Hígado
También: hígado de pollo · hígado de res · pajarilla
Poquito y cocido. Es un premio excelente, y en exceso intoxica por vitamina A.
Por qué
El hígado es de los premios más apetecibles que existen para perros y gatos, y nutricionalmente es rico: proteína, hierro, cobre y muchísima vitamina A. Ese último punto es justo el problema. La vitamina A se acumula en el cuerpo, y el consumo alto y sostenido produce hipervitaminosis A, una intoxicación crónica que causa dolor, rigidez y crecimiento óseo anormal, sobre todo en gatos que reciben hígado a diario. No es un riesgo de un día: es un riesgo de costumbre. A corto plazo, además, una ración grande de hígado provoca diarrea con facilidad porque es muy rico.
Desde qué cantidad
Como premio ocasional, no como plato: unos gramos, no más de una o dos veces por semana. La referencia práctica es que el hígado no pase del 5% de lo que come el animal en la semana.
Cómo darlo
Cocido, sin sal, sin cebolla, sin ajo y sin condimento. Cortado en trocitos pequeños; deshidratado y sin aditivos también funciona muy bien como premio de entrenamiento por lo mucho que les gusta.
Si ya se lo comió
Una ración grande de una vez: espera diarrea uno o dos días y vigila que beba. Si el animal ha comido hígado a diario durante semanas o meses y ahora cojea, se queja al moverse o está rígido, ve al veterinario y menciónalo: la hipervitaminosis A no se sospecha si nadie la nombra.
No provoques el vómito por tu cuenta. Ver qué hacer en los primeros minutos.