Gatos

Mi gato adelgaza

También: pérdida de peso · se le notan las costillas · está flaco · bajó de peso

Perder peso sin que nadie lo haya decidido. En gatos es especialmente traicionero por dos motivos: el pelo lo disimula durante meses, y muchas de las enfermedades que lo causan cursan con buen apetito — el gato come igual o más, y aun así se consume. Cuando se nota a simple vista, suele llevar tiempo pasando.

Esto orienta y no sustituye al veterinario. No decimos qué tiene tu animal: eso lo dice quien lo revisa. Aquí está lo otro — qué señales no admiten espera.

Ve ahora mismo

No esperes a mañana ni a que se le pase.

  • Adelgaza y además dejó de comer del todo
  • Adelgaza y está muy decaído, escondido o débil
  • Adelgaza y vomita repetidamente o tiene diarrea que no cede
  • Adelgaza y respira con esfuerzo o con la boca abierta
  • Adelgaza y las encías se ven pálidas o amarillentas
  • Un gatito que adelgaza: en ellos las reservas duran horas, no semanas

Ve hoy

No es para esta madrugada, pero sí para hoy.

  • Perdió peso de forma clara en semanas o pocos meses
  • Come mucho y aun así adelgaza
  • Adelgaza y bebe mucha más agua
  • Adelgaza y el pelo se ve descuidado, sin brillo, apelmazado
  • Es un gato de más de siete años y el cambio es reciente
  • Adelgaza y vomita a temporadas desde hace tiempo

Puede esperar, pero anótalo

Vigila y cuéntalo en la próxima consulta.

  • Está a dieta indicada por el veterinario y baja poco a poco, según lo previsto
  • Hizo mucho calor y comió algo menos unos días, sin ningún otro cambio, y ya recuperó

Lo que no hay que hacer en casa

  • No le des suplementos ni «vitaminas para engordar»: tapan el síntoma y no tocan ninguna de las causas
  • No cambies de comida antes de la consulta: enturbia lo que el veterinario intenta leer
  • No supongas que es la edad. Los gatos mayores no adelgazan por ser mayores; adelgazan por algo que se puede buscar
  • No esperes a que deje de comer: en la mitad de estas enfermedades el apetito se mantiene hasta el final

Lo que sí puedes hacer mientras tanto

  • PÉSALO. Una báscula de cocina y el gato en su transportadora (restando el peso de la transportadora) dan un número real; «se ve flaco» no sirve para comparar
  • Anota el peso cada dos semanas: en gatos, perder un 5% ya es significativo
  • Pásale la mano por el lomo y las costillas: deberían sentirse como el dorso de tu mano, no como los nudillos
  • Mira si come de verdad, y cuánto: en casas con varios gatos hay que separarlos para saberlo
  • Ábrele la boca con cuidado y mira las encías: rojas o ulceradas explican mucho

De qué puede venir

Sin orden de probabilidad, y es a propósito: decir cuál es «lo más común» es hacer un diagnóstico sin ver al animal, y de paso da permiso para esperar. Lo que sí ponemos es en qué se distingue cada una.

Hipertiroidismo
Come con ansia y adelgaza igual. Inquieto, a veces maúlla de noche, vómito o diarrea, pelo revuelto. Muy frecuente a partir de los siete años.
Enfermedad renal crónica
Adelgazamiento lento con mucha sed, más orina y pelo descuidado.
Diabetes
Bebe y orina mucho, come mucho, adelgaza. A veces camina apoyando los corvejones.
Enfermedad inflamatoria intestinal o linfoma
Vómito o diarrea que van y vienen durante meses, con pérdida de peso constante.
Dolor de boca
Se acerca al plato, huele y se retira; babea; come de un lado. Aquí come MENOS, no más.
Leucemia o inmunodeficiencia felina
Adelgazamiento con infecciones que se repiten y encías inflamadas.
Parásitos intestinales
Sobre todo en gatos jóvenes o con acceso al exterior; a veces con diarrea.
Competencia por la comida
En casas con varios gatos, uno puede estar comiendo mucho menos de lo que crees. Es la causa más fácil de comprobar y la que más se pasa por alto.

Qué llevar y qué contar en la consulta

El veterinario no vio lo que pasó en tu casa, y buena parte del diagnóstico sale de lo que tú cuentes.

  • Peso actual y peso de hace tres y seis meses, si los tienes
  • Desde cuándo lo notas
  • Si come más, igual o menos que antes
  • Cuánta agua bebe y cómo usa el arenero
  • Si vomita o tiene diarrea, y con qué frecuencia
  • Si hay más gatos y cómo comen
  • Si sale a la calle

Preguntas frecuentes

Come muchísimo y aun así adelgaza, ¿cómo puede ser?
Es el patrón clásico de dos enfermedades muy frecuentes en gatos: el hipertiroidismo, que acelera todo el metabolismo, y la diabetes, donde la energía está en la sangre y no entra en las células. En las dos el gato tiene hambre real y se consume igual. Ambas se ven con un análisis de sangre.
¿Cuánto peso perdido es preocupante?
En un gato de 4 kg, 200 gramos ya son un 5% y eso importa. Por eso el número escrito vale mucho más que la impresión: la vista no distingue 200 gramos bajo el pelo.
Es un gato viejo, ¿no es normal que adelgace?
No. Es común, que no es lo mismo. Detrás casi siempre hay riñón, tiroides, dientes o un problema intestinal, y los cuatro se manejan mejor cuanto antes se encuentren.
¿Cómo peso a un gato que no se deja?
Pesa la transportadora vacía, mete al gato y vuelve a pesar; la resta es su peso. También sirve pesarte tú y luego con él en brazos, aunque es menos preciso para cambios pequeños.

Fuentes

Otros síntomas