Enfermedades Perros y gatos
Hipertensión arterial
También: presión alta · tensión alta · hipertensión sistémica
Pronto: en los próximos días
La ceguera de aparición brusca es una urgencia: si se trata en las primeras horas, parte de la visión puede recuperarse; pasados unos días, casi nunca.
Qué se ve en casa
- Ceguera de aparición brusca: choca con los muebles, las pupilas se ven muy dilatadas y no reaccionan a la luz
- Sangre dentro del ojo o un ojo que se ve distinto
- Desorientación, dar vueltas, quedarse mirando a la pared
- Maullido o vocalización nocturna nueva, sobre todo en gatos mayores
- Convulsiones
- Sangrado por la nariz
- Debilidad o desmayo
- Muy a menudo, ninguna señal en absoluto
A quién le pasa más
Gatos mayores de siete años, sobre todo con enfermedad renal o hipertiroidismo · Perros mayores con enfermedad renal o síndrome de Cushing
Qué es
La hipertensión arterial es la presión de la sangre sostenidamente por encima de lo normal, y en perros y gatos casi siempre aparece como consecuencia de otra enfermedad, no por sí sola. Las tres que más la producen son la enfermedad renal crónica, el hipertiroidismo felino y el síndrome de Cushing. El problema práctico es que es silenciosa: un animal puede tener la presión muy alta durante meses sin que nadie note nada, mientras el exceso de presión daña cuatro órganos que son especialmente vulnerables: los ojos, los riñones, el corazón y el cerebro. La forma en que más veces se descubre es la peor posible — el animal se queda ciego de un día para otro porque la retina se desprendió—, y eso es evitable, porque medir la presión es rápido, barato y no duele.
Cómo se confirma
Se mide con un aparato de presión adaptado, casi siempre con manguito en una pata o en la cola, y con un método que detecte el flujo. Hay dos condiciones para que el número sirva: que el animal esté tranquilo y aclimatado unos minutos —la presión sube por el estrés de la consulta, y ese efecto es real y se llama hipertensión de bata blanca—, y que se tomen varias lecturas y se promedien. Al confirmar hipertensión, el siguiente paso es siempre buscar la enfermedad de base: analítica, orina, tiroides en gatos, y examen del fondo de ojo para ver si ya hay daño en la retina.
Qué suele implicar el tratamiento
Dos frentes a la vez. Por un lado, tratar la enfermedad que la provoca: la renal, el tiroides o el Cushing. Por otro, bajar la presión con medicación específica, que en gatos suele ser amlodipino y en perros con frecuencia un inhibidor de la enzima convertidora de angiotensina, a veces combinados. El tratamiento es de por vida en la mayoría de los casos, con controles periódicos de presión para ajustar la dosis: una presión demasiado baja también hace daño.
Qué esperar
Depende sobre todo de la enfermedad de base y de cuánto daño hubo antes del diagnóstico. La presión se controla bien con medicación en la mayoría de los casos. La visión perdida por desprendimiento de retina puede recuperarse parcialmente si se trata en las primeras horas o días; después, rara vez.
Por qué pasa
- Enfermedad renal crónica: la causa más frecuente en ambas especies
- Hipertiroidismo felino
- Síndrome de Cushing en perros
- Diabetes mellitus
- Tumores de la glándula suprarrenal
- Algunos medicamentos, incluidos ciertos corticoides
- Hipertensión primaria, sin causa identificada: existe pero es minoritaria
Qué se puede prevenir
- No se previene directamente: se detecta a tiempo
- Medir la presión en cada chequeo a partir de los siete años, y siempre que se diagnostique enfermedad renal, hipertiroidismo o Cushing
- Chequeos semestrales en animales mayores en vez de anuales
- Pedir expresamente la medición: es la prueba que más se omite por rutina
Cuánto cuesta atenderlo en México
Medición de presión de 250 a 600 pesos; analítica completa con orina de 1,000 a 2,700; fondo de ojo de 400 a 900. La medicación diaria suele costar de 200 a 700 pesos al mes según el peso.
Cuándo ir al veterinario
Ve el mismo día si hay ceguera brusca, sangre dentro del ojo, desorientación o convulsión. Y pide que midan la presión, sin esperar síntomas, si tu animal tiene más de siete años o si ya tiene diagnosticada una enfermedad renal, un hipertiroidismo o un Cushing.
Mi gato se quedó ciego de repente, ¿se puede recuperar?
A veces, y el factor decisivo es el tiempo. Si la retina se ha desprendido por presión alta y se baja la presión en las primeras horas o pocos días, parte de la visión puede volver. Pasada esa ventana, el desprendimiento se vuelve permanente. Por eso es de ir el mismo día.
¿Duele que le midan la presión?
No. Es un manguito en una pata o en la cola y dura unos minutos. Lo único que hace falta es que el animal esté tranquilo, porque el estrés sube la lectura.
¿Por qué nunca me la han medido?
Porque no está en la rutina de muchas consultas, aunque debería estarlo a partir de cierta edad. Es una prueba barata y rápida que se pide, y en gatos mayores con enfermedad renal o tiroidea es directamente parte del seguimiento.