Perros Rara en México
Spitz Alemán
También: spitz · wolfspitz · keeshond · Deutscher Spitz
Mantener un Spitz Alemán en México cuesta alrededor de 1,200 – 2,700 MXN al mes, y el primer año —vacunas, esterilización y equipo aparte— sale en 21,500 – 47,000 MXN, sin contar la compra del cachorro: no encontramos un rango de precio confiable para esta raza en México. Ver desglose completo →
Antes de nada hay que aclarar algo que en México confunde a todo el mundo. Bajo el nombre Spitz Alemán la FCI agrupa cinco variedades del mismo estándar, el número 97, que se diferencian solo por tamaño: Spitz tipo lobo o Keeshond (49 cm ± 6), Spitz grande (45 ± 5), mediano (35 ± 5), pequeño (27 ± 3) y enano o Pomerania (21 ± 3). Casi todo lo que se vende en México como spitz alemán es en realidad la variedad enana, que aquí se llama Pomerania y tiene ficha aparte. Las variedades mediana, grande y tipo lobo son genuinamente raras en el país. Dicho eso: te funciona si quieres un perro robusto, longevo, que aprende rápido y que avisa todo lo que pasa en tu casa. El estándar FCI lo describe como resistente a la intemperie, robusto y longevo, y eso se cumple. Se entrena con facilidad, lo que lo separa de otros spitz como el Shiba o el Chow Chow: este sí quiere trabajar contigo. No es para ti si el ruido es un problema, y este es el punto que hace que la gente lo regale. Fue criado para vigilar casas y granjas, y ladra: al timbre, al vecino, al elevador, al ruido del pasillo. En un departamento de la Ciudad de México eso se vuelve queja de administración en semanas. Se maneja, pero requiere trabajo constante desde cachorro y no desaparece del todo. No es para ti si el perro va a estar solo todo el día. El estándar dice literalmente que es increíblemente dependiente de su amo, y no exagera. No es para ti si vives en la costa cálida. Doble manto con subpelo algodonoso: es un perro de Europa central. No es para ti si no quieres lidiar con pelo. Suelta mucho todo el año, con dos mudas fuertes. Y si lo que buscas específicamente es un Keeshond o un spitz mediano, prepárate para buscar mucho o importar: aquí casi no hay.
Calor
Doble manto con subpelo algodonoso y melena tupida en el cuello: es un perro de Europa central y su aislamiento está pensado para intemperie fría, no para trópico. En la costa cálida y en el norte árido en verano se sobrecalienta rápido, y en las variedades chicas el problema se agrava porque la tráquea estrecha hace que el jadeo sea menos eficiente. Señales de golpe de calor: jadeo que no cede al descansar, encías muy rojas, baba espesa, tambaleo, vómito. Es urgencia veterinaria inmediata. No lo rapes para refrescarlo: además de que el manto lo protege del sol, en esta raza el pelo rapado a veces no vuelve a crecer igual y puede disparar alopecia post-rasurado. Lo que sí funciona: secarlo por completo hasta la piel después del baño, mantener el subpelo bien cepillado para que ventile, sacarlo antes de las 8 de la mañana y después de las 7 de la noche, y tener sombra y agua fresca todo el día.
Cómo es en el día a día
- Energía Término medio
- Muda Suelta mucho pelo
- Ladrido Ladra bastante
- Adiestramiento Aprende rápido
- Departamento Término medio
- Con niños Término medio
- Con otras mascotas Término medio
- Solo en casa Sufre al quedarse solo
- Tolerancia al calor Sufre con el calor
¿Cuánto cuesta un Spitz Alemán en México?
Mantener un Spitz Alemán en México cuesta alrededor de 1,200 – 2,700 MXN al mes, y el primer año —vacunas, esterilización y equipo aparte— sale en 21,500 – 47,000 MXN, sin contar la compra del cachorro: no encontramos un rango de precio confiable para esta raza en México.
Cómo sale el primer año: 12 meses de gastos + vacunas iniciales + esterilización + equipo + microchip. No incluye el precio de compra. A partir del segundo año baja a 15,000 – 34,000 MXN anuales: 12 meses de gastos + refuerzos de vacunas, sin equipo ni esterilización.
De entrada, una sola vez
- Precio del cachorro No hallamos suficientes ofertas verificables de criadores registrados en México para dar una cifra. Preferimos decirlo a inventar un rango: si conoces precios reales de esta raza aquí, escríbenos. Los totales de abajo NO incluyen la compra del cachorro. No encontramos un rango confiable
- Adopción en refugio Muchos refugios no cobran; los que cobran suelen entregar al animal ya esterilizado y vacunado, así que esa cuota se descuenta de los dos renglones de abajo. Ver refugios en el mapa → Gratis a 1,500 MXN≈ US$0–90 · €0–80
- Vacunación del primer año Esquema completo (varias dosis) más antirrábica. Qué vacunas y cuándo → 2,500 – 4,500 MXN≈ US$150–250 · €150–250
- Esterilización En clínica privada. Las campañas del gobierno y de asociaciones la hacen gratis o por unos cientos de pesos, con menos disponibilidad. 1,500 – 3,500 MXN≈ US$90–200 · €80–200
- Equipo inicial Cama, platos, transportadora, collar, correa y juguetes. 2,500 – 5,500 MXN≈ US$150–300 · €150–300
- Microchip y registro Obligatorio en varias entidades y lo único que devuelve a un animal perdido. 400 – 900 MXN≈ US$20–50 · €20–50
Cada mes
- Alimento El extremo bajo es croqueta de supermercado; el alto, gama premium. Comparar alimentos → 700 – 1,600 MXN≈ US$40–90 · €40–80
- Veterinario de rutina · promedio mensual Equivale a 3,000 – 6,000 MXN al año: revisión anual, desparasitación y antipulgas. No es el precio de una consulta —esa ronda los 300–800 MXN— ni incluye enfermarse, que no se puede presupuestar. Enfermedades frecuentes → 250 – 500 MXN≈ US$10–30 · €10–30
- Estética y aseo Pelo largo: salón cada 6–8 semanas, es un gasto fijo real. 250 – 600 MXN≈ US$10–40 · €10–30
- Total al mes 1,200 – 2,700 MXN ≈ US$70–150 · €60–150
¿Y un perro adulto?
Casi siempre sale mucho más barato, y a menudo gratis. Los criadores rara vez venden adultos; los que hay llegan por reubicación —alguien que se muda, una camada que no se vendió, un criador que retira a un animal de la cría— y ahí el precio lo pone la urgencia, no la raza. En refugios y protectoras hay adultos de raza más seguido de lo que la gente cree, ya esterilizados y vacunados, que es justo lo que más cuesta del primer año.
Buscar en refugios cercanos →Papeles y pedigrí: qué cuestan y cuándo hacen falta
El pedigrí es un certificado de que los padres están registrados, no un certificado de salud ni de buen carácter. Sirve si vas a competir o a criar; para vivir con el animal en casa, no cambia nada.
En México lo emite la Federación Canófila Mexicana. El certificado ronda los 700 MXN, y el microchip que exige el trámite, unos 900 MXN más. Un criador serio entrega al cachorro con ese trámite hecho o iniciado, y eso ya está dentro del precio que cobra: si te ofrecen «con papeles» por un costo aparte al momento de la entrega, vale la pena preguntar qué papeles exactamente.
Es una raza rara en México: es probable que quien la ofrezca esté importando, y entonces al precio hay que sumarle transporte, trámites y cuarentena.
Qué preguntar antes de comprar un cachorro
El precio solo se puede juzgar sabiendo qué incluye. Estas son las preguntas que separan a un criador serio de quien vende camadas, y valen incluso más que regatear:
- ¿Está registrado el criadero? Pide el número y compruébalo con la FCM, no te quedes con la captura de pantalla.
- ¿Puedo conocer a la madre? Verla con la camada, en el lugar donde viven. Que no se pueda —«está en otra casa», «se entrega en un punto medio»— es la señal de alarma más confiable que existe.
- ¿Tienen hechas las pruebas de los padres? Para esta raza importan: Evaluación de rótulas por veterinario ortopedista; Examen oftalmológico por especialista; Auscultación cardiaca del cachorro y ecocardiograma si hay soplo; Radiografía cervical y torácica ante tos crónica (colapso traqueal); Revisión dermatológica y hormonal ante caída de pelo progresiva; Evaluación dental periódica. Pide el resultado por escrito, no la palabra.
- ¿Con qué edad se entrega? Antes de las ocho semanas no debería irse de con su madre, y en varias entidades es ilegal.
- ¿Qué trae incluido? Vacunas puestas, desparasitación, microchip, cartilla y pedigrí en trámite: son varios miles de pesos que o los pagó el criador, o los vas a pagar tú después.
- ¿Hay contrato? Qué pasa si aparece un problema de salud hereditario, y qué se compromete a hacer el criador.
- ¿Cuántas camadas al año tiene esa hembra? Más de una al año es señal de producción, no de cría.
Si la respuesta a varias de estas es evasiva, el precio deja de ser el problema. También puedes empezar por un refugio →
En México
- Está cómoda en
- altiplano
- Criaderos FCM
- Sí
- Pelaje
- Doble manto: capa externa larga, recta y erguida sobre un subpelo corto, denso y algodonoso. Melena tupida en cuello y hombros; pelo corto y aterciopelado en cabeza, orejas y cara anterior de los miembros.
- Colores
- gris lobo (tipo lobo / Keeshond), blanco, negro, marrón, anaranjado, grisáceo, otros colores
Los spitz de talla mediana, grande y tipo lobo casi no aparecen en albergues mexicanos, sencillamente porque casi no existen aquí. Los pomeranias sí, y bastante: es raza de moda, se compra por la foto y se entrega cuando el dueño descubre el ladrido y el pelo. Si buscas esta raza en adopción, el camino realista es la reubicación entre criadores y los grupos de rescate por raza en Facebook, además de los albergues municipales de CDMX, Guadalajara y Monterrey.
Carácter
Es un perro alerta todo el tiempo. El estándar lo describe como constantemente atento, activo y extremadamente apegado a su dueño, que aprende con rapidez y se entrena con facilidad, con desconfianza natural hacia los extraños pero sin ser tímido ni agresivo. En la vida diaria eso significa tres cosas. La primera: te sigue de cuarto en cuarto. No es un perro que se acomode en su cama a esperar, quiere estar donde estás, y la soledad prolongada le pega fuerte. La segunda: es de los spitz fáciles de entrenar. A diferencia del Shiba o del Chow Chow, el Spitz sí quiere trabajar contigo, responde muy bien al clicker y aprende trucos rápido. La tercera, y la que decide si la convivencia funciona: ladra. El ladrido no es un defecto de crianza, es la función original de la raza. Un Spitz sin entrenamiento avisa cada ruido del edificio. Se maneja enseñándole desde cachorro un aviso breve —premiar el silencio después de dos o tres ladridos— y sobre todo no dándole atención cuando ladra por nada. Con trabajo se reduce mucho; sin trabajo se vuelve insoportable para ti y para tus vecinos. Con extraños es reservado pero educado. Con niños se lleva bien si los niños respetan; las variedades pequeñas son frágiles y no toleran ser cargadas mal. Con otros perros suele ser sociable. Lo que hay que evitar es que se meta con perros que le triplican el tamaño, porque es un perro chico con actitud grande y no mide.
Cuidados
El manto doble es el trabajo principal: capa externa larga y erguida sobre un subpelo corto, denso y algodonoso, con melena en el cuello. Cepillado a fondo dos o tres veces por semana con carda y peine, llegando hasta la piel; en la muda, diario. Las zonas que se enredan son detrás de las orejas, la melena y los pantalones traseros. No lo rapes. En esta raza el pelo rapado a veces no vuelve a crecer igual y puede disparar alopecia post-rasurado, además de que el manto es lo que lo protege del sol mexicano. Lo que sí se hace es recortar puntas, ordenar los pies y limpiar la zona sanitaria. Baño cada cuatro a ocho semanas, con secado completo hasta la piel: un subpelo húmedo es dermatitis segura en clima húmedo. Dientes: las variedades pequeñas tienen boca chica y acumulan sarro muy rápido. Cepillado diario y limpieza profesional cuando el veterinario la indique. Oídos y uñas: revisión semanal, uñas cada tres semanas. Ejercicio: de 45 a 60 minutos diarios en las variedades mediana y pequeña, y hora y media en el tipo lobo, que es un perro de tamaño real. No basta con la vuelta a la manzana, pero tampoco necesita correr maratones: lo que le funciona es caminata con olfateo más trabajo mental, porque es una raza lista que se aburre y un spitz aburrido ladra. Agility, obediencia y trucos le encantan y le bajan el nivel de ruido en casa.
Alimentación
Aquí la ración depende de la variedad, y vale la pena decirlo con cuidado: el estándar FCI no fija pesos, solo indica que el perro debe pesar lo correspondiente a su altura. Un Spitz pequeño de unos 6 kilos come alrededor de 100 gramos diarios; un Keeshond adulto, cerca de 300. Siempre repartido en dos tomas. En México, Royal Canin Mini Adult, Hill's Science Diet Small Paws o Purina Pro Plan Small Breed cubren bien las variedades chicas; para el tipo lobo y el grande, las líneas Medium de esas mismas marcas. El punto crítico es la obesidad, y el pelo la esconde por completo: un spitz gordo se ve igual que uno delgado hasta que lo tocas. Revisa costillas con la mano una vez al mes; debes sentirlas sin apretar. El sobrepeso empeora justo los dos problemas propios de la raza, la luxación de rótula y el colapso traqueal, así que no es un tema estético.
Salud
Nada de lo que sigue es un diagnóstico ni algo que debas asumir que tu perro tiene: es algo frecuente en la raza que vale la pena revisar con tu veterinario. Lo más común es la luxación de rótula: la rodilla se sale de su lugar por una formación ósea anormal, y el perro camina unos pasos en tres patas o da un brinquito raro y sigue como si nada. Es hereditaria y se clasifica por grados; los bajos se manejan con peso controlado y masa muscular, los altos se operan. El colapso traqueal es el segundo: tráquea estrecha en un cuello pequeño, con una tos muy característica parecida al graznido de un ganso, más sibilancias y dificultad respiratoria. Por eso a un spitz se le pasea con arnés y nunca con collar. La alopecia X, también llamada enfermedad de la piel negra, es propia de este grupo de razas: el perro va perdiendo el pelo empezando por la cola, la piel queda oscura y opaca, se ve más en machos y no tiene una causa única identificada. No duele, pero no tiene cura clara. En ojos aparecen cataratas y distiquiasis, pestañas que crecen hacia dentro y rozan la córnea con riesgo de úlcera. También se reporta conducto arterioso persistente, una cardiopatía congénita que se detecta por soplo en la primera consulta del cachorro, y enfermedad periodontal temprana. Pide al criador certificado de rótulas y examen oftalmológico de los padres, y que el cachorro venga ya con auscultación cardiaca hecha.
Historia
El estándar FCI dice que los spitz alemanes descienden del perro de las turberas de la Edad de Piedra, Canis familiaris palustris, y del posterior spitz de los palafitos, lo que los convierte en la raza de perros más antigua de Europa central. Muchas otras razas se desarrollaron a partir de ellos. Durante siglos fueron perros de granja y de barcaza en Alemania: vigilaban la casa, el corral y la carga, avisaban de extraños y no cazaban, que es exactamente lo que se le pedía a un perro que trabajaba junto a gallinas. Esa falta de interés por la caza sigue siendo un rasgo declarado del estándar y explica por qué es un spitz que convive bien con otros animales. En los países donde no se habla alemán, el Spitz tipo lobo se conoce como Keeshond, nombre que viene de los Países Bajos, donde el perro fue símbolo político en el siglo XVIII. La FCI lo clasifica en el Grupo 5, Sección 4 (spitz europeos), sin prueba de trabajo, con utilización declarada de perro de vigilancia y de compañía. La versión oficial vigente del estándar es de septiembre de 2024, y la traducción al español la hizo la propia Federación Canófila Mexicana.
Problemas frecuentes en la raza
- Luxación de rótula
- Colapso traqueal
- Alopecia X
- distiquiasis
- conducto arterioso persistente
- Obesidad
Pruebas recomendadas: Evaluación de rótulas por veterinario ortopedista, Examen oftalmológico por especialista, Auscultación cardiaca del cachorro y ecocardiograma si hay soplo, Radiografía cervical y torácica ante tos crónica (colapso traqueal), Revisión dermatológica y hormonal ante caída de pelo progresiva, Evaluación dental periódica
Esto no es un diagnóstico ni sustituye la consulta veterinaria: son problemas que aparecen con más frecuencia en la raza, no cosas que tu perro vaya a tener.
¿Cuánto cuesta un Spitz Alemán en México?
No encontramos datos confiables de precios en México para las variedades mediana, grande o tipo lobo, y por eso dejamos los rangos vacíos en lugar de inventar cifras: en el país prácticamente no se crían. Lo que sí existe es la variedad enana, el Pomerania, que tiene criadores registrados ante la FCM —por ejemplo criaderos en Morelia y otras ciudades— y su propia ficha en este sitio con precios. Si un vendedor te ofrece un spitz alemán mediano o grande a precio de pomerania, lo más probable es que te esté vendiendo un pomerania grande o un mestizo. Pide el pedigree y verifica la variedad registrada.
¿Aguanta el calor?
Mal. Doble manto con subpelo algodonoso y melena, pensado para intemperie fría de Europa central. Vive bien en el altiplano —CDMX, Toluca, Puebla, Querétaro, Guadalajara— y sufre en la costa cálida y en el norte árido en verano. Si vives en clima caliente, esto requiere aire acondicionado, paseos solo de madrugada y noche y sombra permanente. Y no lo rapes creyendo que ayuda: en esta raza el pelo rapado puede no volver a crecer bien.
¿Sirve para departamento?
El tamaño sí, sobre todo en las variedades pequeña y mediana. El ladrido es el problema real. Un spitz sin entrenamiento avisa cada ruido del pasillo y del elevador, y en un edificio eso se convierte en conflicto con los vecinos rápido. Si estás dispuesto a trabajar el ladrido desde cachorro y a darle 45 a 60 minutos diarios de ejercicio con estimulación mental, funciona bien en departamento. Si no, va a ser un problema todos los días.
¿Es bueno para primerizos?
Sí, con una advertencia. Es de los spitz más fáciles de entrenar: aprende rápido, quiere colaborar y responde muy bien al refuerzo positivo, lo cual perdona errores de un dueño novato. La advertencia es el ladrido, que un primerizo casi siempre subestima y que hay que empezar a trabajar desde la primera semana, no cuando ya se volvió costumbre. Con niños se lleva bien si respetan; las variedades chicas son frágiles y no deben ser cargadas por niños pequeños.
¿Spitz Alemán y Pomerania son lo mismo?
Bajo la FCI, sí y no. Son el mismo estándar, el número 97, y el Pomerania es oficialmente la variedad enana del Spitz Alemán, con 21 cm ± 3 de altura. Pero se juzgan por separado en exposición y en el mercado mexicano se venden como cosas distintas. En la práctica: si alguien en México dice spitz alemán, casi siempre habla de un pomerania; y si habla de un spitz mediano o de un Keeshond, está hablando de un perro que aquí es difícil de conseguir. Revisa la ficha de Pomerania si eso es lo que buscas.
¿Ladra mucho?
Sí. Es el punto que define la raza y la razón principal por la que se entregan en adopción. El estándar declara que su utilización es perro de vigilancia y de compañía, y avisar es su trabajo original. Con entrenamiento constante desde cachorro —premiar el silencio, no dar atención al ladrido, cansar la cabeza con juegos de olfato— se reduce mucho, pero nunca vas a tener un perro callado. Si necesitas silencio, esta no es tu raza.
Fuentes
- Estándar FCI N.º 97 — Spitz Alemanes (versión en español, 2024; traducción de la Federación Canófila Mexicana)
- German Spitz (Mittel) — Royal Kennel Club (estándar y Breed Watch)
- Common Health Issues in Pomeranians — Purina (rótula, alopecia X, colapso traqueal, ojos)
- Pomeranian — Federación Canófila Mexicana (criador registrado)
- Criadero GnT Poms, Morelia, Michoacán (criadero mexicano de la variedad enana)
Lo que cuentan los dueños
Todavía nadie ha contado cómo es vivir con un Spitz Alemán. Si tienes uno, tu experiencia le va a servir a quien esté decidiendo.
¿Vives con un Spitz Alemán?
Lo que cuentan los dueños es lo que no dice ninguna ficha: cuánto se va en veterinario, cuánta energía tiene de verdad y si la volverían a elegir.