Perros y gatos
Pérdida de peso sin motivo
También: adelgaza · está flaco · pierde peso · se le marcan las costillas · caquexia
Perder peso sin haber cambiado la comida es uno de los signos que más enfermedades comparten y de los que más tarde se detectan, porque el cambio es lento y quien vive con el animal todos los días no lo ve. La única forma de saberlo es la báscula: la impresión visual falla, sobre todo en animales peludos. Una pérdida del diez por ciento del peso ya es significativa — en un gato de cinco kilos son quinientos gramos, que nadie nota a ojo. Y hay una bifurcación que orienta mucho: si come igual o más y aun así adelgaza, la lista de causas es corta y bastante concreta.
Ve ahora mismo
No esperes a mañana ni a que se le pase.
- Perdió peso y además no come nada desde hace más de un día
- Está muy débil, se tambalea o no se levanta
- Vomita sin parar o hay diarrea con sangre
- Las encías están pálidas
- Un gato que adelgaza y de pronto deja de comer: riesgo de daño hepático en días
Ve hoy
No es para esta madrugada, pero sí para hoy.
- Perdió peso de forma clara en semanas o pocos meses
- Come mucho y aun así adelgaza
- Bebe y orina mucho más que antes
- Vomita o tiene diarrea de forma repetida
- Está apagado o se esconde
- Se le nota una bolita o un bulto en cualquier parte
Puede esperar, pero anótalo
Vigila y cuéntalo en la próxima consulta.
- Bajó de peso tras un plan de dieta acordado con el veterinario, y se siente bien
- Perdió algo de peso al pasar de cachorro a adulto con cambio de alimento
Lo que no hay que hacer en casa
- No le des más comida sin más y esperes a ver: si la causa es metabólica, no engorda y se pierde tiempo
- No le des vitaminas o suplementos «para el apetito» como única medida
- No asumas que es la vejez: adelgazar no es parte normal de envejecer
- No cambies el alimento justo antes de la consulta: enturbia la historia
- No esperes meses si además bebe más agua
Lo que sí puedes hacer mientras tanto
- Pesa al animal en la misma báscula cada mes y anótalo: es el único dato fiable y casi nadie lo tiene
- Para pesar un gato o perro pequeño: pésate tú, luego con él en brazos, y resta
- Palpa las costillas: deben sentirse con una capa fina de grasa encima, sin verse
- Mide cuánta comida come de verdad, en gramos, no en tazas
- En casas con varios animales, da de comer por separado una semana
- Revisa la boca y anota si come más despacio
De qué puede venir
Sin orden de probabilidad, y es a propósito: decir cuál es «lo más común» es hacer un diagnóstico sin ver al animal, y de paso da permiso para esperar. Lo que sí ponemos es en qué se distingue cada una.
- Parásitos intestinales
- Sobre todo en jóvenes: come bien, adelgaza, panza abultada, a veces diarrea. Lo primero a descartar y lo más barato.
- Enfermedad renal crónica
- Bebe y orina mucho, adelgaza, mal aliento, come menos. Muy frecuente en gatos mayores.
- Hipertiroidismo felino
- El patrón clásico de «come mucho y adelgaza» en gatos mayores, con inquietud y a veces vómito.
- Diabetes
- Mucha sed, mucha hambre, mucho pipí y pérdida de peso pese a comer.
- Enfermedad dental
- Come más despacio, deja caer comida, come de un lado. Adelgaza porque comer duele.
- Enfermedad inflamatoria intestinal o mala absorción
- Vómito o heces blandas durante semanas, con pérdida lenta.
- Cáncer
- Pérdida progresiva con apetito variable; a veces es el único signo al principio.
- Comida insuficiente o competencia
- En casas con varios animales, uno puede estar comiendo bastante menos de lo que se cree. Se comprueba dando de comer por separado.
Qué llevar y qué contar en la consulta
El veterinario no vio lo que pasó en tu casa, y buena parte del diagnóstico sale de lo que tú cuentes.
- Peso actual y peso anterior, con fechas
- Cuánta comida come al día, en gramos
- Si come igual, más o menos que antes
- Si bebe más agua, medido en la jarra
- Cómo son las heces
- Fecha de la última desparasitación
- Si hay otros animales y si comen juntos
Preguntas frecuentes
- ¿Cuánta pérdida ya es preocupante?
- Alrededor del diez por ciento del peso, sin dieta de por medio. En un gato de cinco kilos son quinientos gramos y a ojo no se ve; por eso la báscula mensual vale más que la impresión.
- Come muchísimo y adelgaza
- Ese patrón acota mucho: en gatos apunta primero a hipertiroidismo, en ambas especies a diabetes, a mala absorción intestinal y a parásitos. Es de los casos en que el análisis de sangre suele dar la respuesta rápido.
- ¿No será que ya está viejo?
- Envejecer no adelgaza por sí solo. La pérdida de músculo en animales mayores existe, pero se estudia igual: detrás suele haber riñón, tiroides o dolor que impide comer bien.