Perros
Perro decaído o triste
También: mi perro está triste · apático · sin energía · no quiere jugar · letargo
Un perro que ya no hace lo que siempre hacía: no recibe en la puerta, no pide el paseo, duerme más, se queda echado en un rincón. La gente lo describe como tristeza, y a veces lo es — pero el decaimiento es también la primera señal de casi cualquier enfermedad, y muchas veces la única durante días. Por eso vale la pena tomárselo en serio en lugar de esperar a que se anime.
Ve ahora mismo
No esperes a mañana ni a que se le pase.
- Las encías se ven pálidas, blancas, azuladas o amarillentas — levántale el labio y compara con cómo se ven normalmente
- Se tambalea, se cae o no logra levantarse
- Respira con dificultad, muy rápido, o con la boca abierta estando en reposo
- La panza se ve hinchada o le duele al tocarla
- Está frío al tacto, sobre todo orejas y patas
- Decaído más vómito, más diarrea o más sangre por cualquier lado
- Decaído después de un golpe, una caída o un atropello, aunque camine
- Pudo haber comido algo tóxico
- Es cachorro y lleva horas sin querer levantarse
Ve hoy
No es para esta madrugada, pero sí para hoy.
- Lleva más de un día así
- Dejó de comer además de estar decaído
- Bebe mucha más agua de lo normal, o mucha menos
- Está decaído y además cojea o se queja al moverse
- Se esconde, algo que no hacía antes
- Es un perro mayor y el cambio fue de una semana a otra
Puede esperar, pero anótalo
Vigila y cuéntalo en la próxima consulta.
- Está tranquilo después de un día de mucho ejercicio y por lo demás come y bebe normal
- Hace muchísimo calor y está echado a la sombra, pero se levanta y responde igual que siempre
- Se apagó los primeros días tras una mudanza o un cambio en casa, y come normal
Lo que no hay que hacer en casa
- No le des analgésicos humanos. El paracetamol y el ibuprofeno son tóxicos para perros y el daño empieza con una sola dosis
- No le des vitaminas ni suplementos «para el ánimo»: no tratan nada y complican la consulta
- No lo saques a ejercitarse «para que se anime» sin saber qué tiene
- No des por hecho que está triste. La tristeza es lo que queda cuando se descartó el dolor, no lo primero que se supone
- No esperes días a ver si se le pasa cuando además dejó de comer
Lo que sí puedes hacer mientras tanto
- Revísale las encías: húmedas y rosadas es lo normal. Pálidas, azuladas o amarillentas es motivo para salir ya
- Tómale la temperatura si puedes; lo normal en perro va de 38 a 39 grados
- Ofrécele agua y algo que le guste mucho, para ver si es falta de apetito o falta de ánimo
- Pásale las manos por todo el cuerpo despacio, buscando bultos, zonas calientes o puntos donde se aparte
- Anota qué dejó de hacer exactamente y desde cuándo: eso es más útil que la palabra «triste»
De qué puede venir
Sin orden de probabilidad, y es a propósito: decir cuál es «lo más común» es hacer un diagnóstico sin ver al animal, y de paso da permiso para esperar. Lo que sí ponemos es en qué se distingue cada una.
- Dolor
- Es de lo primero que hay que descartar y de lo que menos se ve. Un perro con dolor no se queja: se queda quieto. Fíjate si cambió de postura, si le cuesta subir al sillón o si dejó de estirarse al despertar.
- Fiebre por una infección
- Decaimiento, orejas calientes, respiración más rápida y falta de apetito.
- Anemia
- Encías pálidas y cansancio con cualquier esfuerzo. Puede venir de una infestación fuerte de pulgas o garrapatas, sobre todo en cachorros.
- Enfermedad transmitida por garrapatas
- Decaimiento y fiebre semanas después de haber tenido garrapatas, a veces con moretones o puntitos rojos en las encías.
- Golpe de calor
- Ocurre en calor, muchas veces tras ejercicio o dentro de un coche. Jadeo intenso, tambaleo, encías muy rojas. Es urgencia inmediata.
- Intoxicación
- Cambio brusco, muchas veces con babeo, temblores o vómito.
- Enfermedad renal, hepática o cardiaca
- Instalación lenta en perros mayores, con cambios en la sed, en el apetito o en la tolerancia al ejercicio.
- Problemas de tiroides
- Decaimiento sostenido, aumento de peso sin comer más, pelo ralo y piel seca.
- Duelo o cambio en la casa
- Coincide con la ausencia de alguien, una mudanza o la llegada de otro animal, y el perro sigue comiendo y bebiendo con normalidad. Es un diagnóstico por descarte, no el primero al que llegar.
Qué llevar y qué contar en la consulta
El veterinario no vio lo que pasó en tu casa, y buena parte del diagnóstico sale de lo que tú cuentes.
- Desde cuándo, y qué dejó de hacer en concreto
- Si come, si bebe, si hace del baño normal
- Si hubo garrapatas, pulgas, un golpe, un cambio de comida o un cambio en casa
- Su temperatura si lograste tomarla
- Qué medicamentos toma y cuándo se desparasitó
- Un video de cómo camina o de cómo se levanta, si notas algo raro
Preguntas frecuentes
- ¿Los perros se deprimen?
- Sí: pueden apagarse tras una pérdida, una mudanza o un cambio grande en la rutina, y eso es real. El problema es usarlo como primera explicación, porque un perro con dolor se ve exactamente igual. Se llega a «está triste» después de descartar lo físico, no antes.
- ¿Cómo le tomo la temperatura?
- Con termómetro digital por vía rectal, con un poco de lubricante. Lo normal en perros va de 38 a 39 grados. Tocarle la nariz no sirve para nada: una nariz seca y caliente no dice nada sobre la fiebre.
- Está decaído pero come bien, ¿es menos preocupante?
- Es una señal algo mejor, pero no descarta nada. Muchos perros siguen comiendo con dolor articular, con fiebre baja o con una enfermedad que empieza. Si lleva más de un día distinto, vale la consulta.
- ¿Cómo sé si las encías están pálidas?
- Levántale el labio y mira el color; deben ser rosadas y húmedas. Presiona un segundo con el dedo y suelta: el color debe volver en uno o dos segundos. Si tarda más, o si el rosa no está, ve al veterinario. Conviene mirárselas alguna vez cuando está sano, para saber cómo se ven las suyas.