Enfermedades Perros

Influenza canina

También: gripe canina · gripe del perro · H3N2 · H3N8

Pronto: en los próximos días

Ve AHORA MISMO si respira con esfuerzo, con la boca abierta o con las encías azuladas, o si el decaimiento es marcado: eso ya no es la gripe, es neumonía. Si hay tos y moco en un perro que come y pasea, la cita es el mismo día o el siguiente — y avisa por teléfono ANTES de entrar a la clínica, para que no lo sienten en la sala con los demás.

Por Equipo Mascotería (Dimitry y Paola) Publicado el

Material informativo, escrito a partir de manuales veterinarios y literatura publicada. No sustituye el diagnóstico de un veterinario y no incluye dosis ni pautas de tratamiento a propósito: eso lo indica quien puede revisar a tu animal. Cómo escribimos los textos de salud

Qué se ve en casa

  • Tos, seca o húmeda, que dura semanas
  • Secreción nasal, al principio clara y después espesa
  • Estornudos
  • Fiebre y decaimiento los primeros días
  • Come menos
  • Ojos llorosos
  • En los casos que se complican: respiración rápida o con esfuerzo, que ya es neumonía

A quién le pasa más

Cualquier edad: no hay inmunidad previa en la población · Cachorros y perros mayores tienen más riesgo de neumonía

Qué es

Una gripe de los perros, causada por virus de influenza propios de la especie. Lo que la define no es la gravedad —la mayoría pasa un cuadro respiratorio de dos o tres semanas y se recupera— sino el contagio: como la población canina no tiene inmunidad previa, prácticamente todos los perros expuestos se infectan, y una parte importante contagia antes de toser. Por eso el problema aparece de golpe y en grupo: guarderías, pensiones, estéticas, refugios, exposiciones. Se confunde con la tos de las perreras y en la práctica se manejan parecido, pero conviene distinguirlas porque la influenza deja al perro contagioso más tiempo.

Cómo se confirma

El cuadro clínico y el contexto —varios perros del mismo sitio tosiendo— ya orientan. Confirmarlo requiere prueba específica: PCR de hisopado nasal o faríngeo en la fase temprana, o serología en pares de muestras separadas semanas. Vale la pena confirmarlo cuando hay un brote en una guardería o refugio, porque de eso dependen las medidas de aislamiento. Se hacen radiografías de tórax si se sospecha neumonía, y se descartan moquillo y tos de las perreras, que se parecen.

Qué suele implicar el tratamiento

No hay antiviral: el tratamiento es de soporte, y en la mayoría de los perros consiste en descanso, hidratación, buena comida y tiempo. El antibiótico se reserva para la infección bacteriana secundaria, no se da de rutina. Se usan antitusígenos solo si la tos seca agota al perro y no lo deja dormir, nunca si hay moco: la tos es lo que limpia. Los casos con neumonía se hospitalizan con oxígeno y fluidos. Lo que sí es tratamiento, aunque no lo parezca, es el aislamiento: cuatro semanas separado de otros perros con H3N2, porque sigue contagiando mucho después de verse bien. Ninguna dosis aquí.

Qué esperar

Bueno en la gran mayoría: el perro se recupera en dos o tres semanas sin secuelas. Una parte pequeña desarrolla neumonía y necesita hospitalización, y ahí el pronóstico depende de la rapidez. La mortalidad general es baja, pero no cero, y se concentra en cachorros, perros mayores y braquicéfalos. Lo que más problemas causa en la práctica no es la gravedad individual sino la propagación: un perro contagioso sin síntomas en una guardería infecta a decenas.

Por qué pasa

  • Virus de influenza canina H3N8 y H3N2
  • Contagio por gotitas al toser, por contacto directo y por objetos: manos, ropa, comederos, correas
  • Ambientes con muchos perros y rotación alta
  • El perro contagia ANTES de mostrar síntomas, y sigue contagiando después de mejorar — con H3N2 hasta cerca de tres semanas

Qué se puede prevenir

  • Vacuna, indicada por estilo de vida y no para todos: tiene sentido en perros que van a guardería, pensión o exposiciones. Siempre dos dosis la primera vez, separadas por dos a cuatro semanas
  • Preguntar en la guardería o pensión qué hacen ante un brote antes de dejar al perro
  • Avisar por teléfono antes de llegar a la clínica si tu perro tose
  • Aislar al perro enfermo cuatro semanas y lavar manos, ropa, comederos y correas: el virus se transporta en objetos
  • No llevar a un perro con tos al parque, a la estética ni a la pensión

Cuánto cuesta atenderlo en México

Consulta, de $400 a $800 MXN. PCR de influenza, de $1,500 a $3,500 MXN. Radiografías de tórax, de $600 a $1,400 MXN. Tratamiento de soporte, de $500 a $1,500 MXN. Hospitalización si hay neumonía, de $2,000 a $6,000 MXN por día. Vacuna, de $400 a $900 MXN por dosis, y hacen falta dos.

Cuándo ir al veterinario

El mismo día si tose y hay moco o fiebre. Ahora mismo si respira con esfuerzo o está muy apagado. Y avisa siempre por teléfono antes de entrar: media sala de espera puede infectarse mientras esperas turno.

¿Es lo mismo que la tos de las perreras?

No, aunque se parecen y a veces conviven. La diferencia práctica es el tiempo de contagio: con influenza H3N2 el perro sigue contagiando hasta unas tres semanas después, bastante más de lo que la gente supone.

¿Se me puede contagiar a mí?

No hay evidencia de contagio a personas con las cepas caninas actuales. Sí puedes transportar el virus en las manos y la ropa de un perro a otro, y eso ocurre a menudo.

¿Le pongo la vacuna?

Depende de cómo viva. Si va a guardería, pensión o exposiciones, tiene sentido; si solo pasea con su familia, ese dinero rinde más en el antiparasitario externo mensual, que en México evita cosas más frecuentes.

¿Cuánto lo tengo que aislar?

Con H3N2, cuatro semanas es la recomendación habitual, aunque el perro se vea bien mucho antes. Es la parte del manejo que más se incumple y la que más brotes explica.

Fuentes