Enfermedades Perros

Catarata hereditaria

También: Catarata juvenil hereditaria · Catarata genética · Opacidad hereditaria del cristalino

En la próxima consulta

Una catarata hereditaria detectada a tiempo se agenda como consulta con oftalmología veterinaria, no es una urgencia. Pero si el ojo se pone rojo, el perro lo entrecierra, le lagrimea de más o de pronto le duele al tocarlo, eso puede ser una complicación (uveítis o glaucoma) y ahí sí hay que ir en cuestión de días, no de semanas.

Por Equipo Mascotería (Dimitry y Paola) Publicado el Actualizado el

Material informativo, escrito a partir de manuales veterinarios y literatura publicada. No sustituye el diagnóstico de un veterinario y no incluye dosis ni pautas de tratamiento a propósito: eso lo indica quien puede revisar a tu animal. Cómo escribimos los textos de salud

Qué se ve en casa

  • Un área blanquecina, grisácea o azulada dentro del ojo, visible a simple vista o con la luz de una lámpara
  • El perro se choca con muebles que antes esquivaba, sobre todo con poca luz o en un lugar nuevo
  • Duda antes de bajar escaleras o saltar al sillón/a la cama
  • Se pega más de lo habitual a su dueño o camina pegado a las paredes
  • El ojo se ve normal, sin rojez ni dolor, al menos al principio (si hay rojez, lagrimeo o el perro entrecierra el ojo, eso ya no es solo catarata)
  • En cachorros de razas con inicio muy temprano, la opacidad puede notarse desde las primeras semanas de vida

A quién le pasa más

Bichon Habanero · Boston Terrier · Caniche · Cocker Spaniel Americano · Golden Retriever · Husky Siberiano · Labrador Retriever · Lebrel Afgano · Pastor Alemán · Pastor Australiano · Rottweiler · Schnauzer Miniatura · Staffordshire Bull Terrier · West Highland White Terrier

Pastor Alemán: desde las 8 semanas · Golden Retriever y Labrador: desde los 6 meses · Husky Siberiano y Staffordshire Bull Terrier: desde los 6 meses · Rottweiler: desde los 10 meses · Caniche (estándar) y Cocker Spaniel: entre el año y varios años de edad · Boston Terrier: puede estar presente al nacer o aparecer de cachorro o ya adulto, según la línea genética · West Highland White Terrier: puede estar presente desde el nacimiento

Qué es

El cristalino es la lente transparente dentro del ojo que enfoca la luz hacia la retina. Cuando aparece una catarata, ese cristalino se vuelve blanquecino u opaco en algún punto, y menos luz llega a la retina. En la catarata hereditaria esta opacidad no aparece por un golpe, por diabetes o por vejez, sino porque el perro nació con una predisposición genética heredada de sus padres, y suele mostrarse desde cachorro o adulto joven según la raza. Puede afectar un ojo o los dos, y puede quedarse pequeña años o avanzar hasta tapar toda la pupila.

Cómo se confirma

El diagnóstico lo hace un médico veterinario, idealmente oftalmólogo, con un examen ocular completo: lámpara de hendidura para ver el cristalino en detalle, oftalmoscopio para revisar el fondo del ojo, y tonometría para medir la presión y descartar glaucoma. Antes de operar, es obligatorio un electrorretinograma (ERG) para confirmar que la retina detrás de la catarata todavía funciona, y a veces un ultrasonido ocular si la catarata está tan avanzada que no se puede ver la retina por dentro. También se hacen análisis de sangre y orina para descartar diabetes como causa, ya que su tratamiento y pronóstico son distintos. En algunas razas (Pastor Australiano, Staffordshire Bull Terrier, Boston Terrier, Bulldog Francés) existe una prueba de ADN que identifica el gen HSF4; suele mandarse a laboratorios genéticos especializados, no siempre disponibles dentro de México.

Qué suele implicar el tratamiento

La única forma de recuperar visión es la cirugía: facoemulsificación, en la que el oftalmólogo veterinario deshace el cristalino opaco con ultrasonido a través de una incisión mínima y coloca una lente intraocular artificial. Se hace bajo anestesia general y requiere equipo especializado, por lo que solo lo ofrecen hospitales con oftalmología veterinaria. Después de operar, el perro necesita gotas antiinflamatorias y antibióticas por varias semanas, colar isabelino para que no se rasque, y revisiones seguidas para vigilar la presión del ojo. Si el perro no es candidato a cirugía —por ejemplo, si la retina ya no funciona— o mientras se decide, se puede controlar con gotas antiinflamatorias para bajar el riesgo de que la catarata inflame el ojo o suba la presión (glaucoma), pero esto no devuelve la vista. Ningún suplemento, dieta ni gota que se vende como 'disuelve cataratas' tiene respaldo veterinario serio: una vez que el cristalino se opacificó por esta causa genética, no se aclara solo.

Qué esperar

La catarata hereditaria no se cura sola ni con medicamento, pero tampoco es una sentencia: con cirugía a tiempo, la mayoría de los perros recupera visión útil. Sin cirugía, el ojo afectado suele terminar ciego conforme la catarata madura, aunque los perros se adaptan sorprendentemente bien a la ceguera usando el olfato, el oído y la memoria de su casa. El riesgo real de no operar ni vigilar es que una catarata muy avanzada (hipermadura) puede inflamar el ojo por dentro o subir la presión (glaucoma), y eso sí duele; con seguimiento oftalmológico regular ese riesgo se controla aunque no se opere.

Por qué pasa

  • Mutación genética heredada de uno o ambos padres (en varias razas se ha identificado el gen HSF4 como responsable, por ejemplo en Staffordshire Bull Terrier, Boston Terrier y Pastor Australiano)
  • Historial de la raza: algunas líneas de crianza concentran el gen porque se reprodujo a perros portadores sin saberlo
  • No depende de golpes, mala alimentación ni de algo que el dueño haya hecho mal
  • Se diferencia de otras cataratas comunes en perros adultos mayores, que aparecen por edad, diabetes, inflamación del ojo (uveítis) o un traumatismo, y que no tienen este componente familiar

Qué se puede prevenir

  • No se puede prevenir la mutación genética una vez que el perro ya la tiene, pero sí se puede evitar que se siga heredando: no criar con perros que hayan mostrado catarata hereditaria
  • Antes de reproducir un perro de raza con predisposición, pedir un examen oftalmológico de certificación (tipo CAER/OFA) a los reproductores, vigente por un año, y repetirlo cada año porque algunas cataratas aparecen tarde
  • En las razas donde existe prueba de ADN del gen HSF4, hacerla a los padres antes de cruzarlos evita combinar dos portadores
  • En cachorros de líneas con antecedente familiar, revisión oftalmológica temprana para detectar la catarata antes de que avance y decidir a tiempo si conviene operar

Cuánto cuesta atenderlo en México

La cirugía de facoemulsificación con lente intraocular en México ronda entre 15,000 y 26,000 pesos por ambos ojos, según reportan hospitales de CDMX y Monterrey con oftalmología veterinaria. Ese precio normalmente cubre solo el procedimiento quirúrgico: los estudios previos (electrorretinograma, ecografía ocular, análisis de sangre), las gotas del postoperatorio y las revisiones de seguimiento se cobran aparte y pueden sumar bastante más. Pocos centros en el país tienen el equipo necesario, así que suele concentrarse en hospitales veterinarios privados de las grandes ciudades.

Cuándo ir al veterinario

Agenda una cita si notas una mancha blanquecina o azulada en el ojo, si tu perro empieza a chocarse con cosas, duda en las escaleras o se pega más a ti al caminar, sobre todo si es una raza con antecedente familiar. Eso puede esperar un par de semanas para la cita con oftalmología. Si además el ojo está rojo, lloroso, el perro lo mantiene cerrado o le duele al tocarlo, eso es distinto y hay que verlo en los próximos días.

¿Se cura la catarata hereditaria?

No hay cura médica que la disuelva. La cirugía de facoemulsificación reemplaza el cristalino opaco por uno artificial y devuelve visión en la mayoría de los casos operados a tiempo, pero no es una cura de la predisposición genética.

¿Es hereditaria de verdad, o pudo ser por otra cosa?

En las razas con antecedente documentado, sí tiene un componente genético identificado (por ejemplo el gen HSF4 en varias razas). Un examen oftalmológico y, cuando existe, una prueba de ADN ayudan a diferenciarla de cataratas por diabetes, golpe o vejez.

¿Puedo seguir criando con un perro que tuvo catarata hereditaria?

No se recomienda. Las guías de certificación ocular (tipo CAER/OFA) marcan automáticamente 'no recomendado para cría' a cualquier perro con opacidad de cristalino compatible con causa hereditaria.

¿Cuánto cuesta operar a mi perro?

En México, la cirugía en sí ronda entre 15,000 y 26,000 pesos por ambos ojos, sin contar estudios previos ni el postoperatorio, que se cobran aparte.

¿Le duele a mi perro tener catarata?

La catarata en sí, mientras no se complica, no suele doler. El dolor aparece si se inflama el ojo por dentro o sube la presión (glaucoma), algo más probable cuanto más avanzada y más tiempo sin vigilar esté.

¿Si no opero, mi perro se queda ciego para siempre?

Si la catarata sigue su curso sin cirugía, es probable que ese ojo pierda la visión con el tiempo. Los perros ciegos viven bien apoyándose en el olfato y el oído, pero conviene seguir revisando el ojo para evitar que se complique con dolor.

Fuentes