Enfermedades Perros

Moquillo canino

También: Distemper canino · Enfermedad de Carré · Enfermedad de las almohadillas duras

Urgencia: hoy mismo

Un cachorro sin vacunar con escurrimiento por nariz y ojos, fiebre y decaimiento necesita ser visto hoy. Y si aparecen temblores, tics o convulsiones —aunque el perro ya pareciera recuperado— eso es urgencia inmediata: el pronóstico cambia con cada día que pasa.

Por Equipo Mascotería (Dimitry y Paola) Publicado el

Material informativo, escrito a partir de manuales veterinarios y literatura publicada. No sustituye el diagnóstico de un veterinario y no incluye dosis ni pautas de tratamiento a propósito: eso lo indica quien puede revisar a tu animal. Cómo escribimos los textos de salud

Qué se ve en casa

  • Escurrimiento espeso por la nariz y por los ojos, primero claro y luego amarillento
  • Tos, fiebre, decaimiento y falta de apetito
  • Vómito y diarrea
  • Ojos pegados por la mañana, con costra
  • Almohadillas de las patas y nariz duras y agrietadas: es la señal que le dio uno de sus nombres
  • Tics o contracciones rítmicas de un músculo, sobre todo de la cara o una pata: muy característico y muy mala señal
  • Convulsiones, tambaleo, movimientos en círculo
  • Ojo con el respiro engañoso: mejora del catarro y semanas después empiezan los signos nerviosos

A quién le pasa más

Cachorros de entre tres y seis meses: el grupo con más casos y más muertes · Perros sin vacunar de cualquier edad · Cachorros en el hueco entre que baja la protección de la mamá y hace efecto la vacuna · Perros de albergue o recién rescatados de la calle

Qué es

Un virus que empieza como una gripa fuerte y luego se mete al sistema nervioso. Esa es la diferencia con casi todo lo demás: un perro puede parecer que ya se alivió del catarro y semanas después empezar con temblores o convulsiones. Ataca varios sistemas a la vez —respiratorio, digestivo y nervioso—, y es de las enfermedades que la vacuna previene bien y la medicina cura mal.

Cómo se confirma

Se sospecha por el cuadro y por la falta de vacunación. Se confirma con PCR en hisopados o en sangre, y a veces con estudios del líquido cefalorraquídeo cuando ya hay signos nerviosos. Un detalle importante: la PCR puede salir positiva por una vacunación reciente de virus vivo, así que hay que decirle al veterinario cuándo se vacunó. Ningún estudio por sí solo cierra el diagnóstico; se lee junto con el cuadro.

Qué suele implicar el tratamiento

No existe medicamento que mate el virus. El tratamiento es de soporte mientras el cuerpo pelea: líquidos, control del vómito, antibióticos para las neumonías bacterianas que se agregan, anticonvulsivos si hay crisis, limpieza de ojos y nariz, nutrición asistida y aislamiento. Muchos casos requieren hospitalización.

Qué esperar

Es serio y honestamente hay que decirlo: la mortalidad es alta, sobre todo en cachorros y cuando el virus llegó al sistema nervioso. Los perros que sobreviven pueden quedar con secuelas permanentes —tics rítmicos, alteraciones del movimiento, esmalte dental dañado si enfermaron mientras salían los dientes—, y muchos de ellos viven bien con esas secuelas. Los perros que se recuperan del todo existen y no son raros; lo que cambia el resultado es qué tan pronto se empezó el soporte y si hubo o no afectación nerviosa.

Por qué pasa

  • Aire: se transmite por las gotitas que salen al toser o estornudar, así que basta compartir espacio
  • Contacto con secreciones de nariz, ojos u orina de un perro infectado
  • Puede pasar de la perra a los cachorros durante la gestación
  • Fauna silvestre y perros de calle como reservorio
  • A diferencia del parvovirus, este virus no aguanta mucho en el ambiente: el contagio es de perro a perro, no del suelo

Qué se puede prevenir

  • Vacunar y completar el esquema: la múltiple canina lo cubre y es una de las esenciales
  • No sacar al cachorro a la calle ni a parques hasta que el veterinario dé por cubierto el esquema
  • Evitar contacto con perros de estado de salud desconocido durante ese periodo
  • Aislar a cualquier perro nuevo antes de juntarlo con los de casa
  • Refuerzos en el adulto según lo que indique el veterinario

Cuánto cuesta atenderlo en México

No tenemos cifras públicas confiables de México para dar un rango honesto. Es un cuadro que suele implicar varios días de hospitalización y, si quedan secuelas nerviosas, medicación de por vida. La vacuna que lo previene es de las básicas del calendario.

Cuándo ir al veterinario

Hoy mismo si tu perro —sobre todo cachorro o sin vacunar— tiene escurrimiento por nariz y ojos, fiebre, tos y decaimiento. De inmediato si aparecen temblores, tics, tambaleo o convulsiones, incluso si el catarro ya se le había quitado.

¿Se le pega a mi gato? ¿Y a mí?

A ti no. A tu gato tampoco: lo que en gatos se llama 'moquillo felino' es la panleucopenia, una enfermedad distinta causada por otro virus. Sí se contagia a hurones y a fauna silvestre.

Ya se le quitó el catarro, ¿ya pasó el peligro?

No necesariamente, y esta es la parte que más gente sorprende. Los signos nerviosos pueden aparecer semanas o incluso meses después de que el cuadro respiratorio se resolvió. Por eso a un perro que tuvo moquillo se le vigila un buen rato después.

Mi perro está vacunado, ¿puede darle?

Es muy poco probable con el esquema completo y los refuerzos al día. Los casos que se ven en clínica son abrumadoramente de perros sin vacunar o con esquema incompleto.

¿Sirven los tratamientos alternativos que venden para el moquillo?

No hay nada demostrado que elimine el virus, y varias de esas mezclas retrasan la atención real. Si te ofrecen una cura para el moquillo, esa es señal para buscar otra opinión.

Quedó con tics, ¿se le van a quitar?

Los tics rítmicos suelen ser permanentes. No duelen y muchos perros hacen vida normal con ellos. Lo que sí hay que valorar con el veterinario es si además hay convulsiones, porque eso sí se maneja con medicación.

Fuentes