Un botiquín para animales no sirve para tratar: sirve para sostener y contener mientras llegas a la clínica. Con esa idea clara, la lista se vuelve corta, barata y mucho más útil.

Lo que sí debe estar

Para heridas

  • Gasas estériles y compresas.
  • Vendaje autoadherente del que se pega a sí mismo y no al pelo.
  • Suero fisiológico en ampolletas o botella, para lavar heridas y ojos.
  • Clorhexidina diluida como antiséptico. Es preferible al alcohol y al agua oxigenada, que dañan el tejido.
  • Tijeras de punta roma y pinzas.
  • Guantes desechables.

Para medir y sujetar

  • Termómetro digital de uso rectal, exclusivo del animal. La referencia normal es de 38 a 39 °C; la nariz seca no dice nada.
  • Lubricante para el termómetro.
  • Collar isabelino de la talla correcta, comprado antes de necesitarlo.
  • Bozal de canasta de su talla. Un animal con dolor muerde, incluso el más noble, y a veces hay que moverlo.
  • Una manta que sirva de camilla improvisada.

Para parásitos y varios

  • Pinza extractora de garrapatas. La de gancho, no las de dedos.
  • Cortaúñas y polvo hemostático, por si se corta de más.
  • Jeringas sin aguja de 3, 5 y 10 ml, para dar agua o medicación líquida.
  • Compresa fría reutilizable.

Los papeles, que son parte del botiquín

  • Copia del carnet de vacunación.
  • Número de chip y datos de registro.
  • Teléfono de tu veterinario y el de la clínica de urgencias 24 horas más cercana, escritos en papel. Buscar eso a las dos de la mañana cuesta minutos.
  • Foto reciente del animal, útil si se pierde.

Lo que NO debe estar, aunque lo tengas para ti

  • Paracetamol. Tóxico para perros y letal para gatos: un comprimido puede matar a un gato adulto.
  • Ibuprofeno y aspirina. Úlceras y daño renal, en gatos con dosis muy pequeñas.
  • Agua oxigenada para provocar el vómito. Causa gastritis hemorrágica, y hay tóxicos que no deben vomitarse porque queman dos veces.
  • Pomadas con corticoides sobrantes de otro tratamiento.
  • Antibióticos sobrantes. Dosis a ojo, fármaco equivocado y cuadro enmascarado.
  • Alcohol y yodo para heridas abiertas: dañan el tejido que intenta cerrar.
  • Aceites esenciales. Tóxicos, y los gatos no tienen la vía hepática para procesarlos.
  • Antipulgas de perro, si tienes gato. Las piretrinas en concentración canina causan temblores y convulsiones en gatos, y es una de las intoxicaciones felinas más frecuentes que existen.

Cómo se usa, en tres situaciones

Herida sangrante: presión directa con gasa durante cinco minutos sin levantar para mirar. Vendaje autoadherente sin apretar. Al veterinario.

Golpe de calor: sombra, agua a temperatura ambiente sobre cuello, axilas e ingles —nunca helada—, aire en movimiento, y traslado inmediato.

Sospecha de tóxico: retira lo que quede, guarda el envase, y llama antes de hacer nada. Provocar el vómito sin indicación es la forma más común de empeorar una intoxicación.

Mantenimiento

Revisa las caducidades dos veces al año, comprueba que el collar isabelino y el bozal siguen siendo de la talla —los cachorros crecen—, y guárdalo en un sitio que cualquiera de la casa sepa encontrar sin preguntar.