Cómo meter a un gato en el transportín sin pelea

Que tu gato entre solo al transportín, sin perseguirlo por toda la casa. Se consigue en dos o tres semanas y cambia por completo las visitas al veterinario.

Cuidados, veterinario y viajes Dificultad: Fácil Desde: Desde gatito. En adultos que ya lo odian también funciona; a veces conviene comprar un transportín distinto para empezar sin la asociación anterior.
Por Equipo Mascotería (Dimitry y Paola) Publicado el Actualizado el

¿Es para tu caso?

Para cualquier gato, y con urgencia para los que ya se esconden al ver el transportín. También para casas con varios gatos, donde perseguir a uno estresa a todos.

Qué necesitas

Paso a paso

  1. Saca el transportín, quítale la puerta o déjala abierta fija, y ponlo en un lugar donde el gato pase el rato. Que se quede ahí para siempre, como un mueble más.

    Espera: El gato lo huele o pasa cerca sin tensarse.

    Premia: Deja premios cerca, sin llamarlo ni empujarlo.

    Repeticiones: Todos los días.

    Pasa al siguiente cuando: Pasa a su lado sin desviarse.

    Si no sale: Está demasiado cargado de historia. Compra otro modelo distinto o quita la puerta y la mitad superior.

  2. Pon una manta que huela a casa dentro y deja premios en la entrada, luego cada vez más adentro.

    Espera: Mete la cabeza o una pata para alcanzarlos.

    Premia: Los premios ya son el premio. No lo felicites con voz alta, puede asustarlo.

    Repeticiones: Varias veces al día durante una semana.

    Pasa al siguiente cuando: Entra a buscar los premios por su cuenta.

    Si no sale: Acerca los premios a la entrada y no los pongas al fondo todavía.

  3. Empieza a darle alguna comida dentro del transportín, con la puerta siempre abierta.

    Espera: Come dentro tranquilo.

    Premia: La comida misma.

    Repeticiones: A diario, una semana.

    Pasa al siguiente cuando: Entra y se queda dentro por voluntad propia.

    Si no sale: Pon el plato en la entrada y ve metiéndolo un poco cada día.

  4. Con el gato dentro comiendo, cierra la puerta un segundo y ábrela antes de que reaccione.

    Espera: Sigue comiendo o sale tranquilo.

    Premia: Premio extra al abrir.

    Repeticiones: 5 veces al día, dos o tres días, subiendo a 2, 5 y 10 segundos.

    Pasa al siguiente cuando: Tolera un minuto con la puerta cerrada sin maullar ni arañar.

    Si no sale: Vuelve a un segundo. Has subido demasiado rápido.

  5. Levanta el transportín unos centímetros con el gato dentro, bájalo y abre. Luego da unos pasos, luego una vuelta a la casa.

    Espera: No hay pánico.

    Premia: Premio y libertad al abrir.

    Repeticiones: Cada dos días durante una o dos semanas.

    Pasa al siguiente cuando: Puedes cargarlo por la casa sin que grite.

    Si no sale: Reduce a levantarlo un centímetro. La sensación de movimiento asusta más que el encierro.

  6. Haz un viaje corto en coche que NO termine en el veterinario: da la vuelta a la manzana y vuelve a casa.

    Espera: Llega a casa y sale por su cuenta.

    Premia: Comida especial al llegar.

    Repeticiones: Dos o tres veces antes de la primera cita real.

    Pasa al siguiente cuando: El viaje corto no lo deja alterado horas.

    Si no sale: Prueba primero con el coche parado y el motor encendido unos minutos.

Cuánto suele tardar

Es una orientación, no un plazo. El ritmo depende de la edad, la salud, la experiencia previa, el entorno y la constancia de las sesiones.

Cómo saber que va bien

Si no funciona

Errores frecuentes

Cuándo ver al veterinario

Cuándo parar por tu cuenta: Para y consulta si el gato jadea o se orina de miedo, o si tras un mes no hay ningún avance. Existen ansiolíticos que se dan antes de la cita y cambian mucho la experiencia; se recetan, no se improvisan.

Tengo cita mañana y no entra

Quita la mitad superior del transportín, deja solo la base, envuelve al gato en una toalla y bájalo dentro. Después coloca la tapa. Es la forma menos traumática cuando no hay tiempo de preparación.

¿Sirven las feromonas?

Ayudan a algunos gatos y a otros no se les nota. Como apoyo tienen sentido; como sustituto del entrenamiento, no. Se rocían en la manta veinte minutos antes, no sobre el gato.

¿Tapo el transportín con una manta?

Sí, a la mayoría de los gatos les tranquiliza ir cubiertos: reduce los estímulos visuales del camino. Deja una parte abierta para que corra el aire.

Sigue por aquí

Fuentes

  1. Position Statements — American Veterinary Society of Animal Behavior
  2. Enfermedad del tracto urinario inferior en gatos — Manual de veterinaria de MSD

Este material sirve para orientarte y no sustituye la consulta con un veterinario, un especialista veterinario en comportamiento o un adiestrador cualificado. Si la conducta cambió de golpe, si hay dolor, miedo intenso o agresión, deja los ejercicios y busca ayuda presencial.