Durazno
También: melocotón · pérsico
Sí, sin hueso. La pulpa en trocitos y poco.
Por qué
La pulpa del durazno es segura: agua, fibra y algo de vitamina A y C. El problema es el hueso, y lo es por dos razones a la vez. Es del tamaño justo para atorarse en el esófago o en el intestino de un perro mediano, y además contiene amigdalina, un compuesto cianogénico que libera cianuro al masticarse. Un hueso tragado entero rara vez intoxica porque no se rompe, pero un perro que lo mastica sí puede recibir una dosis. Y el azúcar de la fruta no es despreciable: en un perro diabético o con sobrepeso, el durazno no es un premio inocente.
Desde qué cantidad
Un par de trozos del tamaño de un dado para un perro mediano, y como premio ocasional, no a diario. En gatos, casi ninguno lo quiere y no lo necesitan: son carnívoros estrictos.
Cómo darlo
Lavado, sin hueso y en trozos. La piel se puede dejar si está bien lavada, pero en perros con estómago sensible es mejor quitarla. Nada de duraznos en almíbar: el jarabe es azúcar puro.
Si ya se lo comió
Si se tragó el hueso entero: al veterinario, aunque parezca estar bien. La obstrucción puede tardar días en dar la cara. Si lo masticó y rompió, es motivo de consulta el mismo día.
No provoques el vómito por tu cuenta. Ver qué hacer en los primeros minutos.