México se asocia con el calor y una parte grande del país pasa frío de verdad. En el Valle de México, Toluca, Puebla, Pachuca o San Cristóbal, las noches de diciembre a febrero bajan de cero con regularidad, y muchas casas no tienen calefacción. Al mismo tiempo, buena parte de los perros y gatos que viven ahí son de pelo corto.
Quién lo pasa mal de verdad
- Razas de pelo corto y poca grasa: chihuahua, galgo, whippet, xoloitzcuintle —que además es sin pelo—, pinscher, boxer, dálmata.
- Perros y gatos pequeños: pierden calor mucho más rápido, porque tienen más superficie por kilo de peso.
- Cachorros y gatitos: todavía no regulan bien su temperatura.
- Animales mayores, y sobre todo los que tienen artrosis: el frío empeora de forma clara el dolor articular.
- Animales enfermos o muy delgados, y los que padecen del corazón o el riñón.
- Los que viven en patio o azotea, que es donde ocurren la mayoría de los casos serios.
Los que lo llevan bien: razas de manto doble —husky, malamute, samoyedo, pastor alemán, chow chow— y los gatos de pelo largo. Para ellos el invierno mexicano es cómodo; el problema lo tienen en mayo.
Qué sirve
- Cama elevada del suelo y lejos de puertas y ventanas. El piso frío roba más calor que el aire.
- Cama cerrada tipo cueva o con bordes altos, con manta gruesa.
- Suéter o abrigo en razas de pelo corto, para salir. Debe cubrir el pecho y la panza, que es por donde más se pierde calor, y no apretar las axilas.
- Paseos más cortos y a las horas de sol, en vez de a primera hora de la mañana.
- Secarlo bien después del baño, y bañarlo menos en invierno.
- Más comida en animales que viven fuera: mantener la temperatura corporal cuesta energía.
- Agua que no se congele y siempre disponible: el aire frío y seco deshidrata más de lo que parece.
Lo que es peligroso
Esta es la parte que justifica el artículo, porque en México el frío mata menos que los métodos para combatirlo:
- Braseros y anafres dentro de casa. Producen monóxido de carbono, que es inodoro y mata sin aviso. Cada invierno hay muertes en México por esto, de personas y de animales.
- Calentadores eléctricos al alcance. Quemaduras por contacto, y cables que un cachorro muerde.
- Bolsas de agua caliente directamente sobre el animal: causan quemaduras, sobre todo en animales que no pueden apartarse.
- Cobijas eléctricas sin control, por la misma razón.
- Anticongelante de coche. Es dulce, los animales lo lamen y una cantidad muy pequeña provoca insuficiencia renal aguda. En temporada fría hay más derrames en la calle.
- El motor del coche. Los gatos se meten en el compartimento del motor a buscar calor. Golpear el cofre antes de arrancar es una costumbre que salva gatos.
Señales de hipotermia
Temblores que no ceden, letargo, buscar sitios calientes de forma insistente, orejas y patas muy frías, respiración lenta, encías pálidas. En casos avanzados el temblor desaparece, y eso es peor, no mejor.
Qué hacer mientras llegas al veterinario: llevarlo a un sitio templado, envolverlo en mantas secas —templadas, no calientes—, sin baños de agua caliente y sin secadora directa sobre la piel. Un animal muy hipotérmico se recalienta despacio y con supervisión.
El gato, aparte
Los gatos regulan mejor y buscan sitios calientes por su cuenta. El riesgo en ellos suele ser el escondite mal elegido: el motor del coche, detrás del refrigerador, o una secadora abierta. Vale la pena darles una alternativa buena —cama alta, cerca de una fuente de calor segura— y revisar antes de cerrar puertas de electrodomésticos.