Perros
Mal aliento en perros
También: halitosis · le apesta el hocico · huele mal de la boca · aliento fétido
El mal aliento no es normal en un perro sano, y esa frase es la que más cuesta creer. «Aliento de perro» es una expresión hecha, no un hecho médico: un perro joven con la boca sana huele a poco. Cuando huele mal, en más de ocho de cada diez casos es enfermedad de las encías, que duele todos los días y avanza en silencio. El resto de las causas son menos frecuentes pero más serias, y se distinguen por el TIPO de olor: a podrido apunta a boca, a orina apunta a riñón, a manzana o quitaesmalte apunta a diabetes descontrolada.
Ve ahora mismo
No esperes a mañana ni a que se le pase.
- Aliento con olor dulzón, a manzana o a quitaesmalte, y además bebe y orina mucho
- Aliento a orina o amoniaco, con vómito y decaimiento
- No puede cerrar la boca, babea sangre o hay hinchazón bajo el ojo
- Dejó de comer por completo
- Se llevó algo a la boca y desde entonces huele mal y hace arcadas
Ve hoy
No es para esta madrugada, pero sí para hoy.
- Huele mal desde hace semanas y hay sarro visible
- Las encías están rojas, sangran o se ven retraídas
- Come de un solo lado o deja caer la croqueta
- Se frota la cara contra el suelo
- Hay un diente flojo, roto o de color distinto
- Bajó de peso o come más despacio que antes
Puede esperar, pero anótalo
Vigila y cuéntalo en la próxima consulta.
- Huele a lo que acaba de comer y se le pasa en un rato
- Cachorro cambiando dientes, con encías algo rojas y sin sarro
Lo que no hay que hacer en casa
- No uses «huesos de limpieza» ni juguetes muy duros como sustituto: no quitan el sarro bajo la encía, que es donde está el problema, y rompen dientes
- No le des enjuagues bucales humanos: el xilitol es tóxico para perros
- No intentes quitar el sarro con instrumentos en casa ni acudas a «limpieza sin anestesia»: raspa lo visible, deja intacto lo que enferma y lastima la encía
- No des por hecho que es «por la edad»: la enfermedad periodontal no es una etapa, es una infección
- No esperes con aliento dulzón o a orina: eso ya no es la boca
Lo que sí puedes hacer mientras tanto
- Levántale el labio con buena luz y mira la LÍNEA DE LA ENCÍA, no los colmillos: ahí se ve el sarro y el rojo
- Huele de cerca e intenta clasificar: podrido, orina o dulzón. Esa palabra vale mucho en consulta
- Cuenta cuánta agua bebe al día midiendo la jarra: es el dato que separa boca de riñón o diabetes
- Revisa si hay un diente flojo, roto o más oscuro que los demás
- Fotografía las encías por dentro y por fuera
De qué puede venir
Sin orden de probabilidad, y es a propósito: decir cuál es «lo más común» es hacer un diagnóstico sin ver al animal, y de paso da permiso para esperar. Lo que sí ponemos es en qué se distingue cada una.
- Enfermedad periodontal
- Con diferencia la más frecuente. Sarro café en la línea de la encía, encía roja e inflamada, olor a podrido. Duele aunque el perro siga comiendo.
- Diente roto o absceso dental
- Olor fuerte muy localizado, come de un lado, a veces hinchazón bajo el ojo que parece una picadura.
- Cuerpo extraño en la boca
- Empezó de golpe: un palo atravesado en el paladar o un hueso entre los muelas. Hay babeo y manoteo al hocico.
- Enfermedad renal
- Olor a orina o amoniaco, con más sed, más pipí, adelgazamiento y a veces úlceras en la boca.
- Diabetes descontrolada
- Olor dulzón o a acetona, con mucha sed, mucha hambre y pérdida de peso. Es urgencia si además vomita o está apagado.
- Tumor en la boca
- Bulto en la encía o el paladar, sangrado, olor fuerte. Más frecuente en perros mayores.
- Come cosas que huelen mal
- Basura, heces, cadáveres. Es real y frecuente, pero conviene descartarlo mirando la boca en vez de asumirlo.
Qué llevar y qué contar en la consulta
El veterinario no vio lo que pasó en tu casa, y buena parte del diagnóstico sale de lo que tú cuentes.
- Desde cuándo huele y a qué huele
- Cuánta agua bebe al día, medido
- Si come de un lado o más despacio
- Si bajó de peso, con cifra de báscula
- Fotos de las encías
- Cuándo fue su última limpieza dental, si hubo
Preguntas frecuentes
- ¿La limpieza sin anestesia sirve?
- No para lo que importa. La enfermedad periodontal vive BAJO la encía, y ahí no se llega con un perro despierto. Se raspa lo visible, la boca queda blanca y el problema sigue avanzando, ahora sin la señal que lo delataba.
- ¿Cada cuánto hay que hacer limpieza dental?
- Depende del perro. Muchos perros pequeños la necesitan cada uno o dos años y algunos grandes casi nunca. Lo decide la exploración y las radiografías dentales, no el calendario.
- ¿El cepillado diario funciona de verdad?
- Es lo único que de verdad previene, y hay que hacerlo casi a diario para que sirva. Cepillar dos veces por semana ayuda poco; el sarro se forma en cuestión de días.
- Le huele la boca pero come perfecto
- Es lo habitual. Los perros comen con dolor dental hasta que la boca está muy mal; comer no es prueba de que no duela.