Enfermedades Perros y gatos
Enfermedad periodontal
También: Periodontitis · Gingivitis · Sarro · Enfermedad dental · Sarro y encías inflamadas · Enfermedad de las encías
En la próxima consulta
El caso típico llega con sarro y mal aliento que llevan meses acumulándose: eso se agenda, se valora la boca y se programa la limpieza, no es una carrera a urgencias. La urgencia sube a "en pocos días" si hay sangrado de la encía sin que nadie toque nada, un diente flojo, o el animal empezó a comer distinto; y a hoy mismo si aparece hinchazón dolorosa bajo el ojo o en la mandíbula (suele ser un absceso de la raíz) o si un gato lleva más de un día sin probar bocado, porque un gato que deja de comer se mete en problemas de hígado rápido.
Qué se ve en casa
- El aliento huele mal a un brazo de distancia, y no es "el olor normal del perro"
- Sarro café o amarillo pegado sobre todo en los colmillos y en las muelas de atrás, cerca de la encía
- La orilla de la encía se ve roja o morada e hinchada, en vez de rosa parejo
- Sangre en el juguete de morder, en el hueso o rayitas rosas en el agua
- Mastica de un solo lado, tira croquetas al suelo o se acerca al plato, se asoma y se va sin comer
- Babea más de lo suyo, a veces con hilos rosados, o se sacude la cabeza al comer
- Ya no se deja tocar el hocico, se retira cuando le acaricias la cara
- Una bolita o hinchazón blanda debajo del ojo o en el borde de la mandíbula
A quién le pasa más
Bichón Maltés · Caniche · Cavalier King Charles Spaniel · Chihuahueño · Chinese Crested · Exótico de Pelo Corto · Greyhound · Papillon · Pekinés · Persa · Pomerania · Schnauzer Miniatura · Shih Tzu · Teckel · Yorkshire Terrier
a los dos años ya la tienen la mayoría: alrededor de siete de cada diez gatos y ocho de cada diez perros muestran algún grado · perros pequeños desde el primer o segundo año, mucho antes que los grandes · gatos de cuatro años en adelante, cuando aparece la mayor parte de la enfermedad dental · perros mayores de doce años, en los que el riesgo se dispara respecto a un cachorro · cachorros y gatitos con dientes de leche que no se cayeron y quedaron encimados
Qué es
Es la infección e inflamación de todo lo que sostiene al diente: la encía, el ligamento que lo ancla y el hueso de la mandíbula. Empieza como una película de bacterias pegada al diente (la placa), que si no se quita se endurece y se vuelve sarro, y la encía se inflama; hasta ahí se llama gingivitis y todavía se puede revertir. Cuando la inflamación pasa por debajo de la encía y empieza a comerse el hueso, ya es periodontitis, y esa parte no se recupera: el diente se afloja y se pierde. Es el problema de salud más común en perros y gatos, y casi siempre lleva meses o años instalado antes de que el dueño lo note.
Cómo se confirma
Una boca no se puede evaluar bien con el animal despierto: lo que se ve así es apenas la superficie. El diagnóstico completo se hace bajo anestesia general, con exploración diente por diente y sonda periodontal para medir la profundidad del surco (en perros lo normal va de uno a tres milímetros, en gatos es menos de un milímetro), más valoración de movilidad y de si el hueso entre las raíces ya se perdió. La pieza que falta en muchas clínicas y que cambia el resultado es la radiografía dental intraoral de toda la boca: buena parte del daño está bajo la encía y sin radiografía se subestima, además de que en gatos es la única forma de ver reabsorción dentaria, un problema distinto que afecta a una parte importante de los gatos y duele mucho. Antes de anestesiar se piden estudios preanestésicos según edad y estado del animal.
Qué suele implicar el tratamiento
El tratamiento es un procedimiento con anestesia general y control del dolor, no una limpieza cosmética. Entra en él: exploración y sondaje diente por diente, radiografías dentales de toda la boca, remoción del sarro con ultrasonido por encima y sobre todo por debajo de la encía, que es donde vive el problema, y pulido posterior. Según lo que se encuentre, se agrega alisado radicular y curetaje de las bolsas, colgajos de encía para acceder a la raíz, aplicación de un antimicrobiano local dentro de la bolsa, y extracción de los dientes que ya perdieron su soporte y solo sostienen dolor e infección. Se usan bloqueos anestésicos locales y analgésicos, y antibióticos solo cuando el veterinario considera que hacen falta. Después, el resultado se sostiene o se pierde en casa: cepillado diario y revisiones de control. Lo que NO sirve: la llamada "limpieza sin anestesia" o "limpieza estética", que raspa la parte visible del diente y deja intacto lo que está bajo la encía, no permite radiografiar ni sondear, y es rechazada por las guías internacionales de odontología veterinaria porque estresa al animal sin tratar la enfermedad; los huesos, cornamentas, cascos y pelotas de tenis, que fracturan dientes; y los aditivos del agua o las galletas dentales por sí solos, que ayudan como apoyo pero no sustituyen el cepillado ni quitan el sarro ya formado. Cualquier fármaco y su dosis los indica el veterinario que revisó al animal.
Qué esperar
Depende de qué tan lejos llegó. La gingivitis, la etapa en que solo la encía está inflamada, es reversible: se limpia bien y con cepillado diario la encía vuelve a la normalidad. La periodontitis no: el hueso que ya se perdió no se recupera, pero la enfermedad se detiene y deja de doler si se trata a fondo y se mantiene el cuidado en casa. Los dientes que se extraen no se recuperan, y aun así los perros y gatos comen sorprendentemente bien sin ellos, y casi siempre mejor que antes, porque comían con dolor. Lo importante de entender: esto no se cura de una vez. Es una enfermedad de mantenimiento de por vida, y sin cepillado la placa vuelve en días y todo se repite. Sin tratar, además de perder dientes, se asocia con abscesos, fístulas hacia la nariz, fracturas de mandíbula en perros pequeños y mayor riesgo de enfermedad renal.
Por qué pasa
- Placa bacteriana que se queda sobre el diente y bajo la encía porque nadie la retira a diario; al mineralizarse forma sarro, que protege a las bacterias y sigue irritando la encía
- Hocicos pequeños con dientes del mismo tamaño que los de un perro grande: quedan apiñados y girados, y ahí la placa se acumula sin salida
- Conformación braquicéfala y mordidas mal alineadas, tanto en perros como en gatos de cara plana
- La edad: el daño es acumulativo y cada año sin limpieza suma
- Sobrepeso y enfermedades que bajan las defensas o alteran el metabolismo, como diabetes o síndrome de Cushing; en gatos, leucemia e inmunodeficiencia felinas
- Dientes de leche retenidos, fracturas dentales por morder cosas duras y masticar solo de un lado por dolor previo
Qué se puede prevenir
- Cepillado diario con cepillo y pasta veterinaria, nunca pasta humana; es lo único que ha demostrado retirar la placa antes de que se endurezca
- Si el cepillado diario no se logra, pasar una gasa por los dientes cada dos o tres días es mejor que nada, y acostumbrar al animal desde cachorro o gatito con sesiones cortas y premios
- Usar dietas, premios o productos con el sello del Veterinary Oral Health Council (VOHC) como apoyo, sabiendo que complementan y no reemplazan el cepillado
- Revisión de la boca en cada consulta veterinaria y limpiezas profesionales con la frecuencia que indiquen, sin esperar a que haya sarro visible
- Mantener peso adecuado y controlar enfermedades de fondo; evitar huesos, cornamentas y objetos duros que fracturan dientes
Cuánto cuesta atenderlo en México
Hay datos mexicanos públicos y son bastante consistentes. En una clínica de bajo costo de la Ciudad de México, la profilaxis dental con ultrasonido y pulido, con anestesia inhalada incluida, se cobra alrededor de mil cuatrocientos pesos en gatos y en perros de hasta diez kilos, y sube por escalones de peso hasta cerca de dos mil seiscientos pesos en perros muy grandes; las extracciones se cobran aparte, del orden de setecientos pesos por premolar o molar y mil por colmillo, y la consulta ronda los cuatrocientos. Medios mexicanos reportan un rango general de quinientos a dos mil quinientos pesos para la limpieza. Ese es el piso: en hospitales con radiografía dental intraoral, monitoreo anestésico completo, estudios preanestésicos y odontólogo veterinario, una boca con varias extracciones se va con facilidad a varios miles de pesos más. Pide siempre el presupuesto desglosado y pregunta explícitamente si incluye radiografías dentales, porque es la partida que más varía entre clínicas.
Cuándo ir al veterinario
El mismo día: hinchazón dolorosa bajo el ojo o en la mandíbula, sangrado abundante de la boca, o un gato que lleva más de veinticuatro horas sin comer. En los próximos días: mal aliento que apareció o empeoró, encías rojas que sangran al tocarlas, diente flojo o roto, babeo con sangre, cambio en la forma de comer (mastica de un lado, tira la croqueta, prefiere solo lo blando), o que ya no se deje tocar el hocico. Programado: revisión bucal anual como mínimo, y semestral en perros pequeños y braquicéfalos y en gatos mayores de cuatro años, aunque no veas nada raro.
¿Se puede limpiar sin anestesia?
No de manera útil. Sin anestesia solo se raspa la parte visible del diente, que es la parte que menos importa: la enfermedad está por debajo de la encía, donde no se puede sondear, radiografiar ni limpiar en un animal despierto. Las guías internacionales de odontología veterinaria la rechazan porque estresa al animal y deja la enfermedad intacta, con la boca luciendo mejor. Si la anestesia te preocupa, la conversación correcta es sobre estudios preanestésicos y monitoreo, no sobre saltársela.
¿La croqueta dura o los huesos le limpian los dientes?
La croqueta seca ayuda poquísimo por sí sola, y los huesos, cornamentas, cascos y pelotas de tenis son una causa frecuente de dientes fracturados. Si quieres apoyo además del cepillado, busca dietas o premios con el sello VOHC, que es el organismo que verifica que un producto realmente reduce placa o sarro.
¿De verdad tengo que cepillarle los dientes todos los días?
Sí, esa es la meta, porque la placa se mineraliza en cuestión de días. Si no llegas al diario, pasar una gasa cada dos o tres días es mucho mejor que nada. Se enseña por etapas: primero que acepte que le toques el hocico, luego el sabor de la pasta veterinaria, luego el cepillo unos segundos. Con gatos toma semanas y hay que ir despacio.
Si le sacan varios dientes, ¿va a poder comer?
Sí, y normalmente come mejor que antes. Un diente con el hueso perdido no sirve para masticar y sí duele todos los días. Perros y gatos se adaptan rápido, incluso los que quedan sin casi ninguna pieza; muchos dueños reportan que el animal volvió a jugar y a comer con ganas en la semana siguiente.
¿Cuánto cuesta en México?
Una limpieza con ultrasonido y anestesia inhalada en clínica de bajo costo de la Ciudad de México arranca alrededor de mil cuatrocientos pesos en gato y perro chico, y sube por peso hasta cerca de dos mil seiscientos en perro muy grande. Cada extracción se cobra aparte, del orden de setecientos a mil pesos. En hospitales con radiografía dental y odontólogo la cuenta sube. Pide presupuesto desglosado y pregunta si incluye radiografías dentales.
¿El mal aliento es normal en perros y gatos?
No. El aliento de un animal sano no huele feo. El mal olor es producto de las bacterias de la placa y suele ser la primera señal de enfermedad periodontal, no una característica de la especie ni algo que se arregle con enjuagues o galletas perfumadas.
Fuentes
- Periodontal Disease in Small Animals — Merck Veterinary Manual
- Dental Disorders of Dogs — Merck Veterinary Manual (versión para dueños)
- Feline Dental Disease — Cornell Feline Health Center
- Epidemiology of periodontal disease in dogs in the UK primary-care veterinary setting (VetCompass, PMC)
- Lista de precios — SpayMe (clínica veterinaria, Ciudad de México): profilaxis dental y extracciones
- Cuánto cuesta una limpieza dental en perros en México: rango de precios