Enfermedades Perros

Enfermedad de Legg-Calvé-Perthes

También: Necrosis avascular de la cabeza femoral · Legg-Perthes · LCPD

Pronto: en los próximos días

Una cojera trasera que no mejora en un cachorro de raza pequeña se revisa en cuestión de días, no de semanas, porque cuanto antes se opere mejor es la recuperación. Si de un momento a otro deja de apoyar la pata por completo o hubo un golpe o caída de por medio, eso se atiende el mismo día para descartar una fractura.

Por Equipo Mascotería (Dimitry y Paola) Publicado el Actualizado el

Material informativo, escrito a partir de manuales veterinarios y literatura publicada. No sustituye el diagnóstico de un veterinario y no incluye dosis ni pautas de tratamiento a propósito: eso lo indica quien puede revisar a tu animal. Cómo escribimos los textos de salud

Qué se ve en casa

  • Cojera de una pata trasera que empieza leve y va empeorando durante varias semanas
  • El cachorro se lame o mordisquea la zona de la cadera o el muslo del lado afectado
  • Cada vez apoya menos esa pata, hasta llegar a caminar con ella en el aire
  • El muslo de esa pata se ve más delgado que el del otro lado al pasar las semanas (se nota comparando los dos lados)
  • Se queja, gruñe o se aparta si le tocan o mueven esa cadera
  • Menos ganas de jugar, correr o saltar; más irritable de lo normal o come menos por el dolor

A quién le pasa más

Affenpinscher · Border Terrier · Boston Terrier · Cairn Terrier · Caniche · Chihuahueño · Cocker Spaniel Americano · Jack Russell Terrier · Pekinés · Pinscher Miniatura · Pomerania · Pug · Schnauzer Miniatura · Teckel · West Highland White Terrier · Yorkshire Terrier

Cachorros de razas pequeñas y miniatura, típicamente entre los 4 y los 12 meses de edad · El pico más frecuente es alrededor de los 6-7 meses

Qué es

Es una enfermedad de la cadera de perros jóvenes de raza pequeña o miniatura, en la que la 'bolita' de arriba del fémur (la cabeza femoral, que encaja en la pelvis para formar la articulación) pierde parte de su riego sanguíneo y empieza a morir por dentro. El hueso se debilita, se colapsa y se deforma mientras el cuerpo intenta repararlo, y el resultado es una cadera que ya no encaja bien, con dolor y cojera progresiva en esa pata trasera. Suele afectar una sola pata, aunque puede pasar en las dos.

Cómo se confirma

Se confirma con radiografías de cadera (proyección con las patas extendidas), donde se ve la cabeza femoral con densidad irregular, colapsada, fragmentada o con el cuello del fémur más corto de lo normal. El veterinario también revisa el rango de movimiento de la cadera, que suele estar reducido y a veces cruje al moverla. Durante el examen se descartan otras causas de cojera en cachorros pequeños, como luxación de rótula o una fractura. En las razas de riesgo usadas para cría, se recomiendan radiografías de cadera a partir del año de edad, revisadas por un especialista, como parte del estudio antes de reproducir al perro.

Qué suele implicar el tratamiento

La cirugía es el tratamiento de elección en la gran mayoría de los casos: osteotomía de cabeza y cuello femoral (conocida como FHO), en la que se retira la parte de hueso dañada y, con el tiempo y la rehabilitación, se forma una especie de articulación falsa de tejido fibroso que permite caminar sin dolor. Se acompaña de fisioterapia postoperatoria —ejercicio controlado, y en algunos centros hidroterapia— para recuperar el uso completo de la pata, y de manejo del dolor con antiinflamatorios mientras el perro se recupera, sin que eso implique una dosis específica: eso lo define el veterinario tratante según el caso. En perros muy pequeños y ligeros a veces se intenta primero manejo conservador (reposo estricto y control del dolor), pero solo una minoría responde por completo, así que si no hay mejoría clara en pocas semanas lo indicado es pasar a cirugía sin seguir esperando, porque el hueso sigue colapsando mientras tanto. El reemplazo total de cadera es una alternativa en casos puntuales, generalmente en perros más grandes o en centros de referencia con esa especialidad.

Qué esperar

Con cirugía (FHO) y rehabilitación, el pronóstico es muy bueno: la mayoría de los perros empieza a apoyar la pata operada en un par de semanas y recupera una función prácticamente normal en dos o tres meses, aunque puede quedar una leve diferencia en la forma de caminar que casi nunca limita su vida diaria. Puede afectar las dos caderas en alrededor de 1 de cada 6 a 8 perros (10-17% de los casos), lo que a veces implica operar primero un lado y semanas después el otro. Sin tratar, el hueso colapsado deja una cadera crónicamente dolorosa con artrosis progresiva de por vida.

Por qué pasa

  • Predisposición genética: en Yorkshire Terrier y West Highland White Terrier hay evidencia de un patrón hereditario recesivo (el cachorro necesita heredar el gen de ambos padres)
  • Interrupción del riego sanguíneo a la cabeza del fémur (necrosis avascular), cuya causa exacta última no se conoce del todo
  • Se manejan varias teorías que probablemente se combinan: factores hormonales, la forma anatómica propia de las razas miniatura, y presión o compresión mecánica sobre los vasos que irrigan esa zona del hueso
  • No siempre hay antecedente familiar conocido, incluso en razas de riesgo

Qué se puede prevenir

  • Al ser una enfermedad con componente hereditario sospechado, no hay forma de prevenir que aparezca una vez que el cachorro la trae genéticamente
  • Lo que sí reduce el riesgo a nivel de la raza es no criar con perros que hayan padecido la enfermedad ni con sus padres o hermanos de camada
  • En razas de riesgo, hacer radiografía de cadera a los reproductores después del año de edad, antes de cruzarlos
  • Todavía no existe una prueba de ADN comercial para esta enfermedad (hay investigación en curso, por ejemplo en la Universidad de Cornell, buscando el gen exacto), así que por ahora la única forma de detectarla en un reproductor es la radiografía

Cuánto cuesta atenderlo en México

No encontramos una cifra publicada específica para la cirugía FHO en perros de raza pequeña en México (que es el tamaño típico de estos pacientes). Como referencia, la misma cirugía (FHO) usada para otras causas de daño en la cabeza femoral en perros pequeños y medianos se reporta en clínicas de México en un rango de 25,000 a 50,000 pesos, cifra que normalmente incluye cirugía, anestesia, hospitalización de uno a tres días, medicación postoperatoria y radiografías de control; la fisioterapia de rehabilitación suele cobrarse aparte. Al ser perros de tamaño pequeño-toy, es esperable que el costo real caiga en la parte baja de ese rango, pero conviene pedir presupuesto directo al hospital.

Cuándo ir al veterinario

Lleva a tu cachorro si la cojera de una pata trasera no mejora en pocos días, si empeora semana con semana, o si notas que esa pata se ve más flaca que la otra. No hace falta esperar a que deje de apoyarla por completo. Si de un momento a otro no puede apoyar nada de peso en la pata, o hubo un golpe, una caída o un pisotón antes de que empezara la cojera, eso se revisa el mismo día para descartar una fractura.

¿Se cura la enfermedad de Legg-Calvé-Perthes?

La cirugía (FHO) no 'repara' el hueso, lo retira y deja que se forme una articulación falsa funcional. Con eso, la enorme mayoría de los perros queda sin dolor y con buena función de la pata, que es lo que en la práctica se busca.

¿Es hereditaria?

Se sospecha fuertemente un componente genético, con evidencia de herencia recesiva en Yorkshire Terrier y West Highland White Terrier, aunque el mecanismo exacto todavía se está investigando.

¿Puedo seguir criando con un perro que la tuvo?

No se recomienda, dado el componente hereditario sospechado; tampoco se recomienda usar a sus padres o hermanos de camada como reproductores sin antes revisarles la cadera.

¿Cuánto cuesta la cirugía?

En México, la osteotomía de cabeza y cuello femoral (FHO) en perros pequeños y medianos se reporta entre 25,000 y 50,000 pesos, aunque conviene cotizar directamente porque no encontramos una cifra específica para perros de raza miniatura.

¿Le duele a mi perro?

Sí, es una condición dolorosa: por eso cojea, se lame la zona y se pone irritable. El dolor suele mejorar mucho después de la cirugía.

¿Puede afectar las dos patas traseras?

Puede pasar, mas no es lo más frecuente: se estima entre 10 y 17% de los casos con ambas caderas afectadas.

Fuentes