Enfermedades Gatos

Deficiencia de piruvato quinasa

También: Deficiencia de PK · Deficiencia eritrocitaria de piruvato quinasa · Anemia hemolítica hereditaria por deficiencia de PK · PK deficiency · Deficiencia de PKLR

Pronto: en los próximos días

El escenario típico es un gato que lleva días apagado, con encías pálidas y bajando de peso: eso se revisa en cuestión de días, no se deja para el mes que entra, porque una anemia que avanza en silencio puede llegar muy lejos antes de que el gato se vea mal. La urgencia cambia a hoy mismo si las encías están francamente blancas, si respira rápido estando quieto, si se desploma al caminar o si aparece color amarillo en encías y ojos.

Por Equipo Mascotería (Dimitry y Paola) Publicado el Actualizado el

Material informativo, escrito a partir de manuales veterinarios y literatura publicada. No sustituye el diagnóstico de un veterinario y no incluye dosis ni pautas de tratamiento a propósito: eso lo indica quien puede revisar a tu animal. Cómo escribimos los textos de salud

Qué se ve en casa

  • Le levantas el labio y la encía está pálida, rosa muy claro o casi blanca, en vez del rosa fuerte de siempre
  • Duerme mucho más, ya no salta a los muebles altos y se cansa con juegos que antes aguantaba
  • Va bajando de peso aunque coma, o come con menos ganas por temporadas
  • El pelo se ve opaco, seco, mal acomodado; deja de acicalarse como antes
  • La encía, la piel de dentro de la oreja o lo blanco del ojo se ven amarillentos
  • La panza se le ve abultada de un lado (es el bazo, que se agranda)
  • Temporadas de diarrea sin causa clara, y luego semanas en que está bien

A quién le pasa más

Abisinio · Bengalí · Bosque de Noruega · Gato criollo · LaPerm · Maine Coon · Mau Egipcio · Savannah · Siberiano · Singapura · Somalí

gatitos desde los seis meses · gatos jóvenes de uno a tres años, que es cuando aparece en la mayoría · adultos hasta los cinco años, en los casos de aparición tardía · gatos sin ningún signo a cualquier edad, que igual transmiten la mutación

Qué es

Es una anemia heredada. A los glóbulos rojos del gato les falta una enzima llamada piruvato quinasa, que es la que les da energía para mantenerse enteros; sin ella se rompen antes de tiempo y el cuerpo anda siempre corto de glóbulos rojos. No es contagiosa ni se agarra en la calle: el gato nace con ella porque recibió el gen alterado de sus dos padres. Lo desconcertante es lo desigual que se manifiesta: hay gatos que viven años sin que el dueño note nada y otros que se ponen francamente mal siendo jóvenes.

Cómo se confirma

Se empieza con una biometría hemática, que suele mostrar anemia con muchos reticulocitos, es decir, una anemia en la que la médula sí está respondiendo. Se agrega química sanguínea, donde a menudo aparecen bilirrubina y enzimas hepáticas altas, y globulinas elevadas. Antes de darlo por hereditario hay que descartar lo que se parece y es mucho más frecuente: hemoplasmas (micoplasmas de la sangre), leucemia felina e inmunodeficiencia felina, y anemia inmunomediada. El bazo grande se comprueba con ecografía. La confirmación definitiva es la prueba de ADN del gen PKLR, que se hace con un hisopado de la boca o con sangre y distingue tres resultados: sano, portador y afectado. En México casi ningún laboratorio la ofrece en su catálogo, así que el veterinario suele mandar la muestra a un laboratorio de genética veterinaria del extranjero.

Qué suele implicar el tratamiento

No hay tratamiento que corrija la enzima faltante, así que todo lo que se hace es sostener al gato y evitar que otras cosas le sumen. Entra en el manejo: biometrías hemáticas de control con la frecuencia que marque el veterinario para saber si la anemia está estable o cayendo; tratar rápido cualquier enfermedad concurrente, parásitos o infección, porque son las que suelen precipitar una crisis; mantener vacunación y desparasitación al día; y, en crisis, hospitalización con transfusión de sangre, que en gatos exige tipificación del grupo A, B o AB y pruebas cruzadas antes de pasar una sola gota, porque los gatos tienen anticuerpos naturales contra los otros grupos y una transfusión incompatible es peligrosa. En algunos casos con anemia difícil de controlar se han usado corticosteroides o se ha planteado quitar el bazo, con respuesta variable; es una decisión del veterinario que lleva el caso, no un paso obligado. Lo que NO sirve: el hierro y los suplementos vitamínicos no arreglan nada, porque esta anemia no es por falta de hierro; tampoco existe dieta, complemento herbolario ni comida especial que corrija el defecto. Cualquier fármaco y su dosis los indica el veterinario que revisó al gato.

Qué esperar

Es muy variable, y esa es la respuesta honesta. En la serie clínica más citada, de veinticinco gatos abisinios y somalíes seguidos entre menos de un año y más de once, once no mostraron ningún signo según sus dueños, y seis murieron o fueron eutanasiados por causa atribuible a la enfermedad, con edades que fueron desde poco más de un año hasta once. Es decir: hay gatos que llegan a edad avanzada con una anemia leve que solo se ve en los análisis, y hay gatos que se complican pronto. No se cura y no desaparece con la edad; se controla y se vigila de por vida. A diferencia de lo que pasa en perros con la misma deficiencia, los gatos no desarrollan el endurecimiento de la médula ósea que acorta tanto la vida en aquellos.

Por qué pasa

  • Una mutación heredada en el gen PKLR, que deja al gato sin suficiente enzima piruvato quinasa en los glóbulos rojos
  • Herencia autosómica recesiva: el gato se enferma solo si recibió el gen alterado del padre y de la madre; con una sola copia es portador sano
  • Cruzas entre portadores aparentemente sanos dentro de líneas de criadero cerradas, que es como la mutación se ha ido repartiendo entre razas
  • No hay causa ambiental: ni la comida, ni las vacunas, ni el estrés la provocan (aunque una enfermedad concurrente sí puede empeorar la anemia de golpe)

Qué se puede prevenir

  • No se previene en un gato que ya nació con ella: es genética de principio a fin, y ningún cuidado en casa evita que aparezca
  • La prevención real ocurre antes de comprar o adoptar: pedir al criador el resultado de la prueba de ADN de PK de ambos padres, por escrito y del laboratorio, no de palabra
  • No cruzar dos portadores entre sí; un portador solo debería cruzarse con un gato libre, y aun así hay que probar a la camada
  • Si tu gato ya está diagnosticado, mantener vacunas, desparasitación y control de pulgas al día, porque las infecciones son lo que suele desatar las crisis
  • Revisiones veterinarias con biometría hemática periódica, para detectar la caída antes de que el gato se vea enfermo

Cuánto cuesta atenderlo en México

No encontramos tarifas mexicanas publicadas y confiables para esta enfermedad, y explicamos por qué: la prueba de ADN de PK prácticamente no aparece en los catálogos públicos de laboratorios veterinarios en México, la muestra se manda a laboratorios de Estados Unidos o Europa que cobran en dólares o euros más envío, y traducir eso a un rango en pesos sería inventarlo. Lo que sí se puede anticipar es la forma del gasto: consultas y biometrías hemáticas de control varias veces al año, que en clínicas de la Ciudad de México parten de unos cuatrocientos pesos la consulta; y, si hay una crisis, el rubro caro, que es hospitalización con tipificación sanguínea, pruebas cruzadas y transfusión. Los bancos de sangre veterinarios en México son pocos y están concentrados en la Ciudad de México y algunas ciudades grandes, así que en muchos lugares el costo real incluye trasladarse a un hospital que tenga el servicio.

Cuándo ir al veterinario

El mismo día: encías blancas o muy pálidas, color amarillo en encías u ojos, respiración rápida estando en reposo, debilidad marcada o desmayo. En cuestión de días: gato apagado más de dos o tres días, pérdida de peso, pelo opaco, falta de apetito por temporadas, panza que se ve abultada. De forma programada: si tu gato es de una raza en riesgo o viene de criadero sin pruebas, pide la prueba de ADN aunque se vea perfectamente sano, y si ya está diagnosticado, sostén las biometrías de control que te indiquen aunque esté bien.

¿Se cura?

No. Falta una enzima por un defecto en el ADN y eso no se repara con medicamento, dieta ni cirugía. Lo que sí se hace es controlar la anemia, tratar rápido cualquier infección y, en crisis, transfundir. Muchos gatos viven años con buena calidad de vida bajo ese esquema.

¿Es hereditaria? ¿Puedo criar con él?

Sí, es hereditaria y de tipo recesivo: hacen falta dos copias del gen alterado para enfermarse. Un gato afectado no debería usarse para cría. Un portador solo debería cruzarse con un gato probado libre, y de todas formas conviene probar a los gatitos. Cruzar dos portadores es exactamente como se produce un gatito enfermo.

Mi gato salió portador. ¿Se va a enfermar?

No. Los portadores tienen una sola copia del gen alterado y no desarrollan la anemia; el dato importa para la cría, no para su salud. Aun así, si algún día tiene una anemia, dile al veterinario que es portador para que arme bien el cuadro.

¿La prueba se puede hacer en México?

La toma de muestra sí: es un hisopado de la boca o una muestra de sangre que hace tu veterinario. El análisis casi siempre se manda a un laboratorio de genética veterinaria del extranjero, porque en México prácticamente no se ofrece en catálogo. Pregunta a tu clínica cómo gestionan el envío y en cuánto tiempo entregan resultado.

¿Le doy hierro o vitaminas para la anemia?

No sirven. Esta no es una anemia por falta de hierro: el gato fabrica glóbulos rojos, el problema es que se le rompen antes de tiempo. Dar hierro por cuenta propia no corrige nada y puede retrasar el diagnóstico correcto.

¿Por qué mi gato mestizo tiene una enfermedad de razas?

Porque la mutación se detectó también en gatos criollos y en varias razas donde nadie la buscaba: bengalí, mau egipcio, maine coon, bosque de Noruega, siberiano, savannah, la perm y singapura, entre otras. Que tu gato no tenga pedigrí no lo descarta.

Fuentes