La palabra «chequeo» significa cosas muy distintas según la clínica. En muchas se reduce a pesar al animal, mirarlo, poner la vacuna del año y cobrar la consulta. Eso está bien y no detecta casi nada: las enfermedades que importa encontrar temprano —renal, tiroidea, hepática, diabetes— no se ven mirando.
Lo que siempre debería incluir
- Peso, y comparado con el del año pasado. Una pérdida del 10 % sin cambiar la comida es motivo de estudio por sí sola.
- Condición corporal en la escala de 1 a 9, no «se ve bien».
- Exploración de la boca. El 80 % de los perros mayores de tres años tiene enfermedad periodontal, y es dolor crónico que nadie nota.
- Auscultación de corazón y pulmones.
- Palpación abdominal y de ganglios.
- Piel, orejas y ojos.
- Revisión del calendario de vacunas y desparasitación.
- Preguntas sobre la vida diaria: cuánta agua bebe, cómo duerme, si sube al sofá como antes, cómo son las heces. Muchos hallazgos empiezan aquí.
Las pruebas por edad
Cachorros y gatitos
Esquema de vacunas, desparasitación repetida, y en gatos de origen desconocido las pruebas de leucemia e inmunodeficiencia felina. Consulta cada tres o cuatro semanas hasta terminar el esquema.
Adultos jóvenes, de 1 a 6 años
Una vez al año. Analítica básica al menos una vez en esta etapa, para tener valores de referencia propios: saber cómo son sus números cuando está sano vale mucho cuando algo cambie. En perros de zonas cálidas de México, prueba de enfermedades transmitidas por garrapata.
A partir de los 7 años (o de los 5 en razas gigantes)
Aquí cambia el plan: dos veces al año, y con pruebas.
- Biometría hemática y química sanguínea: 700–2,000 pesos las dos.
- Examen general de orina: 300–700. Es donde primero se ve el riñón, porque la densidad urinaria cambia antes que la creatinina en sangre. Es la prueba que más se omite y de las más rentables.
- Presión arterial: 250–600. Casi nunca se ofrece y es la que evita la ceguera brusca.
- Perfil tiroideo: en gatos mayores, T4 casi obligada; en perros, si hay señales.
Qué pedir expresamente
Estas tres se piden por nombre, porque rara vez entran en el paquete estándar:
- Examen general de orina a partir de los siete años.
- Presión arterial en gatos mayores y en cualquier animal con enfermedad renal, tiroidea o Cushing.
- Radiografías dentales si se va a hacer limpieza dental: buena parte de la enfermedad periodontal está bajo la encía y sin radiografía no se ve.
Cuánto cuesta y por qué sale a cuenta
Un chequeo completo de animal senior en México cuesta entre 1,500 y 3,500 pesos según lo que incluya. Comparado con lo que evita —una enfermedad renal detectada tarde, una urgencia de 20,000 pesos— es de las mejores decisiones económicas que se pueden tomar con un animal mayor.
Si el presupuesto aprieta, el orden por rentabilidad es: examen de orina, química sanguínea, presión, y después el resto.
Lo que tú aportas y vale tanto como las pruebas
Lleva anotado: el peso de casa, los mililitros de agua que bebe en 24 horas, cómo son las heces, cuántas horas duerme, si le cuesta levantarse por la mañana, y qué come exactamente, marca incluida. Ese registro orienta más que media exploración, y es gratis.