Enfermedades Perros y gatos
Entropión
También: Párpado invertido · Párpado enrollado hacia adentro · Inversión palpebral · Entropión palpebral · Ojo con el párpado metido
Pronto: en los próximos días
El escenario típico —un animal que lleva días o semanas guiñando y lagrimeando— es de consulta en cuestión de días, no de meses: cada día que sigue el roce es córnea que se lastima, y las manchas y cicatrices que deja no se borran después. Sube a hoy mismo si el ojo se ve azuloso o turbio, si hay un puntito o un hundimiento visible en la superficie, si el animal lo mantiene cerrado y no lo abre ni un momento, si aparece algo que parece un moco espeso pegado al ojo, o si dejó de comer por el dolor: eso apunta a úlcera corneal y una úlcera profunda puede perforar. Baja a consulta programada solo en un caso: cachorro de pocas semanas con una inversión leve, ya visto por un veterinario, al que se le está dando tiempo a que la cabeza termine de crecer.
Qué se ve en casa
- Guiña o entrecierra un ojo, como si le hubiera entrado algo, y no se le pasa en días
- Lagrimea todo el tiempo: baja una raya húmeda que con las semanas mancha de café el pelo debajo del ojo
- Amanece con legaña espesa en la esquina interna, todos los días, aunque se la limpies
- Se talla la cara contra el sillón, la alfombra o tu pierna, o se rasca el ojo con la pata trasera
- Rehúye la luz: parpadea mucho al salir al patio de día y prefiere el rincón oscuro de la casa
- El ojo se ve más chico y hundido que el otro, con el blanco enrojecido, y si le separas suavemente el párpado ves que el borde estaba metido hacia adentro
- En un cachorro de raza arrugada: nació con los ojitos siempre húmedos y nunca se le 'secaron' con las semanas
A quién le pasa más
Bulldog Francés · Bulldog Inglés · Bullmastiff · Burmés · Chow Chow · Cocker Spaniel Americano · Cocker Spaniel Inglés · Dogo de Burdeos · Exótico de Pelo Corto · Gran Danés · Himalayo · Maine Coon · Mastín Español · Mastín Napolitano · Pekinés · Persa · Pug · Rottweiler · San Bernardo · Shar Pei · Shih Tzu
Cachorros y gatitos de razas predispuestas: se nota desde las primeras semanas y a lo largo del primer año, mientras la cara todavía está cambiando de forma · En perros, el riesgo de que se lo diagnostiquen es más alto entre el primer y el segundo año de vida · Gatos a partir de los diez u once años: es la forma llamada involutiva, en la que se pierde grasa alrededor del ojo, el ojo se hunde y el párpado se va detrás de él · A cualquier edad y en cualquier animal, incluido el mestizo sin una gota de raza, cuando aparece por un ojo que duele o por una cicatriz en el párpado
Qué es
El entropión es un párpado que se enrolla hacia adentro, de modo que el pelo de la cara y las pestañas quedan rozando la superficie del ojo. No es una infección ni una alergia: es un problema de forma. Y como un perro o un gato parpadea miles de veces al día, cada parpadeo es una pasada de pelo sobre la córnea, que es tejido vivo y muy sensible. De ahí vienen el lagrimeo constante, el dolor y, si se deja pasar el tiempo, las úlceras y las manchas oscuras permanentes en el ojo.
Cómo se confirma
Se diagnostica mirando, no con análisis de sangre: no hay ninguna prueba de laboratorio para esto. El veterinario hace una exploración oftalmológica completa con buena luz y magnificación, y ahí hay tres cosas que no pueden faltar. La primera es la tinción con fluoresceína, un colorante que se pone en el ojo y revela úlceras y erosiones que a simple vista no se ven; es lo que decide si el caso es urgente o no. La segunda es medir la producción de lágrima (prueba de Schirmer), porque un ojo seco duele y hace apretar. La tercera es medir la presión intraocular, para descartar un glaucoma, que también hace que el animal cierre el ojo y puede confundir el cuadro. Además hay un paso que distingue los dos escenarios grandes: se pone una gota de anestésico en la superficie del ojo y se vuelve a mirar. Si al quitar el dolor el párpado se desenrolla solo, se trataba de un entropión espástico y el plan es tratar la causa, no operar ese día; si sigue metido igual, es de conformación y ahí sí se habla de cirugía. El veterinario también revisa bajo el tercer párpado buscando un cuerpo extraño, y en casos crónicos valora cuánta pigmentación y cicatriz ya quedaron en la córnea.
Qué suele implicar el tratamiento
El tratamiento depende de por qué se metió el párpado, y por eso el diagnóstico anterior importa tanto. Si es espástico, el manejo va contra la causa: retirar el cuerpo extraño, tratar la úlcera con las gotas que corresponda, controlar el dolor, y en buena parte de los casos el párpado se acomoda solo sin necesidad de bisturí. En cachorros con inversión de conformación, la primera medida suele ser temporal: puntos de eversión o 'tacking', unas suturas superficiales bajo anestesia corta que jalan el párpado hacia afuera y se retiran unas semanas después; algunos veterinarios usan también la inyección de un relleno reabsorbible en el párpado con el mismo fin. Esto da tiempo a que la cabeza termine de crecer, evita que la córnea se siga lastimando mientras tanto, y en una parte de los cachorros basta y nunca se llega a la cirugía definitiva. La corrección definitiva es quirúrgica, con anestesia general y casi siempre en el mismo día. La técnica base es la Hotz-Celsus: se retira una franja de piel y músculo paralela al borde del párpado y, al cerrar la herida, el borde rota hacia afuera y deja de rozar. Cuando el párpado además es demasiado largo, se le combina una resección en cuña para acortarlo; en razas muy arrugadas se añade la sujeción de los pliegues de la frente y la cara, porque si no el peso de la piel vuelve a meter el párpado. Después vienen collar isabelino, gotas o pomada según indicación, y retiro de puntos en la consulta de control. En cachorros conviene esperar a que la cabeza tenga forma adulta —alrededor de los cinco o seis meses en la mayoría de las razas, más tarde en las gigantes y arrugadas— porque operar demasiado pronto lleva a quedarse corto o a pasarse. En gatos suele hacerse falta retirar proporcionalmente más tejido que en perros. Un aviso realista: pasarse de corrección produce el problema contrario, el párpado volteado hacia afuera, y algunos casos muy arrugados necesitan una segunda cirugía; esto se discute antes, no después. Lo que NO funciona y conviene no gastar en ello: lavados con manzanilla, té, suero fisiológico o 'gotas de limpieza' de farmacia, antibiótico en gotas por meses, y recortarle el pelito de alrededor del ojo. Todo eso alivia un rato y nada más, porque ninguno cambia la forma del párpado: el pelo vuelve a crecer y el roce sigue igual. No existe una corrección definitiva sin cirugía para el entropión de conformación. Cualquier medicamento y su dosis los indica el veterinario que revisó el ojo.
Qué esperar
Es de las condiciones con mejor pronóstico de toda la oftalmología veterinaria, y esa es una buena noticia real. Corregido con una técnica adecuada y en el momento adecuado, la gran mayoría de los animales queda resuelta con una sola cirugía y no vuelve a tener el problema: dejan de lagrimear, dejan de guiñar y recuperan una vida completamente normal. El pronóstico se vuelve reservado en dos situaciones. Una, cuando se dejó pasar mucho tiempo: la pigmentación oscura y las cicatrices que el roce crónico deja en la córnea no se quitan con la cirugía y, si taparon el centro del ojo, la visión ya no vuelve del todo. Dos, en razas muy arrugadas como el Shar-Pei, donde el peso de la piel puede recrear la inversión y a veces hace falta una segunda intervención. Ojo con algo que a veces se cuenta mal: un entropión de conformación no 'se le quita con la edad' a un perro adulto. En cachorros pequeños sí puede mejorar solo mientras la cabeza crece, y por eso se usan las suturas temporales; en un animal que ya terminó de crecer, no.
Por qué pasa
- Conformación heredada: la forma del cráneo, la piel suelta, las arrugas de la cara, los ojos prominentes o un párpado demasiado largo para la órbita. Es la causa más frecuente y la que más pesa en las razas de la lista
- Espástico, es decir secundario a dolor: una úlcera, una basura o una espiga metida bajo el tercer párpado, una conjuntivitis o un ojo seco hacen que el animal apriete, y al apretar el párpado se mete. Es un círculo vicioso: entra más pelo, duele más, aprieta más
- Involutivo o senil: en gatos viejos y en animales que adelgazaron mucho se pierde la grasa que sostiene al ojo dentro de la órbita; el ojo se hunde y el párpado pierde su apoyo
- Cicatricial: después de una herida, una mordida, una quemadura o una cirugía previa del párpado, la cicatriz tira del borde hacia adentro
- En gatos machos enteros de razas grandes, el exceso de tejido y 'cachetes' de la cara puede empujar el párpado hacia el ojo
- Una pérdida de peso brusca por otra enfermedad puede destapar un entropión que antes no se veía
Qué se puede prevenir
- No se previene en el animal que ya nació con esa forma de cara: la piel, la arruga y el largo del párpado vienen de fábrica. La prevención real es no criar con animales afectados ni con animales que ya fueron operados de entropión, porque la cirugía corrige el ojo pero no cambia los genes que lo produjeron
- Al comprar un cachorro o gatito de raza de riesgo, ve a los padres en persona: ojos abiertos, secos, sin lagrimeo ni manchas cafés bajo el ojo, sin guiñar. En Estados Unidos existe la certificación oftalmológica anual (tipo OFA/CERF); en México es poco común, así que la exploración de los dos padres por un veterinario es el sustituto razonable y hay que pedirla
- Dentro de una misma raza, elegir al ejemplar menos extremo: menos arruga en la cara, ojo menos saltón, párpado menos largo. En Shar-Pei y Chow Chow esto marca la diferencia entre un perro que ve bien toda su vida y uno que va a quirófano dos veces
- Atender rápido cualquier ojo que duela. Un entropión espástico que lleva meses sin resolverse puede terminar volviéndose permanente por cicatriz, y ahí ya solo queda cirugía
- Mantener al animal en peso adecuado y revisar cualquier adelgazamiento rápido: perder la grasa que sostiene al ojo puede destapar un entropión que no existía
Cuánto cuesta atenderlo en México
Hay un dato mexicano verificable y conviene tomarlo como piso, no como precio general: un servicio veterinario social de la Ciudad de México publica la corrección de entropión entre 2,000 y 3,000 pesos, con consulta general en 300 pesos y consulta especializada en 800. Ese es un tabulador subsidiado. En clínica privada la referencia disponible es más amplia: guías de hospitales veterinarios de la CDMX ubican una cirugía canina, en general, entre 1,500 y 10,000 pesos o más según complejidad, tamaño del animal y qué incluye el paquete. Tres cosas mueven la cifra hacia arriba y casi nunca vienen en el primer número que te dan: operar los dos ojos cuesta más que uno; los estudios preanestésicos y la anestesia suelen cotizarse aparte; y si el caso lo lleva un oftalmólogo veterinario certificado —que en México se concentran en la CDMX, Guadalajara y Monterrey— el honorario es mayor que el de una clínica general. Para gatos no encontramos ningún tabulador mexicano publicado que separe el precio del de perros, así que no inventamos uno. Pide siempre presupuesto por escrito que diga qué incluye: cirugía, anestesia, hospitalización, medicamentos de casa y la consulta de retiro de puntos.
Cuándo ir al veterinario
Ve en los próximos días si tu perro o gato lleva más de dos o tres días guiñando un ojo, si lagrimea de forma constante, si le sale legaña espesa a diario o si se talla la cara contra los muebles. No esperes a ver si se compone solo: en un ojo, esperar cuesta córnea. Ve el mismo día, sin cita, si el ojo se ve turbio, azuloso o blanquecino; si notas un puntito, una raya o un hundimiento en la superficie del ojo; si lo mantiene cerrado por completo y no lo abre ni al llamarlo; si hay sangre, si el ojo se ve más grande o más saltón de lo normal, o si dejó de comer y de jugar por el dolor. Y si acabas de traer a casa un cachorro de una raza arrugada y sus ojos siempre están húmedos, agenda una revisión aunque el perro parezca contento: a esa edad todavía se puede resolver con puntos temporales en lugar de cirugía.
¿Se opera siempre?
No. Si el párpado se metió porque el ojo duele —una úlcera, una basurita, una conjuntivitis—, se trata la causa y el párpado se acomoda solo en buena parte de los casos; por eso el veterinario prueba con una gota de anestésico antes de decidir. Y en cachorros muy pequeños se empieza con suturas temporales que a veces bastan. La cirugía definitiva es para el entropión de conformación en un animal ya crecido, o para el que no se resolvió con las medidas anteriores.
¿Es hereditaria?
La forma más común, la de conformación, sí: se hereda la forma de la cara que la produce, y por eso hay razas con prevalencias altísimas. En un estudio británico de gran escala, el Shar-Pei alcanzó más del quince por ciento de los perros de la raza y el Chow Chow más del nueve, contra un tercio de un por ciento en la población canina general. Las formas espástica, cicatricial y la de los gatos viejos no son hereditarias: son consecuencia de otra cosa.
Mi perro ya fue operado. ¿Puedo criar con él?
No debería. La cirugía arregla el ojo pero no toca el gen: sus cachorros heredarán la misma forma de párpado y muchos van a necesitar la misma operación. En varios registros de raza, un animal corregido quirúrgicamente de entropión queda descalificado precisamente por eso. Si el objetivo es que la raza deje de sufrir esto, los operados salen de la cría.
¿Cuánto cuesta operarlo en México?
Un servicio veterinario social de la CDMX publica entre 2,000 y 3,000 pesos por la corrección. En clínica privada el rango es más amplio y depende del tamaño del animal, de si son uno o dos ojos y de si lo lleva un oftalmólogo especialista; guías de hospitales de la capital sitúan las cirugías caninas en general entre 1,500 y 10,000 pesos o más. Pide presupuesto por escrito que aclare si la anestesia, los estudios previos y los medicamentos de casa van incluidos, porque a menudo se cotizan aparte.
¿Se le quita con la edad?
En un cachorro de pocas semanas, a veces sí: mientras la cabeza crece, el párpado puede acomodarse solo, y para eso existen las suturas temporales que aguantan el ojo mientras tanto. En un perro o gato que ya terminó de crecer, no se quita. Si alguien te dice que esperes a que 'se le pase' en un adulto, lo que va a pasar mientras tanto es que la córnea se siga marcando.
¿Y si solo le corto el pelo de alrededor del ojo?
Alivia unos días y luego vuelve exactamente igual, porque el pelo crece. El problema no es el pelo: es que el borde del párpado está apuntando hacia adentro. Lo mismo aplica a los lavados con manzanilla, té o suero y a las gotas de limpieza de farmacia: no hacen daño en sí, pero no corrigen nada y sirven sobre todo para que pasen los meses en los que el ojo se sigue lastimando.
Fuentes
- Eyelids in Animals (entropion: tipos, manejo, suturas temporales, cirugía) — MSD/Merck Veterinary Manual
- Conformational eyelid disorders in dogs under primary veterinary care in the UK — PLOS ONE (VetCompass)
- Disorders of the Eyelids in Dogs — MSD/Merck Veterinary Manual, versión para dueños
- Disorders of the Eyelids in Cats — MSD/Merck Veterinary Manual, versión para dueños
- Entropión en perros — Animal Home, hospital veterinario, México
- Servicio Veterinario Consentidos: tabulador de precios, incluye corrección de entropión — Escuela para Entrenamiento de Perros Guía para Ciegos (México)
- Costos de una operación canina en un hospital veterinario de la CDMX — Hospital Veterinario CDMX