Enfermedades Gatos

Pancreatitis felina

También: inflamación del páncreas en gatos · pancreatitis en el gato

Pronto: en los próximos días

Un gato que lleva más de 24 horas sin comer necesita consulta pronto, con o sin vómito: el ayuno prolongado en gatos desencadena lipidosis hepática y complica todo lo demás.

Por Equipo Mascotería (Dimitry y Paola) Publicado el

Material informativo, escrito a partir de manuales veterinarios y literatura publicada. No sustituye el diagnóstico de un veterinario y no incluye dosis ni pautas de tratamiento a propósito: eso lo indica quien puede revisar a tu animal. Cómo escribimos los textos de salud

Qué se ve en casa

  • Deja de comer o come mucho menos
  • Decaimiento: se esconde, duerme más, deja de acicalarse
  • Pérdida de peso
  • Deshidratación
  • Vómito, aunque en menos de la mitad de los casos
  • Diarrea o heces distintas
  • Ictericia: encías o interior de las orejas amarillentos
  • Postura encorvada, en los casos con dolor evidente

A quién le pasa más

Gatos de mediana edad y mayores · Gatos con enfermedad inflamatoria intestinal, hepática o diabetes ya diagnosticadas

Qué es

La pancreatitis es la inflamación del páncreas, la glándula que produce las enzimas digestivas y la insulina. En el gato se comporta de forma muy distinta a como lo hace en el perro, y esa diferencia es la razón de que exista esta ficha aparte. En el perro el cuadro típico es aparatoso: vómito repetido, dolor abdominal evidente, aparición brusca después de una comida grasosa. En el gato casi nada de eso ocurre. El gato con pancreatitis suele presentar únicamente decaimiento, rechazo de la comida y, a veces, deshidratación; el vómito aparece en menos de la mitad de los casos y el dolor casi nunca se aprecia a la exploración. A eso se suma que en gatos la pancreatitis viaja acompañada con frecuencia: se asocia a inflamación del hígado y del intestino en un cuadro conjunto, y también a la diabetes. Por eso se diagnostica tarde y por eso un gato que simplemente «está apagado» merece que se piense en ella.

Cómo se confirma

No hay una sola prueba que lo resuelva y esa es la dificultad. Se combina la analítica general con una prueba específica de lipasa pancreática felina, y con ultrasonido abdominal por un ecografista con experiencia, que además permite ver si el hígado y el intestino están implicados. Las enzimas pancreáticas clásicas de la analítica general no sirven para descartarla en gatos: pueden estar normales con una pancreatitis en curso, y ese es el error que más veces retrasa el diagnóstico.

Qué suele implicar el tratamiento

El tratamiento es de soporte y su objetivo es sostener al gato mientras el páncreas se desinflama. Líquidos intravenosos, control del dolor —que se administra aunque el gato no lo aparente, porque los gatos lo ocultan—, antieméticos, y sobre todo nutrición temprana: mantener al gato en ayuno «para descansar el páncreas» es una idea antigua y hoy se hace lo contrario, porque el ayuno en gatos abre la puerta a la lipidosis hepática. Si no come solo, se recurre a estimulantes del apetito o a una sonda de alimentación, que suena drástica y cambia el pronóstico.

Qué esperar

Los cuadros leves se recuperan bien con soporte, aunque pueden repetirse: la forma crónica es frecuente en gatos. Los cuadros graves, con ictericia o con lipidosis hepática asociada, son serios y requieren hospitalización prolongada. El pronóstico mejora mucho cuando se diagnostica antes de que el gato lleve días sin comer.

Por qué pasa

  • En la mayoría de los casos no se identifica una causa concreta
  • Enfermedad inflamatoria intestinal y colangitis concurrentes
  • Traumatismo abdominal
  • Infecciones, incluida la toxoplasmosis
  • Algunos medicamentos
  • Isquemia por anestesia prolongada o hipotensión

Qué se puede prevenir

  • No hay una prevención específica, porque la causa suele desconocerse
  • Controlar las enfermedades asociadas: intestinal, hepática y diabetes
  • Evitar cambios bruscos de dieta y comidas muy grasosas
  • Chequeos semestrales a partir de los siete años, que es cuando estos cuadros aparecen
  • No dejar nunca a un gato más de 24 horas sin comer

Cuánto cuesta atenderlo en México

Consulta de 350 a 900 pesos; prueba específica de lipasa pancreática de 900 a 2,000; ultrasonido abdominal de 900 a 2,500; hospitalización de 1,500 a 3,000 por día, y los casos graves requieren varios días.

Cuándo ir al veterinario

Ve pronto si tu gato lleva más de 24 horas sin comer, si está decaído sin explicación o si perdió peso. Y el mismo día si aparecen ictericia, vómito repetido o deshidratación. El error habitual es esperar a que vomite: en el gato, muchas veces no lo hace.

Mi gato no vomita, ¿puede ser pancreatitis igual?

Sí, y de hecho es lo habitual. En el gato el vómito aparece en menos de la mitad de los casos. Los signos que casi siempre están son el rechazo de la comida y el decaimiento.

¿Hay que dejarlo en ayuno para que descanse el páncreas?

No, y esto cambió respecto a lo que se hacía antes. En gatos, el ayuno prolongado desencadena lipidosis hepática, así que se busca lo contrario: alimentarlo cuanto antes, con sonda si hace falta.

¿Se cura del todo?

Un episodio leve puede resolverse por completo. Pero en gatos la forma crónica es común, y muchos tienen episodios recurrentes que se manejan a lo largo de los años, sobre todo cuando hay enfermedad intestinal o hepática de fondo.

Fuentes