Enfermedades Perros

Diabetes mellitus en perros

También: diabetes · azúcar alta · diabetes canina

Pronto: en los próximos días

El cuadro se instala en semanas, pero puede descompensarse de golpe. Ve el mismo día si tu perro vomita, deja de comer, está muy decaído o respira profundo y rápido con aliento afrutado: eso es cetoacidosis y es una urgencia real. También ve pronto si se le nubla la vista: en perros diabéticos las cataratas pueden aparecer en semanas.

Por Equipo Mascotería (Dimitry y Paola) Publicado el

Material informativo, escrito a partir de manuales veterinarios y literatura publicada. No sustituye el diagnóstico de un veterinario y no incluye dosis ni pautas de tratamiento a propósito: eso lo indica quien puede revisar a tu animal. Cómo escribimos los textos de salud

Qué se ve en casa

  • Bebe muchísima agua y orina mucho más de lo normal
  • Tiene mucha hambre y aun así adelgaza
  • Cansancio y menos ganas de pasear
  • Se le nublan los ojos o empieza a chocar con las cosas: las cataratas son muy frecuentes y avanzan rápido
  • Infecciones de orina o de piel repetidas
  • Aliento con olor dulzón o afrutado
  • Si además vomita, está muy decaído y respira raro, eso ya es una complicación grave

A quién le pasa más

Beagle · Caniche · Pug · Samoyedo · Schnauzer Miniatura · Teckel

Perros de entre siete y diez años · Hembras sin esterilizar: las hormonas del ciclo alteran la respuesta a la insulina · Perros con sobrepeso · Perros que tuvieron pancreatitis o que reciben corticoides

Qué es

El páncreas deja de producir insulina suficiente y la glucosa se queda en la sangre en vez de entrar en las células. El cuerpo entonces hace algo que confunde a los dueños: el perro come más y adelgaza al mismo tiempo, porque tiene la energía en la sangre y no puede usarla. En perros casi siempre hace falta insulina de por vida — a diferencia de los gatos, que a veces entran en remisión.

Cómo se confirma

Glucosa alta en sangre y glucosa en orina, mantenidas y junto con los signos clínicos: un solo valor alto no diagnostica, porque el estrés de la consulta lo sube. Se completa con fructosamina, que refleja el promedio de las últimas semanas, y con análisis generales para buscar lo que suele venir acompañando: pancreatitis, infección urinaria o Cushing.

Qué suele implicar el tratamiento

Insulina inyectada dos veces al día, casi siempre de por vida, con horarios fijos y comida repartida en tomas también fijas. La dosis se ajusta con curvas de glucosa en las primeras semanas, y encontrar la correcta lleva tiempo — eso es normal, no un error. En perras se recomienda esterilizar, porque sin eso la enfermedad es mucho más difícil de controlar. Aprender a inyectar asusta al principio y en la práctica se domina en pocos días.

Qué esperar

Es una enfermedad manejable: con insulina y rutina, muchos perros viven años con buena calidad de vida. Conviene saber de antemano dos cosas para no desanimarse: encontrar la dosis correcta lleva semanas, y la mayoría de los perros diabéticos desarrolla cataratas aunque el azúcar esté bien controlada — se operan, y muchos recuperan la vista.

Por qué pasa

  • Destrucción de las células que producen insulina, muchas veces por un proceso inmunitario
  • Pancreatitis previa o repetida
  • Hormonas: en perras enteras, la fase del ciclo tras el celo puede desencadenarla
  • Corticoides o progestágenos administrados largo tiempo
  • Sobrepeso, que empeora todo lo anterior aunque no sea la causa principal

Qué se puede prevenir

  • Mantener el peso a raya durante toda la vida
  • Esterilizar a las hembras: quita uno de los desencadenantes más claros
  • No usar corticoides ni tratamientos hormonales por cuenta propia
  • Tratar la pancreatitis en serio y evitar la comida muy grasosa, que es lo que la dispara
  • Revisión anual a partir de los siete años

Cuánto cuesta atenderlo en México

No tenemos cifras públicas confiables de México para dar un rango honesto. Es un gasto mensual sostenido: insulina, jeringas, alimento y controles de glucosa, más frecuentes al principio.

Cuándo ir al veterinario

Esta semana si tu perro bebe y orina mucho más, come con ansia y aun así adelgaza. El mismo día si vomita, deja de comer, se ve muy decaído, respira profundo y rápido, o si empezó a chocar con los muebles.

¿Se le pueden dar pastillas en vez de inyecciones?

En perros, no. Los antidiabéticos orales no funcionan en la diabetes canina porque aquí el problema es que no hay insulina, no que el cuerpo no la aproveche. En gatos la historia es distinta.

¿Se cura?

En perros prácticamente nunca; se controla de por vida. En gatos sí existe la remisión con tratamiento temprano, y por eso conviene no mezclar lo que se lee de una especie con la otra.

Se quedó ciego en unas semanas, ¿fue por la insulina?

No. Las cataratas son una complicación muy frecuente de la diabetes canina y pueden aparecer rápido incluso con buen control. La buena noticia es que se operan y la mayoría de los perros recupera la visión.

¿Y si un día se me olvida la inyección?

Nunca la dobles después para compensar: una sobredosis de insulina baja el azúcar a niveles peligrosos y eso sí es urgencia inmediata. Ante una duda con la dosis, llama a tu veterinario antes de inyectar.

Fuentes