nada de malo. Rasurar a piel sí es problema, porque pierde protección contra el sol y contra el roce. Si hay que rapar por nudos severos, que lo haga un estético con máquina y no tú en casa con tijeras: bajo las placas la piel queda pegada al pelo y se corta con una facilidad que asusta.

Fuentes

Por Equipo Mascotería (Dimitry y Paola) Publicado el Actualizado el

Lo que cuentan los dueños

Todavía nadie ha contado cómo es vivir con un Lhasa Apso. Si tienes uno, tu experiencia le va a servir a quien esté decidiendo.

¿Vives con un Lhasa Apso?

Lo que cuentan los dueños es lo que no dice ninguna ficha: cuánto se va en veterinario, cuánta energía tiene de verdad y si la volverían a elegir.