Perros y gatos
Bulto o bolita bajo la piel
También: bolita · masa · tumor · chichón · protuberancia · nódulo
Encontrar una bolita asusta, y la reacción habitual es buscar en internet si «se ve» benigna. Aquí está lo importante y lo incómodo: por fuera no se puede saber. Ni el veterinario más experimentado distingue a la vista un lipoma inofensivo de un mastocitoma, que es un cáncer que puede imitar cualquier cosa —crecer, encoger, ponerse rojo, desaparecer y volver—. La única forma de saberlo es meter una aguja fina y mirar las células al microscopio: es rápido, barato y casi siempre se hace en la misma consulta. Lo que sí puedes hacer en casa es medir, anotar y no esperar.
Ve ahora mismo
No esperes a mañana ni a que se le pase.
- El bulto creció muy rápido, en días
- Está abierto, sangra o supura
- Está caliente, muy doloroso y el animal tiene fiebre
- Está pegado al hueso o no se mueve al empujarlo
- Además hay decaimiento, pérdida de peso o falta de apetito
- El bulto está en la boca o cerca del ano y hay dolor
Ve hoy
No es para esta madrugada, pero sí para hoy.
- Apareció un bulto nuevo, del tamaño que sea
- Un bulto conocido cambió de tamaño, forma o color
- Hay varios bultos a la vez
- Hay bolitas duras en las axilas, las ingles o bajo la mandíbula: pueden ser ganglios
- El animal se lame o se muerde el bulto
Puede esperar, pero anótalo
Vigila y cuéntalo en la próxima consulta.
- Nada aquí espera de verdad: un bulto nuevo se revisa. Lo que puede esperar unos días es un bulto ya diagnosticado y en seguimiento, que no ha cambiado
Lo que no hay que hacer en casa
- No lo aprietes ni lo exprimas. Si es un mastocitoma, manipularlo libera sustancias que lo inflaman
- No le pongas pomadas ni cataplasmas
- No esperes «a ver si baja»: la espera solo tiene sentido con un diagnóstico ya hecho
- No te fíes de que sea blandito y se mueva: los mastocitomas también son así a veces
- No lo intentes reventar si parece un absceso
Lo que sí puedes hacer mientras tanto
- Mide el bulto con una regla y anota la fecha: «creció» sin números no sirve de nada en consulta
- Fotografíalo con una moneda al lado como referencia
- Comprueba si se mueve bajo la piel o está pegado a lo de abajo
- Palpa el resto del cuerpo: muchas veces hay más de uno y nadie lo había notado
- Revisa axilas, ingles y bajo la mandíbula buscando ganglios
- Haz un mapa sencillo si hay varios: dibujo del animal con las posiciones
De qué puede venir
Sin orden de probabilidad, y es a propósito: decir cuál es «lo más común» es hacer un diagnóstico sin ver al animal, y de paso da permiso para esperar. Lo que sí ponemos es en qué se distingue cada una.
- Lipoma
- Bulto blando, redondeado, que se mueve bajo la piel y crece despacio. Muy común en perros mayores y benigno — pero se confirma con aguja, no con la vista.
- Mastocitoma
- El gran imitador: puede verse como cualquier cosa, cambiar de tamaño de un día para otro, enrojecerse al manipularlo. Es la razón por la que ningún bulto se juzga a ojo.
- Absceso
- Bulto caliente, doloroso, de aparición rápida, a veces con fiebre. En gatos suele venir de una mordida de pelea.
- Quiste sebáceo
- Bolita firme que a veces se abre y suelta material blanquecino. Benigno pero puede infectarse.
- Ganglio inflamado
- Bolitas firmes y simétricas en axilas, ingles o bajo la mandíbula. Pueden indicar infección o linfoma.
- Papiloma
- Verruguitas, sobre todo en perros jóvenes y alrededor de la boca. Suelen desaparecer solas.
- Tumor mamario
- Bulto en la cadena de mamas. En perras y gatas sin esterilizar el riesgo es alto y la proporción de malignos en gatas es muy elevada.
- Reacción a picadura o vacuna
- Bulto pequeño que aparece tras una picadura o una inyección. En gatos, un bulto en sitio de vacuna que dure más de tres meses o pase de dos centímetros se revisa.
Qué llevar y qué contar en la consulta
El veterinario no vio lo que pasó en tu casa, y buena parte del diagnóstico sale de lo que tú cuentes.
- Cuándo lo notaste y de qué tamaño era entonces
- Medida actual, en centímetros
- Fotos con referencia de tamaño
- Si hay más de uno y dónde
- Si el animal está esterilizado y a qué edad
- Si hubo vacuna o inyección en ese sitio, y cuándo
Preguntas frecuentes
- ¿No se ve si es benigno o maligno?
- No. Es la pregunta más frecuente y la respuesta honesta es que no, ni a ojo ni al tacto. La punción con aguja fina se hace en la consulta, cuesta poco y responde casi siempre.
- ¿Duele la punción?
- Es como una inyección. La mayoría de los animales la toleran despiertos, sin sedación, y se acaba en un minuto.
- Es un lipoma, ¿hay que operarlo?
- No siempre. Muchos lipomas solo se vigilan. Se operan cuando estorban el movimiento, crecen mucho o están en un sitio incómodo. Pero eso se decide sabiendo que es un lipoma, no suponiéndolo.
- Mi gata tiene una bolita en la mama
- En gatas hay que actuar rápido: la proporción de tumores mamarios malignos es muy alta, mucho más que en perras. No es un caso para observar unas semanas.