Enfermedades Perros
Hepatitis infecciosa canina
También: adenovirus canino tipo 1 · CAV-1 · enfermedad de Rubarth · hepatitis vírica canina
Urgencia: hoy mismo
Ve AHORA MISMO ante un cachorro no vacunado con fiebre, vómito y decaimiento. Esta enfermedad puede matar en veinticuatro a cuarenta y ocho horas y las formas más agresivas apenas dan tiempo. No es un cuadro para observar en casa.
Qué se ve en casa
- Fiebre alta y decaimiento súbito
- Deja de comer
- Vómito y diarrea, a veces con sangre
- Dolor de panza; el perro se encoge o no deja tocarse
- Encías pálidas o amarillentas
- Moretones o puntitos rojos en las encías y la piel
- Ojos que se ven azulados o turbios, días después del cuadro agudo
- Mucha sed
- En casos graves: convulsiones o muerte muy rápida en cachorros
A quién le pasa más
Cachorros menores de un año, sobre todo entre las seis semanas y los seis meses · Adultos no vacunados · Los cachorros son más vulnerables cuando bajan los anticuerpos de la madre y aún no completaron la serie
Qué es
Una infección por adenovirus canino tipo 1 que ataca sobre todo el hígado, pero también los riñones, los ojos y los vasos sanguíneos. Es la «H» de la vacuna múltiple, y esa es exactamente la razón por la que hoy casi no se ve: donde se vacuna bien, desaparece. Donde no —criaderos sin control, camadas de la calle, zonas con baja cobertura— sigue existiendo y mata cachorros en cuestión de días. El virus es además muy resistente en el ambiente y se elimina por la orina durante meses después de la recuperación, así que un perro que sobrevivió puede seguir contagiando mucho tiempo.
Cómo se confirma
El cuadro clínico en un cachorro no vacunado ya orienta mucho. Se confirma con análisis de sangre, que muestran alteración del hígado y de la coagulación, y con pruebas específicas del virus por PCR cuando están disponibles. Se hace ecografía abdominal para ver el hígado y la vesícula. Hay que separarlo de otras causas de fallo hepático agudo y de intoxicaciones, y en la práctica también de parvovirus y leptospirosis, que se ven parecidas desde fuera y son igual de urgentes.
Qué suele implicar el tratamiento
No hay un antiviral que cure: el tratamiento es de soporte y el objetivo es sostener al perro mientras su cuerpo controla la infección. Eso incluye hospitalización, fluidos, corrección de electrolitos y azúcar, protección del hígado, control del vómito, antibióticos para infecciones secundarias y, cuando hay problemas de coagulación, transfusión de sangre o plasma. Los ojos azulados que aparecen días después suelen tratarse aparte, con gotas, y en la mayoría de los casos se resuelven solos. Ninguna dosis aquí. Lo importante de este cuadro es que el pronóstico se juega en las primeras horas de hospitalización.
Qué esperar
Muy variable y muy dependiente de la rapidez. Las formas hiperagudas matan en uno o dos días, sobre todo en cachorros pequeños, y ahí el margen es mínimo. Los que llegan pronto y reciben soporte intensivo tienen posibilidades reales de recuperarse, y muchos quedan sin secuelas más allá del ojo azulado transitorio. Una parte de los recuperados desarrolla problemas renales a largo plazo. Lo que no admite matices es la comparación: la vacuna cuesta unos cientos de pesos y evita todo esto.
Por qué pasa
- Adenovirus canino tipo 1, que se transmite por orina, heces, saliva y objetos contaminados
- Contacto con un perro enfermo o con un portador que elimina virus por la orina
- Ambientes contaminados: el virus resiste semanas fuera del huésped
- Falta de vacunación o esquema incompleto
Qué se puede prevenir
- La vacuna múltiple canina la previene y es de las esenciales: la protección es muy sólida y de larga duración
- Serie de cachorro con la ÚLTIMA dosis a las 16 semanas o después, refuerzo entre los 6 y 12 meses y luego cada tres años
- No llevar cachorros no vacunados a parques ni a zonas de mucho tránsito de perros
- Aislar a los animales enfermos y saber que un perro recuperado elimina virus por la orina durante meses
- Limpieza a fondo con desinfectantes eficaces contra virus sin envoltura
Cuánto cuesta atenderlo en México
Hospitalización con fluidos y soporte, de $2,500 a $7,000 MXN por día. Análisis de sangre y coagulación, de $1,200 a $3,000 MXN. Ecografía abdominal, de $800 a $1,800 MXN. Transfusión de plasma, de $3,000 a $8,000 MXN. Un tratamiento completo suele quedar entre $15,000 y $45,000 MXN — frente a una vacuna que cuesta unos cientos.
Cuándo ir al veterinario
Ahora mismo ante cualquier cachorro no vacunado con fiebre, vómito, decaimiento o dolor de panza. También si un perro recuperado desarrolla los ojos turbios: eso se trata y conviene revisarlo.
¿Es lo mismo que el moquillo o el parvo?
No, son tres virus distintos, aunque las tres son enfermedades graves de cachorro que la vacuna múltiple previene. Desde fuera pueden confundirse: fiebre, vómito y decaimiento en un cachorro no vacunado son motivo de urgencia sea cual sea.
¿Por qué se le pusieron los ojos azules?
Es el llamado «ojo azul», una inflamación de la córnea que aparece días después del cuadro agudo, por la reacción inmunitaria. Suele resolverse solo en una o dos semanas, aunque conviene tratarlo porque duele.
Mi perro se recuperó, ¿ya no contagia?
Puede seguir eliminando virus por la orina durante meses. Por eso conviene evitar parques y contacto con cachorros no vacunados durante un tiempo, y consultarlo con el veterinario.
¿La vacuna protege de verdad?
Sí, y es de las más eficaces que existen en veterinaria: la protección es sólida y dura años. Prácticamente todos los casos que se ven hoy son perros sin vacunar o con la serie incompleta.