Lo primero: no entres en pánico, pero tampoco lo dejes para después
Si le encontraste una garrapata a tu perro, lo peor que puedes hacer es dejarla "para el rato con más calma" o intentar sacarla con los dedos mientras ves la tele. Entre más tiempo esté pegada, mayor es la posibilidad de que transmita algún patógeno. Y la forma en que la saques importa tanto como la rapidez: hacerlo mal —apretándola, girándola o usando un remedio casero— puede ser peor que no hacer nada.
Vamos directo al procedimiento, y después hablamos de por qué en México esto no es un tema menor.
Lo que necesitas antes de empezar
Junta esto antes de tocar al perro, para no andar buscando a medio proceso:
Pinzas de punta fina (idealmente de esas curvas para garrapatas, o unas pinzas de cejas finas si no tienes otra cosa)
Guantes desechables, aunque sea una bolsa de plástico en la mano
Alcohol, clorhexidina o yodo para desinfectar
Un frasco pequeño con tapa, o una bolsa que se pueda cerrar bien, para tirar la garrapata después
Pon al perro en una posición cómoda, con buena luz, y si puedes, que alguien más lo sostenga con calma mientras tú trabajas. Un perro nervioso que se mueve de golpe es la principal razón por la que la extracción sale mal.
El paso a paso para sacarla bien
Ponte los guantes. Sí, aunque sea una garrapata y no una araña: manipularla sin protección puede ser riesgo para ti también.
Toma las pinzas y sujeta a la garrapata lo más cerca posible de la piel del perro, por donde tiene la cabeza clavada, nunca por el cuerpo hinchado (ese cuerpo redondo que se ve después de que ya se alimentó).
Jala hacia arriba con un movimiento firme y constante, en línea recta. Nada de girar, nada de sacudir, nada de tirones bruscos.
Revisa que haya salido completa: cabeza y patas. Si el cuerpo se separó y quedó algo enterrado, no te desesperes ni escarbes con la uña.
Guarda a la garrapata en el frasco o bolsa cerrada (no la aplastes con los dedos ni la tires al piso así nomás).
Desinfecta la zona de la piel del perro con alcohol, clorhexidina o yodo.
Lávate muy bien las manos y desinfecta también las pinzas que usaste.
Según el Merck Veterinary Manual, esta técnica —agarrar cerca de la piel y tirar sin retorcer ni aplastar— es la forma correcta y segura de retirar una garrapata, y el AKC coincide en algo clave: nunca uses los dedos directamente, siempre alguna herramienta de por medio.
Los mitos que tienes que dejar de creer
Seguro alguien alguna vez te dijo que para sacar una garrapata hay que ponerle vaselina, alcohol directo, quitaesmalte o acercarle un fósforo recién apagado. Ninguno de esos trucos funciona, y lo peor es que pueden ser contraproducentes: al sentirse agredida, la garrapata puede liberar más saliva hacia el perro, justo lo que lleva los patógenos con ella. Si algo transmite enfermedad es la saliva que inyecta, así que entre más la estreses sin sacarla bien, peor.
Tampoco la aplastes con los dedos, ni siquiera con pinzas sin punta fina. El contenido de su cuerpo puede entrar en contacto con alguna cortadita o raspón que tengas en la piel y ahí sí, el riesgo pasa de tu perro a ti.
Si quedó un pedacito enterrado, no entres en modo excavación
Pasa seguido: tiras con cuidado y aun así se queda una parte diminuta de la boca de la garrapata clavada en la piel. No es ideal, pero tampoco es una emergencia. En la mayoría de los casos el cuerpo lo va expulsando solo, como pasa con una astilla pequeña. Lo que sí debes hacer es vigilar la zona los días siguientes: que no se ponga roja, que no crezca un bultito, que no se inflame. Si insistes de más intentando sacarlo con la uña o con pinzas sin la punta adecuada, es más probable que lastimes la piel que lograr algo.
Señales de que ya no es cosa de cuidar en casa
Hay momentos en los que hay que dejar de intentarlo tú y llevar al perro al veterinario:
Enrojecimiento que en vez de bajar se va extendiendo alrededor de la mordida
Un bulto o algo parecido a un absceso en la zona
Falta de apetito
Estas señales pueden aparecer en los días o incluso semanas después de la picadura, no necesariamente al día siguiente. Si después de varios intentos no logras sacar la garrapata completa y sigue quedando algo visible que no puedes retirar con pinzas finas, tampoco te claves: mejor que lo revise un veterinario.
Por qué en México esto es más serio de lo que parece
Aquí no se trata solo de la molestia de la picadura. La garrapata café del perro (Rhipicephalus sanguineus), que es la más común en nuestras casas y patios, está reportada en al menos 24 estados del país, según datos publicados en Vanguardia Veterinaria. Es más abundante en climas cálidos —costa, sureste, zonas del norte— pero sobrevive perfectamente dentro de las viviendas incluso cuando baja la temperatura, así que no es solo "cosa de calor".
El problema es lo que transmite. Esta garrapata es vector de Ehrlichia canis, causante de la ehrlichiosis canina, y un estudio de Ciencia UANL encontró que la gran mayoría de los perros con esta enfermedad confirmada presentaban trombocitopenia y anemia. También puede transmitir Rickettsia rickettsii, responsable de la fiebre manchada de las Montañas Rocosas, que según Gaceta UNAM usa a esta misma garrapata como hospedera, y cuya letalidad en perros se ha reportado entre 1 y 10%, de acuerdo con Universo de la Salud Animal. Y está la babesiosis, otra enfermedad transmitida por garrapatas que provoca anemia hemolítica en el perro.
Ninguna de estas tres se "cura en casa": no existe un remedio casero ni un medicamento que puedas darle tú mismo para tratarlas, y menos un medicamento pensado para personas. Si tu perro tuvo contacto con garrapatas y después se ve raro, el único camino es el veterinario, que es quien puede hacer el diagnóstico correcto y decidir el tratamiento adecuado.
Qué hacer después de la extracción
Sacar la garrapata de hoy no evita la de la próxima semana. Si tu perro no tiene prevención antiparasitaria al día, vale la pena platicarlo con tu veterinario. En México hay opciones de pipetas tópicas o tabletas masticables, mensuales o trimestrales: las genéricas tipo fiprocare rondan los 150 a 300 pesos, y marcas como Bravecto, NexGard Spectra o Simparica van de 500 a 900 pesos, según anuncios de venta, dependiendo del peso del perro. Se consiguen en farmacias veterinarias, tiendas de mascotas y plataformas en línea.
Vale la pena revisarlo bien si vive en patio, sale a zonas con pasto alto, o si en tu colonia ya has visto garrapatas antes. Una revisión rápida de orejas, cuello, entre los dedos y la zona de las axilas, un par de veces por semana, te ahorra sustos.



