Enfermedades Perros y gatos

Displasia de cadera

También: Displasia coxofemoral · DCC

En la próxima consulta

La displasia en sí avanza lento y no pone en riesgo la vida, pero mientras antes se detecte más se puede modular su evolución; si la cojera aparece de golpe, es severa o no puede apoyar la pata, eso ya no es el patrón típico y hay que ir pronto a descartar otra causa.

Por Equipo Mascotería (Dimitry y Paola) Publicado el Actualizado el

Material informativo, escrito a partir de manuales veterinarios y literatura publicada. No sustituye el diagnóstico de un veterinario y no incluye dosis ni pautas de tratamiento a propósito: eso lo indica quien puede revisar a tu animal. Cómo escribimos los textos de salud

Qué se ve en casa

  • Le cuesta trabajo levantarse después de estar acostado
  • Cojea de una o las dos patas traseras, sobre todo después de jugar o hacer ejercicio
  • Al correr junta las dos patas traseras y salta como conejo en vez de alternarlas
  • Ya no quiere subir escaleras, saltar al sillón o al coche como antes
  • Se le nota menos músculo en las ancas comparado con antes
  • Se queja o se aparta cuando le tocas la cadera o la cola
  • Parece 'flojo' o 'menos activo' de un tiempo para acá, sin que uno le note dolor claro

A quién le pasa más

Boyero de Berna · Cane Corso · Chow Chow · Dobermann · Dogo Argentino · Golden Retriever · Gran Danés · Labrador Retriever · Pastor Alemán · Rottweiler · Samoyedo · San Bernardo

Cachorros de razas grandes entre 4 y 12 meses · Perros adultos y mayores, especialmente de razas grandes y gigantes

Qué es

Es una enfermedad ortopédica del desarrollo, con un componente genético hereditario importante, en la que la articulación de la cadera no encaja de forma estable. Con el tiempo, esa laxitud hace que el cartílago se desgaste y aparezca artrosis dolorosa en la cadera. Factores como el crecimiento acelerado, el sobrepeso o el ejercicio de alto impacto en cachorros pueden agravarla o adelantar su aparición, pero no la causan por sí solos.

Cómo se confirma

Se confirma con radiografía de pelvis, casi siempre bajo sedación o anestesia para lograr la posición correcta. El veterinario también explora la cadera buscando el 'signo de Ortolani' (un clic que delata laxitud), dolor y rango de movimiento reducido. Existen dos sistemas de calificación: el de la OFA (a partir de los 2 años) y el método PennHIP, que mide la laxitud articular desde edades tempranas con un dispositivo especial.

Qué suele implicar el tratamiento

Depende de la edad, el grado de laxitud/artrosis y el nivel de dolor. Puede ir desde manejo conservador (control de peso, tipo de ejercicio, manejo del dolor y del entorno en casa) hasta distintas cirugías: desde procedimientos en cachorros jóvenes para modificar el crecimiento de la pelvis, hasta osteotomías o reemplazo total de cadera en casos más avanzados. En cualquier caso suele requerir rehabilitación posterior. La elección exacta la hace el veterinario según el examen y las radiografías, nunca es algo para decidir en casa.

Qué esperar

No se cura, pero sí se controla: con manejo adecuado (peso, ejercicio, y en su caso cirugía) muchos perros y gatos llevan una vida activa y con buen control del dolor. Sin tratamiento, la artrosis progresa y afecta cada vez más la movilidad y calidad de vida, aunque no compromete la esperanza de vida directamente.

Por qué pasa

  • Origen genético hereditario (predisposición de raza)
  • Crecimiento acelerado en cachorros de razas grandes y gigantes
  • Sobrepeso, sobre todo durante el crecimiento
  • Dieta hipercalórica en la etapa de cachorro
  • Ejercicio de alto impacto en etapas muy tempranas de desarrollo

Qué se puede prevenir

  • Mantener un peso saludable durante todo el crecimiento, evitando el sobrepeso
  • Evitar dietas hipercalóricas o crecimiento acelerado en cachorros de raza grande o gigante
  • Evitar ejercicio de alto impacto (saltos repetidos, correr largas distancias) en cachorros en crecimiento
  • Valoración radiográfica temprana (entre 12 y 24 semanas) en razas predispuestas, ya que los cambios avanzados ya no son reversibles
  • Conocer si hay antecedentes de displasia en los padres o hermanos de camada antes de adoptar o comprar un cachorro de raza predispuesta

Cuánto cuesta atenderlo en México

En clínicas de la Ciudad de México, el manejo conservador integral (radiografías, análisis, hospitalización, medicamentos básicos) suele ubicarse entre 10,000 y 20,000 MXN. La cirugía varía mucho según la técnica: sinfisiodesis púbica juvenil entre 15,000 y 30,000 MXN, osteotomía femoral (FHO) entre 25,000 y 50,000 MXN, osteotomía pélvica triple entre 40,000 y 80,000 MXN, y reemplazo total de cadera por encima de 100,000 MXN. Estos montos casi nunca incluyen la rehabilitación posquirúrgica de 8 a 12 semanas, que se cobra aparte. Los precios varían según ciudad, clínica y gravedad del caso.

Cuándo ir al veterinario

Programa una revisión si notas cojera intermitente, dificultad para levantarse o rechazo a saltar, especialmente en cachorros de raza grande entre 4 y 12 meses. Ve pronto (sin esperar a la próxima consulta) si la cojera es súbita y severa, si no puede apoyar la pata, si hay dolor agudo intenso o quejidos espontáneos, o si además hay signos neurológicos como debilidad marcada o arrastre de patas: eso puede ser otra cosa (fractura, ligamento, columna) y necesita valoración distinta.

¿Mi perro cojea poco, entonces la displasia no es tan grave?

No necesariamente. Los signos que se ven en casa no siempre corresponden con la gravedad real: un perro puede tener displasia avanzada en la radiografía y casi no cojear, y viceversa. Solo la radiografía lo puede confirmar.

¿Los gatos también pueden tener displasia de cadera?

Sí. La MSD Veterinary Manual reconoce la enfermedad articular degenerativa de cadera en gatos, aunque es menos diagnosticada porque los signos suelen ser más sutiles: menos saltos, menos actividad o rigidez que muchas veces se confunde con vejez normal.

¿Si mi cachorro es de raza grande, debo hacerle radiografía aunque no cojee?

Es razonable comentarlo con el veterinario, sobre todo entre las 12 y 24 semanas de edad, precisamente porque los cambios morfológicos avanzados ya no son reversibles y detectarlos a tiempo permite ajustar peso, ejercicio y dieta bajo su guía.

¿La cirugía es siempre necesaria?

No. Depende del grado de laxitud, la artrosis presente y el dolor del animal. Muchos casos se manejan de forma conservadora con buen control de peso y ejercicio; la decisión la toma el veterinario tras el examen y las radiografías.

Fuentes