Enfermedades Perros y gatos
Tumores mamarios
También: tumor de mama · bolitas en las tetas · cáncer de mama · nódulos mamarios
Pronto: en los próximos días
No es de esta noche, pero cada semana cuenta más de lo que parece: el tamaño del tumor al momento de operar es uno de los factores que más pesa en el pronóstico. Ve el mismo día si el bulto está ulcerado y sangra, si la mama está caliente e inflamada —puede ser mastitis o una forma inflamatoria— o si hay dificultad para respirar.
Qué se ve en casa
- Una o varias bolitas en la línea de las mamas, del tamaño de un chícharo o mayores
- Cambio de tamaño de un bulto que ya conocías
- Bulto duro, pegado a la piel o que se ulcera
- Piel enrojecida, caliente o con secreción en una mama
- Varias mamas afectadas a la vez
- Adelgazamiento o decaimiento, si ya hay diseminación
- Tos, si llegó al pulmón
A quién le pasa más
Caniche · Cocker Spaniel Inglés · Pastor Alemán · Teckel · Yorkshire Terrier
Perras a partir de los seis o siete años · Gatas a partir de los diez, aunque aparecen antes · Hembras sin esterilizar o esterilizadas tarde · Hembras que recibieron tratamientos hormonales para el celo
Qué es
Bultos que crecen en la cadena mamaria. En perras son el tumor más frecuente que existe, y alrededor de la mitad son benignos; en gatas la proporción se invierte y la gran mayoría son malignos y agresivos. Lo que más determina el riesgo no es la genética ni la comida: es cuántos celos pasó la hembra antes de esterilizarse.
Cómo se confirma
Exploración de toda la cadena mamaria, no solo del bulto que se notó, y de los ganglios cercanos. Se completa con punción o biopsia y, muy importante, con radiografías de tórax antes de operar: si ya hay metástasis en pulmón, el plan cambia por completo. En gatas se asume malignidad hasta que se demuestre lo contrario.
Qué suele implicar el tratamiento
Cirugía, y su alcance se decide caso por caso: desde quitar el nódulo hasta retirar toda la cadena mamaria de ese lado. En gatas se opera más amplio de entrada, precisamente porque casi siempre es maligno. La biopsia de lo extraído es la que dice si hace falta quimioterapia después. Si la hembra sigue entera, la esterilización suele hacerse en la misma cirugía.
Qué esperar
En perras depende del tipo y del tamaño al operar: los benignos se curan con la cirugía, y entre los malignos, los pequeños y bien delimitados tienen buen pronóstico. En gatas es peor de entrada, porque la mayoría son malignos y se diseminan pronto — y aun así, operar temprano y amplio sigue siendo lo que más cambia el desenlace. El mensaje práctico es el mismo en las dos especies: el tamaño con el que llega a la mesa importa más que casi cualquier otra cosa.
Por qué pasa
- Exposición a las hormonas de cada celo: es el factor central. El riesgo se acumula ciclo tras ciclo
- Tratamientos hormonales para retrasar o cortar el celo
- Edad
- Predisposición de raza en algunas líneas
- Obesidad en la etapa joven, según varios estudios
Qué se puede prevenir
- Esterilizar temprano es, con diferencia, lo más eficaz. El efecto protector es máximo si se hace antes del primer celo y va disminuyendo con cada ciclo posterior
- No usar inyecciones ni pastillas para cortar el celo
- Palpar la cadena mamaria una vez al mes en hembras sin esterilizar o esterilizadas tarde: se hace en un minuto, acostada de espaldas, recorriendo las dos líneas
- Mantener el peso a raya durante la etapa joven
Cuánto cuesta atenderlo en México
No tenemos cifras públicas confiables de México para dar un rango honesto. Es una cirugía programada con estudios previos —análisis, radiografías de tórax— y biopsia posterior; el costo depende sobre todo de cuánta cadena mamaria haya que retirar.
Cuándo ir al veterinario
Esta semana, en cuanto encuentres un bulto en la línea mamaria, sin importar el tamaño. El mismo día si está ulcerado o sangra, si la mama está caliente e hinchada, o si hay tos o dificultad para respirar.
¿Esterilizarla ahora sirve de algo si ya tiene el tumor?
Para prevenir nuevos tumores el efecto es limitado una vez pasados varios celos, pero suele hacerse igual en la misma cirugía: evita piometra, quita la influencia hormonal y ahorra una segunda anestesia. La decisión concreta la toma el veterinario.
Es una bolita chiquita, ¿espero a ver si crece?
No. Esperar solo cambia una cosa, y es el tamaño con el que se opera, que es justamente uno de los factores de pronóstico más fuertes. Además, desde fuera nadie distingue un tumor benigno de uno maligno.
¿En gatas es distinto?
Bastante, y conviene saberlo: en gatas la gran mayoría de los tumores mamarios son malignos y se diseminan pronto. Por eso se opera más amplio y sin esperar, aunque el bulto parezca pequeño.
¿Cómo le palpo las mamas?
Acuéstala de espaldas o de lado y recorre con las yemas las dos cadenas, desde las axilas hasta la ingle, comparando un lado con el otro. Hazlo el mismo día de cada mes; lo que importa no es encontrar algo hoy, sino notar el cambio.