Un vendedor de galletas para perro que terminó fundando el show más grande del mundo

¿Quién fue Charles Cruft y cómo nació el show?

Charles Cruft no era criador, ni juez, ni veterinario. Era vendedor, trabajaba para la empresa de galletas para perro de James Spratt y ahí aprendió a moverse entre criadores y clubes de raza de toda Inglaterra. En 1878 organizó la sección canina de la Exposición de París, y en 1886 se animó a montar su propio evento: el Allied Terrier Club Show. Cinco años después, en 1891, lanzó lo que ya llevaba su nombre en el Royal Agricultural Hall de Islington, Londres. Se inscribieron 2,437 perros de 36 razas. Nadie en ese salón imaginaba que ese número, más de un siglo después, se multiplicaría por diez.

¿Qué pasó con Crufts después de la muerte de su fundador?

Cruft murió en 1938. Su viuda, Emma, sostuvo el show unos años más hasta cederlo en 1948 al Kennel Club (hoy Royal Kennel Club), que es quien lo organiza hasta la fecha. El evento se ha suspendido en varias ocasiones por razones mayores: durante la Segunda Guerra Mundial (1940-1947) y de nuevo en 2021 por la pandemia. De Islington pasó a Olympia y, desde 1991, se celebra en el National Exhibition Centre (NEC) de Birmingham, durante cuatro días a principios de marzo. El Guinness World Records lo reconoce como la exposición canina más grande del planeta.

De 2,437 perros a un show con récord mundial

¿Qué disciplinas y categorías incluye Crufts hoy?

Lo que empezó como un evento de conformación —jueces evaluando qué tan cerca está cada perro del estándar de su raza— hoy es mucho más. Crufts incluye agility, obediencia, flyball y heelwork to music, además de las clásicas competencias por raza organizadas en siete grupos: Gundog, Hound, Terrier, Pastoral, Working, Utility y Toy. En sus ediciones recientes ha convocado entre 18,000 y 24,000 perros de decenas de países en cuatro días, con récords de inscripción internacional que se siguen rompiendo edición tras edición.

¿Cómo surgió el título de Best in Show?

Best in Show

El premio mayor, el Best in Show, no existió desde el principio. Se instauró en 1928 —antes hubo un título distinto, "Best Champion", entre 1905 y 1914— y el primer ganador fue un galgo llamado Primley Sceptre. Desde entonces se han entregado más de 86 títulos, en más de 46 razas distintas. Por grupos, el Gundog (cobradores, spaniels, setters) es históricamente el que más veces se ha llevado el trofeo, seguido de Terrier.

Los ganadores que se quedaron en la memoria

¿Qué razas han ganado más veces el Best in Show?

Algunas razas tienen un lugar particular en el palmarés de Crufts. El Cocker Spaniel Inglés ha ganado Best in Show siete veces, la última en 1996 con un ejemplar llamado Canigou Cambrai, también conocido como Albert. El Setter Irlandés y el Caniche Estándar suman cuatro victorias cada uno; la última del Setter Irlandés fue en 1999, con Caspians Intrepid.

¿Quién fue Yogi, el perro más ganador de Crufts?

Un caso que sigue apareciendo en las listas de "perros más ganadores" es Yogi, un Braco de Weimar húngaro (Vizsla) cuyo nombre oficial era Hungargunn Bear It'n Mind. Ganó Best in Show en 2010 y rompió el récord de más victorias en concursos de todas las razas en el Reino Unido. Además fue semental muy activo: se le atribuyen 525 cachorros en cinco años, lo que también abrió preguntas sobre qué tan concentrada puede quedar la genética de una raza cuando un solo perro reproduce tanto.

¿Quiénes han sido los ganadores más recientes de Crufts?

Los años recientes trajeron sus propias historias. En 2024 ganó Viking, un Pastor Australiano de Solihull, copropiedad de Melanie Raymond, John Shaw y Kerry Kirtley, venciendo entre 24,000 perros inscritos. En 2025 el título fue para Miuccia, una Whippet italiana de cuatro años manejada por Giovanni Liguori: la cuarta Whippet en la historia del show en ganar Best in Show. Y en 2026 llegó una de las sorpresas más comentadas: Bruin, cuyo nombre de registro es Sh Ch Vanitonia Soloist, un Clumber Spaniel de Somerset manejado por Lee Cox, que puso fin a una sequía de 35 años para su raza —el último Clumber Spaniel había ganado en 1991— entre 18,600 perros y un récord de 4,299 inscripciones internacionales.

¿Qué otras anécdotas históricas rodean a Crufts?

También hay anécdotas de otra época. En 1913, un ejemplar llamado Choo-tai of Egham, campeón de esa edición de Crufts, fue envenenado poco después en otra exposición en Southampton; en su momento el caso se vinculó al movimiento sufragista, que usó protestas contra eventos de la élite británica como forma de visibilidad. Y desde las primeras ediciones, la propia reina Victoria participó con perros propios: su collie Darnley the Second y sus Pomeranias, que ganaron en 1891.

La polémica que Crufts no puede esquivar

¿Por qué se critican las razas braquicéfalas en Crufts?

Ganar en un show de conformación significa que un perro se acerca mucho al estándar de belleza de su raza. No significa que sea un perro sano. Esa distinción es el centro de una crítica que lleva años sobre la mesa, sobre todo con las razas braquicéfalas —cara y hocico aplanados, como el bulldog francés, el bulldog inglés y el pug—. La British Veterinary Association (BVA) ha señalado repetidamente los riesgos que trae esa conformación exagerada: dificultad para respirar, problemas oculares y complicaciones de parto que en muchos casos terminan en cesárea.

¿Qué medidas ha tomado el Kennel Club frente a esta polémica?

La BBC dejó de transmitir Crufts en 2008, después de que saliera a la luz qué tan comunes eran los defectos hereditarios en perros de pedigrí, incluidos algunos ganadores del propio show. La presión no desapareció, y en 2025 el Kennel Club respondió con una medida concreta: para que un bulldog, bulldog francés o pug pueda competir en Crufts, necesita un resultado válido del Respiratory Function Grading Scheme, una evaluación desarrollada con la Universidad de Cambridge que mide qué tan bien respira el perro. Los que salen calificados como "grado 3" —el nivel más comprometido— quedan fuera de la competencia.

¿Qué debe considerar quien piensa en adoptar una raza braquicéfala?

Si estás pensando en un bulldog francés, un bulldog inglés o un pug —de las razas de compañía más buscadas en México— vale la pena tener esto presente antes de elegir cachorro: la dificultad respiratoria por conformación braquicefálica (BOAS) no es un tema estético, es una señal de salud que amerita revisión veterinaria, y ganar trofeos por "verse bien" no la descarta. Tampoco confundas esto con cruzas virales sin reconocimiento oficial, como el llamado "xolohuahua": mezclar razas de cabeza y mandíbula pequeñas de forma intencionada puede traer problemas dentales y dificultad para comer, y no tiene respaldo de ninguna federación canófila.

¿Puede un perro mexicano llegar a Crufts?

Royal Kennel Club

¿Cómo conecta México con el circuito de Crufts?

En México, la Federación Canófila Mexicana (FCM) organiza exposiciones bajo el sistema de la Federación Cinológica Internacional (FCI), como el Expo Can. Ahí los perros pueden obtener títulos como Campeón Internacional (CACIB) o Gran Campeón Mexicano, y en eventos específicos se otorgan cupos de calificación directa para competir en Crufts al año siguiente. Es decir: no es un circuito paralelo sin relación, sino una vía real, aunque exigente, que conecta las exposiciones locales con el escaparate de Birmingham.

¿Qué razas mexicanas tienen posibilidad real de competir en Crufts?

Las razas con posibilidad real de representar a México en ese circuito internacional son las reconocidas por la FCI a través de la FCM: el Xoloitzcuintle y el Chihuahua. El Calupoh, en cambio, solo tiene reconocimiento de la FCM y no compite bajo el sello FCI, así que su camino a Crufts —al menos por ahora— no existe.

Lo que se lleva alguien que ve Crufts desde su sillón

Crufts sigue siendo, de lejos, el show de perros más grande y con más historia del mundo: de 2,437 inscripciones en 1891 a más de 18,000 perros por edición hoy, con transmisión que llega a millones de espectadores. Pero el mismo evento que celebra la belleza de cada raza es también el que está bajo la lupa por lo que esa belleza le puede costar al perro. Si algún día adoptas o compras un ejemplar de una raza que has visto ganar en Crufts, la pregunta que vale más que cualquier trofeo es simple: ¿este perro respira bien, se mueve bien, puede vivir sin apuros el clima de donde vives? Eso lo responde un veterinario, no un jurado.