Enfermedades Perros y gatos
Papilomatosis
También: verrugas · papilomas · verrugas víricas · papiloma oral
En la próxima consulta
No es urgencia: es una consulta programada, y muchas veces la conducta correcta es observar. Ve pronto, sin esperar, si el perro no puede comer o tragar, si hay sangrado que no cede, si las verrugas crecen rápido y se ulceran, o si aparecen en un perro adulto o mayor — en ese caso lo importante no es la verruga sino descartar que sea otra cosa.
Qué se ve en casa
- Bultitos rosados o grisáceos, rugosos, con aspecto de coliflor pequeña
- En la boca: labios, encías, lengua, paladar — la forma típica del perro joven
- En la piel: normalmente uno solo, en perros mayores
- En las almohadillas: crecimientos duros como cuernos de queratina, que sí molestan al andar
- Salivación o mal olor si hay muchos en la boca
- Dificultad para comer o tragar cuando son numerosos
- Sangrado si el perro se los muerde o se los roza
A quién le pasa más
La forma oral es propia de perros menores de dos años: es la edad en que el sistema inmunitario aún no conoce el virus · Los papilomas cutáneos solitarios aparecen en perros mayores · En animales inmunodeprimidos pueden aparecer a cualquier edad y persistir
Qué es
Verrugas causadas por un virus, el papilomavirus canino. La forma que más asusta a las familias es la de la boca: un cachorro o un perro joven aparece de un día para otro con bultitos rosados y rugosos, como coliflores en miniatura, en los labios, las encías y la lengua. Y aquí va lo más importante y lo que menos se espera: **en la mayoría de los casos desaparecen solos**, sin tratamiento, en semanas o pocos meses, cuando el sistema inmunitario del perro joven aprende a reconocer el virus. Se contagia entre perros, pero no a las personas ni a los gatos: el papilomavirus del perro es suyo.
Cómo se confirma
El aspecto es tan característico que en un perro joven con verrugas en la boca el diagnóstico suele hacerse mirando. Se confirma con biopsia cuando hay motivo para dudar: perro adulto o mayor, lesión única que crece rápido, aspecto ulcerado, o verrugas que no se van pasados varios meses. Esa biopsia no es un exceso de celo — en animales mayores lo que parece verruga puede ser un tumor, y esa distinción no se hace a ojo.
Qué suele implicar el tratamiento
En la mayoría de los perros jóvenes, **ninguno**: se observa y se deja que el sistema inmunitario haga su trabajo, que suele tardar de uno a tres meses. Se interviene cuando hay razón: verrugas que impiden comer, que sangran, que se infectan, que están en las almohadillas y duelen al andar, o que llevan meses sin ceder. Entonces las opciones son la extirpación quirúrgica, la crioterapia, o el aplastamiento de una lesión para estimular la respuesta inmunitaria. En casos numerosos o persistentes se han usado antibióticos macrólidos, que en algunos estudios aceleran la regresión. Ninguna dosis aquí. Lo que no conviene es tratar por ansiedad: la mayoría se va sola y toda intervención tiene su coste.
Qué esperar
Excelente en la forma juvenil: las verrugas regresan solas en semanas o pocos meses y el perro queda inmunizado frente a ese virus. Las de las almohadillas son más molestas y a veces persisten. En perros inmunodeprimidos pueden durar mucho y volver, y ahí lo que hay que atender es la causa de la inmunosupresión. La transformación maligna es rara pero está descrita, y es la razón por la que una verruga que lleva meses sin irse o que cambia de aspecto se biopsia en vez de seguir esperando.
Por qué pasa
- Papilomavirus canino, que entra por pequeñas heridas de la mucosa o la piel
- Contacto directo con otro perro infectado, o con juguetes, comederos y bebederos compartidos
- Sistema inmunitario todavía inmaduro, en cachorros, o deprimido, en enfermos y en tratamiento inmunosupresor
- Periodo de incubación de semanas: cuando aparecen, el contagio fue hace tiempo
Qué se puede prevenir
- No hay vacuna comercial de uso rutinario
- No compartir juguetes, comederos ni bebederos entre perros en guarderías y pensiones
- Evitar el contacto de cachorros con perros que tengan verrugas visibles en la boca
- No llevar a un perro con papilomatosis oral a la guardería mientras las tenga
- Recordar que la incubación es de semanas: aislar cuando ya se ven llega tarde para el que ya se contagió, pero protege a los siguientes
Cuánto cuesta atenderlo en México
Consulta, de $400 a $800 MXN. Biopsia con histopatología, de $1,500 a $3,500 MXN. Extirpación de una o varias lesiones con anestesia, de $3,000 a $9,000 MXN. Crioterapia, de $1,500 a $4,000 MXN. En la mayoría de los casos jóvenes, el gasto real es una consulta y esperar.
Cuándo ir al veterinario
Programa la consulta ante cualquier verruga, sobre todo para confirmar que es lo que parece. Ve pronto si el perro no puede comer, si sangra, si crecen rápido, si están en las almohadillas, o si aparecen en un perro adulto: en ese caso el objetivo de la visita no es quitar la verruga sino saber qué es.
¿Se me pueden contagiar a mí?
No. El papilomavirus canino es específico del perro: no pasa a personas ni a gatos. Las verrugas humanas son otro virus distinto y tampoco pasan al perro.
¿Hay que quitarlas?
En la mayoría de los cachorros, no: se van solas en uno a tres meses. Se quitan cuando estorban para comer, sangran, se infectan o duelen — o cuando hay dudas sobre qué son.
Mi perro tiene una y ya es mayor
Ahí el enfoque cambia. En un perro adulto o mayor, una lesión única que crece merece biopsia: lo que parece verruga puede ser otra cosa, y eso no se distingue mirando.
¿Puede volver a tenerlas?
Tras la forma juvenil, el perro suele quedar protegido frente a ese virus. Si vuelven o no se van, la pregunta útil deja de ser sobre la verruga y pasa a ser sobre el sistema inmunitario.