Enfermedades Perros
Epilepsia idiopática
También: Epilepsia genética · Epilepsia primaria · Convulsiones idiopáticas
Pronto: en los próximos días
Una sola crisis breve (menos de 5 minutos) que termina sola se atiende en las próximas horas o al día siguiente. Si dura más de 5 minutos, si no recupera la conciencia entre una crisis y otra, o si tiene más de una crisis en 24 horas, es una emergencia y hay que ir de inmediato.
Qué se ve en casa
- Se queda rígido, cae de lado y mueve las patas como si remara o pedaleara sin control.
- Antes de la crisis puede aparecer inquieto, pegajoso o buscar esconderse (fase premonitoria).
- Babea mucho, orina o defeca sin control durante el episodio.
- Al terminar queda desorientado, camina en círculos, choca con muebles o parece ciego por minutos u horas (fase posictal).
- En crisis focales solo se ve temblor en la cara o una pata, o gira la cabeza hacia un lado, con o sin pérdida de conciencia.
- Puede tener varias crisis seguidas el mismo día sin recuperar del todo la conciencia entre una y otra.
A quién le pasa más
Beagle · Border Collie · Border Terrier · Bóxer · Boyero de Berna · Caniche · Cavalier King Charles Spaniel · Dálmata · Golden Retriever · Husky Siberiano · Labrador Retriever · Pastor Alemán · Pastor Australiano · Pastor Belga · San Bernardo · Setter Irlandés · Teckel · Vizsla · Welsh Corgi Pembroke
La mayoría tiene su primera crisis entre los 6 meses y los 6 años de edad; lo más frecuente es alrededor de los 2 a 3 años. · Una primera crisis antes de los 6 meses o después de los 6-7 años hace sospechar de otra causa distinta a la epilepsia idiopática y merece más estudio.
Qué es
La epilepsia idiopática es la causa más común de convulsiones que se repiten en perros jóvenes y de mediana edad, cuando no se encuentra ningún tumor, infección, malformación o problema metabólico que las explique. El cerebro tiene episodios de actividad eléctrica descontrolada que van y vienen a lo largo de la vida del perro. En muchas razas puras tiene un origen genético, aunque el gen exacto todavía no se ha identificado en la mayoría de ellas.
Cómo se confirma
Es un diagnóstico de exclusión: se confirma descartando otras causas de convulsiones, no encontrando 'la lesión'. Se piden biometría hemática, química sanguínea y urianálisis para descartar causas metabólicas (hígado, glucosa, electrolitos); si el perro tiene entre 6 meses y 6 años, el examen neurológico es normal entre crisis y no hay otra causa evidente, se llega a un diagnóstico presuntivo de epilepsia idiopática. Cuando la edad no encaja, el examen neurológico está alterado o se quiere confirmar, se recurre a resonancia magnética y análisis de líquido cefalorraquídeo para descartar tumores, infecciones o malformaciones; el electroencefalograma se usa poco en la práctica clínica porque requiere equipo y experiencia muy especializados.
Qué suele implicar el tratamiento
El tratamiento son fármacos anticonvulsivos de por vida, no una cura. Los de primera línea suelen ser fenobarbital o zonisamida por vía oral; si no controlan bien las crisis se agrega o cambia a levetiracetam, bromuro de potasio u otros. No se empieza tratamiento tras una sola crisis aislada: suele iniciarse cuando hay más de una crisis cada pocos meses, crisis en racimo (varias el mismo día) o una crisis muy larga. Una vez iniciado, se hacen análisis de sangre periódicos para vigilar el hígado y el nivel del fármaco, y no debe suspenderse de golpe porque puede desencadenar una crisis grave. No sirven: cambiar solo la dieta, suplementos 'naturales' sin respaldo, ni suspender la medicación cuando el perro lleva tiempo sin convulsionar.
Qué esperar
No se cura, se controla. Con el fármaco adecuado la mayoría de los perros reduce sus crisis a la mitad o más y lleva una vida bastante normal, pero rara vez desaparecen las convulsiones por completo y el tratamiento es de por vida. Alrededor de un tercio de los perros no responde bien ni combinando varios fármacos (epilepsia resistente al tratamiento), lo que empeora el pronóstico y puede acortar la esperanza de vida, sobre todo en razas donde el control suele ser más difícil, como el Border Collie.
Por qué pasa
- Origen genético confirmado o sospechado en varias razas puras, aunque el defecto exacto no se conoce en la mayoría.
- Desequilibrio entre las señales que excitan y las que frenan la actividad eléctrica de las neuronas.
- Factores que pueden bajar el umbral de convulsión: privación de sueño, estrés y algunos cambios bruscos de rutina.
- En perros mestizos o de razas sin predisposición conocida puede aparecer sin que se identifique ninguna causa.
- No la causan golpes de calor, un susto o la alimentación, aunque son mitos comunes.
Qué se puede prevenir
- No hay forma de prevenir la epilepsia idiopática en un perro que ya la va a desarrollar por herencia genética; la prevención real está en la cría.
- En razas con historial familiar, revisar antecedentes de convulsiones en los padres y hermanos antes de decidir una camada, y no cruzar perros afectados.
- En un perro ya diagnosticado, evitar sus factores desencadenantes conocidos (privación de sueño, estrés extremo) ayuda a reducir crisis.
- No saltarse ni cambiar por cuenta propia las dosis del anticonvulsivo indicado por el veterinario.
Cuánto cuesta atenderlo en México
Lo más caro suele ser el estudio inicial: una consulta con neurólogo veterinario en México ronda 1,200-1,400 pesos, y una resonancia magnética (necesaria solo si la edad o el examen no encajan con epilepsia idiopática) va de unos 5,000 a 15,000 pesos según la clínica y si requiere anestesia. El tratamiento de por vida es más barato mes a mes: el fenobarbital es un genérico de bajo costo en farmacias veterinarias mexicanas, pero no encontramos una cifra en pesos lo bastante confiable para publicarla — pregunta en tu farmacia veterinaria. Hay que sumar análisis de sangre de control cada 6-12 meses.
Cuándo ir al veterinario
Ir el mismo día si la crisis dura más de 5 minutos, si tiene más de una crisis en 24 horas, o si no recupera la conciencia entre crisis (esto es una emergencia, status epilepticus). Agendar consulta en los próximos días tras una primera crisis aislada que termina sola, para empezar el estudio. Si el perro ya está en tratamiento, consultar dentro de 24-48 horas si las crisis se vuelven más frecuentes, más largas o distintas a las de siempre, porque puede indicar que hay que ajustar el medicamento.
¿Se cura la epilepsia idiopática?
No. Se controla de por vida con medicación anticonvulsiva; muy pocos perros dejan de necesitarla.
¿Es hereditaria?
En muchas razas hay un componente genético fuerte, aunque el gen exacto no se conoce en la mayoría; por eso no se recomienda criar con un perro afectado.
¿Puedo criar con un perro que tuvo una crisis?
No se recomienda: en razas con predisposición genética conocida, criar con un perro afectado aumenta el riesgo en la descendencia.
¿Cuánto cuesta el tratamiento?
Lo más caro es el estudio inicial (neurólogo y, si hace falta, resonancia); el medicamento diario suele ser accesible, pero se necesita de por vida.
¿Le duele al perro cuando convulsiona?
Durante la crisis no hay percepción consciente del dolor, aunque el cuerpo puede quedar adolorido por los movimientos.
¿Qué hago si le da una crisis frente a mí?
Aleja objetos con los que pueda golpearse, no metas las manos a su boca (no se traga la lengua), cronometra la duración y llama al veterinario si pasa de 5 minutos.
Fuentes
- Epilepsy in Small Animals — MSD Veterinary Manual
- Idiopathic epilepsy in dogs — Cornell Riney Canine Health Center
- International Veterinary Epilepsy Task Force's current understanding of idiopathic epilepsy of genetic or suspected genetic origin in purebred dogs — PMC
- ¿Cuánto cuesta una resonancia magnética de un perro? — Hospital Veterinario CDMX