Enfermedades Perros y gatos
Insuficiencia cardiaca
También: falla cardiaca · insuficiencia cardiaca congestiva · ICC · corazón agrandado
Urgencia: hoy mismo
Ve AHORA MISMO si respira con la boca abierta, con el cuello estirado, con esfuerzo del abdomen, si las encías se ven azuladas o si se desmayó. Un animal que ya no puede respirar acostado es una urgencia de minutos, no de horas. Si lo que ves es solo cansancio o tos ocasional, la cita es esta semana.
Qué se ve en casa
- Respira más rápido cuando está dormido o en reposo: es la señal más temprana y la más fácil de medir en casa
- Tos, sobre todo de noche, al acostarse o después de moverse
- Se cansa antes que antes: se queda atrás en el paseo, se sienta a medio camino
- La panza se ve más abultada aunque no haya subido de peso
- Encías pálidas o azuladas
- Desmayos o tambaleos, a veces al emocionarse o al ladrar
- En gatos casi no hay tos: lo que se ve es respiración rápida, esconderse y dejar de comer
A quién le pasa más
Perros pequeños de más de ocho años: la válvula mitral es la causa más frecuente · Razas grandes desde los cuatro o cinco años · Gatos de cualquier edad: puede ser silenciosa hasta el primer episodio
Qué es
El corazón deja de mover la sangre con la fuerza suficiente y el líquido empieza a acumularse donde no debe: casi siempre en el pulmón, a veces en la panza. No es una enfermedad en sí, es el punto al que llegan varias: la válvula mitral desgastada en perros pequeños mayores, la cardiomiopatía dilatada en razas grandes, la hipertrófica en gatos, el gusano del corazón. Por eso la pregunta útil no es solo «¿tiene insuficiencia?», sino «¿de qué enfermedad es el final?». Lo importante para quien vive con el animal: hay una etapa larga, de meses o años, en la que el corazón ya está enfermo pero todavía no falla, y ahí el tratamiento cambia el pronóstico de verdad.
Cómo se confirma
El ecocardiograma es el estudio que dice qué enfermedad hay y en qué etapa. Las radiografías de tórax dicen otra cosa distinta y complementaria: si ya hay líquido en el pulmón, que es lo que define la insuficiencia. Se suman presión arterial, análisis de sangre para ver riñón y electrolitos, y en gatos el proBNP, que ayuda a decidir si vale la pena el eco. Un dato casero pesa más de lo que parece en la consulta: la frecuencia respiratoria en reposo anotada durante varios días.
Qué suele implicar el tratamiento
Depende de la etapa, y esa es la parte que conviene entender. Cuando el corazón está enfermo pero todavía no falla, hay medicamentos que retrasan años la aparición de la insuficiencia; empezar a tiempo cambia el pronóstico. Cuando ya hay líquido en el pulmón, el tratamiento combina diuréticos para sacarlo, fármacos que ayudan al corazón a bombear y otros que bajan la resistencia que debe vencer. Se ajusta con controles y análisis, porque los diuréticos afectan al riñón. En crisis el animal se queda hospitalizado con oxígeno. Ninguna dosis aquí: se calculan por peso, etapa y función renal, y se cambian con el tiempo.
Qué esperar
Muy variable y vale la pena decirlo sin adornos. Detectada en la etapa previa, con tratamiento, muchos perros viven años con buena calidad de vida. Una vez que aparece el primer episodio de líquido en el pulmón, el horizonte se acorta y se mide en meses a un par de años, con mucha diferencia entre animales. En gatos es menos predecible: algunos se estabilizan mucho tiempo, otros debutan con una crisis grave. Lo que más cambia el resultado es en qué momento se empezó, no qué tan caro fue el tratamiento.
Por qué pasa
- Degeneración de la válvula mitral, con diferencia la causa más común en perros
- Cardiomiopatía dilatada en razas grandes
- Cardiomiopatía hipertrófica en gatos
- Gusano del corazón (dirofilariosis), presente en zonas costeras y cálidas de México
- Defectos congénitos que se manifiestan de joven
- Hipertensión arterial y enfermedad renal, que agravan un corazón ya tocado
Qué se puede prevenir
- No se previene, pero sí se detecta antes: consulta anual con estetoscopio, y semestral desde los siete años
- Contar las respiraciones en reposo una vez por semana si ya hay un soplo conocido: por encima de 30 por minuto de forma sostenida es motivo de consulta
- Prevención mensual del gusano del corazón en zonas cálidas y costeras
- Control de peso: el sobrepeso empeora todo lo demás
- En razas de riesgo, eco de seguimiento aunque el animal se vea bien
Cuánto cuesta atenderlo en México
Ecocardiograma con cardiólogo, de $1,800 a $4,000 MXN. Radiografías de tórax, de $600 a $1,200 MXN. Análisis de sangre de control, de $700 a $1,500 MXN. Tratamiento mensual, de $500 a $2,500 MXN según tamaño y número de fármacos. Una hospitalización por crisis con oxígeno, de $4,000 a $15,000 MXN.
Cuándo ir al veterinario
Ahora mismo si respira con la boca abierta, con el cuello estirado o con esfuerzo del abdomen, si las encías están azuladas o si hubo desmayo. En días si hay tos nueva, cansancio que antes no había o la panza más abultada. Y de forma programada si le encontraron un soplo y todavía no se ha estudiado.
¿Cómo cuento las respiraciones en casa?
Con el animal dormido y tranquilo, cuenta cuántas veces se le levanta el pecho en 30 segundos y multiplica por dos. Anótalo. Por encima de 30 por minuto de forma sostenida es motivo de consulta, y ese número sirve igual para perro que para gato. Es el mejor dato casero que existe para esta enfermedad.
Tose por las noches, ¿ya es del corazón?
Puede serlo, pero la tos nocturna también aparece en colapso traqueal y en bronquitis, y en perros pequeños mayores conviven las tres cosas. La radiografía separa lo que la tos sola no separa.
¿Se cura?
No. Se controla, y en muchos casos se controla bien y durante mucho tiempo. La meta del tratamiento es que el animal respire tranquilo, coma y pasee, no normalizar el eco.
¿Puede seguir paseando?
Sí, y le conviene: ejercicio moderado y regular, sin exigirle, evitando las horas de calor. Lo que hay que evitar son los esfuerzos bruscos y los días muy calurosos, no el movimiento.