Enfermedades Perros

Cistinuria

También: cálculos de cistina · urolitiasis por cistina · piedras de cistina

Urgencia: hoy mismo

Si tu perro puja para orinar y no logra sacar nada, es una emergencia real: puede tener la uretra completamente tapada por una piedra, algo que en horas puede ser mortal. Llévalo a urgencias ahora, no esperes a mañana. Si solo notas que orina con más frecuencia o hay sangre pero sí logra orinar, ve pronto, en los próximos días, antes de que la piedra crezca o tape la salida.

Por Equipo Mascotería (Dimitry y Paola) Publicado el Actualizado el

Material informativo, escrito a partir de manuales veterinarios y literatura publicada. No sustituye el diagnóstico de un veterinario y no incluye dosis ni pautas de tratamiento a propósito: eso lo indica quien puede revisar a tu animal. Cómo escribimos los textos de salud

Qué se ve en casa

  • Le cuesta trabajo orinar, puja o hace fuerza y sale poco chorro
  • Orina muchas veces al día pero en cantidades pequeñas
  • Sangre en la orina (orina rosada, roja o con manchas oscuras)
  • Se lame la zona genital más de lo normal
  • Accidentes en la casa en un perro que ya estaba entrenado
  • Deja de orinar por completo, se ve inquieto, con el abdomen duro o dolorido, o vomita: esto es una emergencia

A quién le pasa más

Bullmastiff · Labrador Retriever · Terranova

Machos jóvenes, con los primeros signos entre los 6 meses y los 3 años de edad · En hembras suele aparecer más tarde y con menos frecuencia

Qué es

La cistinuria es una enfermedad hereditaria en la que los riñones del perro no logran reabsorber bien un aminoácido llamado cistina, así que se va acumulando en la orina. Cuando hay demasiada cistina disuelta, se forman cristales y, con el tiempo, piedras dentro de la vejiga o los riñones. El problema real no es la cistina en sí, sino que esas piedras pueden tapar por completo el paso de la orina, sobre todo en machos.

Cómo se confirma

Se sospecha con un análisis de orina que muestra cristales de cistina o con una prueba específica (nitroprusiato). Para saber si ya hay piedras formadas se usan radiografías o ultrasonido; algunas piedras de cistina no se ven bien en radiografía simple, así que a veces hace falta ecografía. Si se opera para quitarlas, mandarlas a analizar confirma que son de cistina. También existen pruebas genéticas para varias razas, útiles para saber si un perro es portador antes de que aparezcan síntomas.

Qué suele implicar el tratamiento

El tratamiento tiene dos partes: resolver la piedra que ya está causando problema y evitar que se formen nuevas. Para piedras que están obstruyendo o son grandes, casi siempre se necesita cirugía. En otros casos las piedras se pueden disolver con una dieta especial baja en los precursores de cistina, junto con más ingesta de agua para diluir la orina. Cuando la dieta no basta, se agrega un medicamento que se une a la cistina para evitar que forme cristales. En algunos tipos de cistinuria ligados a hormonas, castrar al perro forma parte del manejo. Es una condición que requiere seguimiento de por vida, con revisiones periódicas de orina.

Qué esperar

No tiene cura porque es genética, pero sí se controla bien con dieta y seguimiento de por vida. Sin cambios en la alimentación, las piedras de cistina reaparecen con frecuencia en los meses siguientes a quitarlas por cirugía. Con un manejo constante, muchos perros llevan una vida normal y sin más episodios de obstrucción; el mayor riesgo aparece cuando se deja el tratamiento porque el perro 'ya se ve bien'.

Por qué pasa

  • Mutación genética hereditaria (en los genes SLC3A1 o SLC7A9) que impide que los túbulos renales reabsorban bien la cistina
  • Existen distintos tipos según el gen y el patrón de herencia: algunos recesivos, otros dominantes, y uno que depende de las hormonas sexuales masculinas
  • En razas como Terranova y Labrador Retriever suele tratarse de una forma hereditaria recesiva ligada a estas líneas

Qué se puede prevenir

  • La mutación genética en sí no se puede prevenir, pero si se conoce que la raza o la línea es de riesgo, hacer prueba genética antes de criar ayuda a no perpetuarla
  • En perros ya diagnosticados, mantener la dieta indicada por el veterinario y que beban mucha agua reduce mucho el riesgo de que se formen piedras nuevas
  • Revisiones de orina periódicas en perros de razas de riesgo permiten detectar cristales antes de que se conviertan en piedras

Cuándo ir al veterinario

Ve de inmediato si tu perro deja de orinar, puja sin resultado, o se ve con dolor abdominal, inquieto o vomitando: puede ser una obstrucción y es una urgencia real. Si solo notas sangre en la orina o que orina con más frecuencia de lo normal, pide cita en los próximos días, no lo dejes pasar semanas.

¿Qué es la cistinuria en perros?

Es una enfermedad hereditaria en la que los riñones no logran reabsorber bien un aminoácido llamado cistina, que se acumula en la orina y puede formar cristales o piedras en la vejiga.

¿Es hereditaria la cistinuria?

Sí, es genética y existen pruebas de ADN para varias razas, incluidas Labrador Retriever y Terranova, que permiten saber si un perro es portador antes de que aparezcan piedras.

¿Cuánto cuesta tratar la cistinuria en México?

No hay una cifra oficial confiable para México porque depende mucho de si se necesita cirugía, qué dieta especial se use y con qué frecuencia se requieran estudios de control; pide un presupuesto directo a tu veterinario, idealmente uno con experiencia en urología.

¿Se puede prevenir la cistinuria?

La mutación genética no se puede prevenir, pero si se sabe que un perro es portador, no cruzarlo evita transmitirla. En perros ya diagnosticados, la dieta indicada y el agua abundante previenen que se formen piedras nuevas.

¿Todos los perros con cistinuria terminan con piedras?

No necesariamente, pero el riesgo es alto sin manejo. Algunos perros portadores nunca desarrollan piedras, mientras que otros, sobre todo machos de razas de riesgo, las forman repetidamente si no se controla la dieta.

Fuentes